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La pequeña ciudad donde vive Belén Esteban a 20 minutos de Madrid: tiene una de las mayores tasas de natalidad en España

La princesa de pueblo reside en un adosado en una localidad muy cercana al centro de la ciudad donde vive con Miguel

La pequeña ciudad donde vive Belén Esteban a 20 minutos de Madrid: tiene una de las mayores tasas de natalidad en España

Belén Esteban junto a su marido. | Gtres

Belén Esteban siempre ha presumido del pueblo donde vive. La concursante de Top Chef: famosos al horno nunca escatima en halagos sobre el municipio donde reside del que, además, se ha convertido en su mejor embajadora. Allí reside en un chalé «adosado» donde hace una vida totalmente normal junto a sus amigas. Entre sus planes favoritos, se encuentra ir a la churrería para verse con sus inseparables y, también, va a la compra y sale de paseo junto a su Miguel. Sí que es cierto que Belén nació a unos cuantos kilómetros de la localidad donde ahora reside; concretamente, en el barrio de San Blas.

Luego, cuando se hizo famosa y fue cumpliendo años, decidió buscar un poco más de paz. Ahora, Belén reside en la localidad de Paracuellos del Jarama, una de las localidades con la mayor tasa de natalidad en nuestro país. Si te gusta la fotografía o simplemente contemplar las luces de la ciudad, Paracuellos es el mejor sitio de Madrid. Cuenta con un mirador que se ha convertido en un lugar sagrado. Desde allí ves Madrid como si fuera una maqueta: las Cuatro Torres, la Torre Picasso y, en primer plano, la Terminal 4 de Barajas.

La pequeña ciudad donde vive Belén Esteban

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Belén Esteban junto a la reina Letizia. | Redes sociales

Es más, se ha convertido en el paraíso de los spotters —los aficionados a avistar aviones—, que se instalan con teleobjetivos para cazar los despegues de los A380 o los Dreamliners que pasan casi rozando las casas de la urbanización Miramadrid. Paracuellos ya no es aquel pueblo de casas bajas. La zona de Miramadrid es una de las mayores concentraciones de chalets y pisos jóvenes de la región.Es un sitio muy familiar, lleno de parques, colegios y carriles bici. Tiene su propio centro comercial y una vida interna muy activa, aunque la mayoría de la gente baja a Madrid o a San Fernando/Coslada para trabajar. No se puede hablar de Paracuellos sin mencionar su carga histórica.

Su cementerio, visible desde la carretera que sube al pueblo por su enorme cruz blanca en la ladera. Es un lugar de silencio y memoria sobre los episodios de la Guerra Civil. La Iglesia de San Vicente Mártir se ubica en el casco antiguo y es un reducto del pasado mudéjar y renacentista que sobrevive entre tanta construcción moderna. Vivir en Paracuellos es una elección de estilo de vida. Tiene aire limpio, vistas espectaculares, seguridad y una comunidad muy joven. La dependencia del coche —aunque hay buses— y el ruido de los aviones. Si eres de sueño ligero, vivir bajo la ruta de despegue de la pista 36L/18R puede ser un reto, aunque las casas modernas están muy bien aisladas.

«Vivimos en Paracuellos, no en Groenlandia»

Con el desarrollo de Miramadrid a principios de los 2000, Paracuellos pasó de ser un pueblo pequeño a una ciudad de familias jóvenes. Durante años ha ostentado el título de uno de los municipios con mayor tasa de natalidad de España y una de las medias de edad más bajas de la Comunidad de Madrid. Además, se encuentra a pocos kilómetros del centro de la capital, por lo que se puede acceder fácilmente en unos veinte minutos. Hace apenas unos meses, tras un fallo masivo de internet en la zona que la dejó incomunicada, soltó una de sus frases más compartidas. «Vivimos en Paracuellos, no en Groenlandia», escribió en sus redes sociales. Lo dijo para reclamar que, siendo un municipio tan cercano a Madrid, no entendía cómo podían estar días sin servicio técnico.

Aunque es de San Blas, Belén se siente una paracuellense más. En las fiestas patronales de junio de 2025, tras realizar una promesa caminando de rodillas hasta el altar, declaró: «Viva el Cristo de la Salud y viva mi pueblo, Paracuellos del Jarama». Belén ha expresado en varias ocasiones su deseo de casarse por la iglesia con Miguel Marcos (que es de allí de toda la vida). «Tiene más ganas mi marido que yo… como él es de Paracuellos, le hace muchísima ilusión casarse en su pueblo», ha contado en más de una ocasión. Cuando le preguntan por qué no se muda a zonas más exclusivas de famosos como La Moraleja o Pozuelo, ella es tajante: «Yo aquí tengo mi vida, mis amigas de siempre y a mi gente. En Paracuellos soy una vecina más y eso no lo pago con dinero».

Una de las tasas de natalidad más altas

La casa de Belén Esteban es uno de esos lugares de peregrinación de muchos gente. No es una mansión de estilo Hollywood como las de La Finca o La Moraleja, sino un chalet independiente de estilo funcional y moderno, muy típico de las construcciones de principios de los 2000 en Madrid. Tiene unos 270 metros cuadrados construidos sobre una parcela de aproximadamente 400 metros cuadrados. Se divide en tres plantas —con sótano, planta principal y primera planta— y cuenta con 4 dormitorios y 3 baños. Tiene una piscina privada de tamaño medio, rodeada de césped artificial y una zona de hamacas. El porche es una de las zonas favoritas. Tiene una zona techada con sofás de exterior donde suele merendar, recibir a sus amigas.

El salón es especialmente amplio con mucha luz natural gracias a los ventanales que dan al jardín. Predominan los tonos neutros, pero con muchos marcos de fotos familiares —especialmente de su hija y de su marido, Miguel—. La cocina, además, es el escenario de muchos de sus vídeos de cocina. Es moderna, con una isla central y equipada con electrodomésticos de última generación —algo que ella valora mucho desde que lanzó su propia línea de productos de alimentación—. «A mí me han ofrecido irme a sitios con más seguridad y más lujo, pero yo de Paracuellos no me muevo. Aquí tengo mi centro de salud, mis tiendas y a mi Miguel, que es de aquí. No necesito más», ha contado sobre su vida en alguna que otra ocasión.

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