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Marta Ortega, sobre su madre: «Cuando era niña, ella hacía la colección de mujer para Zara»

La hija de Amancio Ortega y Flora Pérez mantienen una buenísima relación, no solo personal sino, también, profesional

Marta Ortega, sobre su madre: «Cuando era niña, ella hacía la colección de mujer para Zara»

Marta Ortega junto a su madre y Susana Díaz. | Gtres

Marta Ortega siempre tuvo claro que su futuro estaba en el mundo textil. Es por eso que, antes de ligarse de forma profesional con Inditex, trabajó en una tienda de Zara doblando camisetas, como una chica joven más. Desde pequeña supo muy bien lo que era el esfuerzo y sus padres, Amancio Ortega y Flora Pérez, le enseñaron muchos de los valores de los que hoy presume, tanto en su vida personal como en la profesional. Y es que, también, desde niña comenzó a fomentar esa parte más creativa. En cierta manera gracias a su madre, quien se encargaba de la colección de mujer para Zara.

«Cuando era niña, mi madre hacía las colecciones de mujer para Zara», contó al Financial Times hace unos años. Además, también reconoció que su padre trabajaba «la mayor parte del tiempo». «Mi madre tiene dos hermanas y cuatro hermanos, y toda su familia trabaja en la empresa. Así que hablamos mucho sobre el negocio», ha afirmado sobre la importancia que ha tenido siempre la empresa textil en su vida. Marta ha recordado a menudo que, de niña, no era consciente de la magnitud del imperio de su padre y que su conexión con la moda venía directamente de su madre. En The Wall Street Journal relató una anécdota de cuando una amiga le preguntó por qué siempre vestía de Zara. «¿Ah, sí? ¿Es esa la marca? Mi madre me lo compra todo», comentó.

La conexión entre Marta Ortega y su madre, Flora Pérez

Amancio Ortega junto a su hija Marta y su mujer, Flora. | Gtres

Además, también ha afirmado que suele vestir de «Zara o Massimo Dutti, aunque tengo piezas de diseñador y las cosas de mi madre. Así que sí, se ha convertido en un gran vestidor». Marta ha tenido siempre a su madre y la ha definido como uno de los mayores pilares de su vida. Mientras Amancio Ortega es el genio de la logística y la visión empresarial, Flora es quien le otorgó a Marta la sensibilidad por el producto y la conexión con la realidad de la tienda. Flora Pérez no llegó a Inditex como ‘esposa de’, sino como trabajadora. Fue dependienta y responsable de tienda antes de ser la pareja de Amancio. 

La vida de Marta Ortega ha estado marcada por un intento constante de sus padres de mantenerla alejada de la burbuja de la riqueza extrema. Su madre ha sido siempre muy discreta. A pesar de ser la vicepresidenta de la Fundación Amancio Ortega —y ahora presidenta—, apenas hay declaraciones suyas. Esa invisibilidad pública es la que Marta ha replicado hasta su ascenso a la presidencia en 2022. Marta ha heredado de su madre un estilo que mezcla el lujo con lo cotidiano. En entrevistas recientes ha confesado que sigue usando ropa de su madre: «Tengo piezas de diseñador y cosas de mi madre… se ha convertido en un gran vestidor compartido».

«Cuando era niña, ella hacía la colección de mujer para Zara»

Amancio Ortega junto a su mujer, Flora Pérez. | Gtres

Esta influencia se nota en la estrategia actual de Zara: bajo el mando de Marta, la marca se ha vuelto más sofisticada y editorial —colaboraciones con fotógrafos de élite y modelos icónicas—, algo que bebe directamente de la sensibilidad artística que Flora le inculcó desde pequeña. Como decíamos, Marta comenzó su carrera profesional trabajando de dependienta en la tienda de Chelsea (Londres) de incógnito, reponiendo perchas y doblando camisetas. Antes de ser presidenta, pasó años en el departamento de diseño de Zara Woman, trabajando codo a codo con los equipos, tal como lo hacía su madre en los años 80 y 90.

Flora se incorporó al negocio mucho antes de que Inditex fuera el gigante que es hoy. Proveniente de una familia humilde de Melide, empezó desde abajo. Durante los años de expansión (80 y 90), Flora estuvo directamente involucrada en el diseño y la confección. Como mencionó Marta Ortega, su madre era quien «hacía las colecciones de mujer», decidiendo qué tendencias se producían y cómo debían sentar las prendas. A medida que la empresa se profesionalizaba, Flora pasó a ocupar roles de gestión. En 1992, empezó a ejercer funciones de administradora en diversas sociedades del Grupo Inditex. En 2005, coincidiendo con un momento de gran expansión internacional, fue nombrada miembro del Consejo de Administración de Inditex —cargo que ocupa como representante de Pontegadea Inversiones—.

Aunque su trabajo en Inditex siempre fue discreto, su papel más visible ha sido en la Fundación Amancio Ortega, donde ha liderado la estrategia filantrópica de la familia. Se incorporó al patronato en 2003. Fue vicepresidenta durante casi dos décadas, supervisando proyectos masivos de oncología —como la donación de equipos de radioterapia— y educación. En agosto de 2023, asumió la presidencia de la Fundación, sucediendo oficialmente a su marido.

Cómo comenzó Flora en Inditex

Quizás su labor más estratégica, aunque menos documentada, ha sido la de formar a Marta Ortega. Flora fue quien acompañó a Marta en sus primeros años en los departamentos de diseño y quien le inculcó la importancia de no perder el contacto con el producto físico. En la empresa se dice que Flora es quien mejor entiende el espíritu Zara; esa mezcla de rapidez, humildad y atención al detalle. Actualmente, su vida se centra en el cuidado a sus nietos y en su carrera profesional. Desde agosto de 2023, Flora es oficialmente la presidenta de la Fundación Amancio Ortega, sucediendo a su marido.

Marta Ortega | Instagram

Supervisa proyectos de enorme impacto social, como la creación de centros de mayores en las siete ciudades gallegas y la implantación de equipos de protonterapia en la sanidad pública española. Flora no se ha jubilado de los negocios. Sigue siendo una pieza clave en el engranaje del imperio. Mantiene su asiento en el Consejo de Administración de Inditex. Se dice que es la persona a la que Marta Ortega consulta antes de tomar decisiones estéticas o de producto de gran calado, ya que Flora conserva ese “olfato” para saber qué funcionará en las tiendas. Reside, además, en La Coruña, en una bonita casa frente al mar.

Es habitual verla paseando por la ciudad, haciendo compras en comercios locales o acudiendo a misa. Tras la pérdida de su madre —la abuela de Marta— en 2024, se ha unido todavía más a su hija, con quien comparte paseos y eventos hípicos en el centro de Casas Novas. No concede entrevistas, no frecuenta eventos de la alta sociedad fuera de los compromisos familiares y su círculo de amistades sigue siendo el mismo de hace año.





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