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Valle de la Serena, el remanso de paz de Badajoz donde se crio Carlos Cuerpo: «Vengo de una familia humilde»

El recién estrenado vicepresidente primero del Gobierno se crio en una localidad extremeña donde vivían sus abuelos

Valle de la Serena, el remanso de paz de Badajoz donde se crio Carlos Cuerpo: «Vengo de una familia humilde»

Carlos Cuerpo, en una imagen de archivo. | Gtres

Carlos Cuerpo vive un momento muy feliz a nivel profesional. El ministro de Economía ha prometido, este mismo viernes en Zarzuela, su nuevo puesto como vicepresidente primero del Gobierno. Lo hace después el anuncio de Sánchez en el que reformaba su cartera de ministros tras la salida de María Jesús Montero. Fue hace tres años cuando Cuerpo entró de lleno en la política estatal, obteniendo un cargo dentro del Gobierno. Aunque eso sí, lo hizo incidiendo en su independencia política. En todo momento, Cuerpo ha querido acordarse de sus inicios y, por encima de todo, de sus raíces, que se ubican en un pueblo de Badajoz, Valle de la Serena, donde pasaba tiempo junto a su familia.

En más de una ocasión, Cuerpo ha confesado que es «un orgulloso» vallejo —el gentilicio—. «Mis raíces están allí, en el pueblo de mis padres y mis abuelos», ha relatado. Además, también ha incidido que viene de «una familia humilde» de Valle de la Serena y eso te marca «una forma de entender la vida basada en el esfuerzo y la constancia». Además de Valle de la Serena, Cuerpo pasó mucho tiempo, durante esos años de niñez, en Quintana de la Serena, donde iba al colegio y daban clases sus padres. Luego, volvió al Valle, donde vivían sus abuelos. Además de Extremadura, Suiza también tuvo un papel importantísimo durante su infancia; allí se mudó junto a sus progenitores y su hermano para encontrar un futuro mejor.

El pueblo donde se crio Carlos Cuerpo en Badajoz

Carlos Cuerpo junto a María Jesús Montero. | César Vallejo Rodríguez / Europa Press

Valle de la Serena es mucho más que el pueblo del Ministro de Economía; es un rincón de Badajoz (Extremadura) con una personalidad propia muy marcada por su paisaje, su historia minera y su gastronomía de élite. El pueblo se asienta en una zona donde la penillanura extremeña empieza a ondularse. Está rodeado de extensiones de pastizales y encinas, pero lo que más lo define es el río Guadámez, que cruza su término y crea parajes naturales de gran belleza. Es una zona rica en minerales, lo que históricamente marcó la economía del lugar.

Si por algo es famoso este pueblo a nivel mundial es por su producción de queso. Tienen su propia Denominación de Origen y se elabora exclusivamente con leche de oveja merina y se cuaja con la flor del cardo silvestre. Su producto estrella es un queso de pasta blanda, casi líquida, que se come abriendo la tapa y untando su interior. Es un manjar intenso y amargo que ha ganado premios internacionales. El pasado de Valle de la Serena es una mezcla de estrategia militar y riqueza subterránea. Aunque el pueblo tiene sus propios restos, toda la zona estuvo bajo el control de la Orden de Alcántara.

Emigró a Suiza junto a sus padres

Durante el siglo XX, las minas de wolframio y estaño fueron el motor del pueblo. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, el wolframio de esta zona era codiciado por las potencias europeas para blindar tanques y proyectiles. La Iglesia de la Purísima Concepción también atrae a muchos turistas; se trata de un edificio del siglo XVI que es el corazón del casco urbano, con una arquitectura sólida típica del gótico-renacentista extremeño. La identidad de los vallejos —sus habitantes— está muy ligada a sus fiestas y al sentido de comunidad. Las Fiestas de Agosto son el punto de encuentro donde los emigrantes que salieron del pueblo en los años 60 y 70 regresan para reencontrarse con sus raíces.

La Velá es una de las celebraciones más queridas por los vecinos. Además, también tienen el Museo Casa de la Encomienda, un lugar donde se explica cómo era la vida señorial y agrícola en la comarca siglos atrás. Su ubicación, como decíamos, hace que se convierta en todo un «remanso de paz». Se encuentra en el sureste de la provincia de Badajoz. Para llegar desde Mérida, tardas poco menos de una hora por carretera, lo que lo convierte en un destino perfecto para una ruta de turismo gastronómico y rural. A pesar de ser un pueblo pequeño —menos de 1.200 habitantes—, su influencia en la política actual y su capacidad exportadora de quesos lo sitúan constantemente en el mapa nacional.

Como decíamos, Extremadura no solamente ha tenido una influencia muy especial en su vida. También lo han hecho sus padres, quienes ejercieron como profesores durante mucho tiempo. Cuerpo siempre cita a sus padres como su referente de «ascensor social». En sus discursos suele recalcar que, gracias al esfuerzo de sus padres y a la educación pública, el hijo de unos emigrantes extremeños ha podido llegar a dirigir la economía de un país. Sus padres mantienen la casa familiar en Valle de la Serena. Es allí donde el ministro pasa sus vacaciones y donde se le ve como un vecino más. En el pueblo, a su familia se la conoce y se la respeta por ser gente sencilla y «de toda la vida».

Fue en el programa Raíces, de Telecinco, donde Cuerpo mostró una parte más personal y desconocida. Contó que, como otros tantos extremeños, sus padres tuvieron que marcharse a Ginebra en los años 70 para trabajar. Relató que él nació allí, pero que sus padres siempre tuvieron la maleta hecha mentalmente para volver a su tierra. Carlos estudió en un colegio e instituto público, momento que aprovechó para defender con orgullo la educación pública. Los vecinos que aparecieron en el programa confirmaron lo que él decía: que cuando llega al Valle, se pone la ropa de calle y se va al bar a charlar con los de siempre como uno más.

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