Hoteles de Brunéi ocultan sus redes sociales ante las críticas por la legislación contra los homosexuales

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Hoteles de Brunéi ocultan sus redes sociales ante las críticas por la legislación contra los homosexuales
Foto: Andreas Solar

Los hoteles de Brunéi que la cadena Dorchester Collection, controlada por el sultán Hassanal Bolkiah, tiene repartidos por el mundo han optado por desactivar sus redes sociales ante la avalancha de críticas recibidas tras los llamamientos de famosos como el actor George Clooney a boicotearlos ante la aprobación esta semana de una nueva legislación que castiga con la pena de muerte a los homosexuales.

Clooney fue el primer famoso en salir en defensa de los ciudadanos del país asiático y en denunciar que estas condenas suponen una grave violación de los derechos humanos, tras conocer que Brunéi castigaría a partir del 3 de abril con la pena de muerte por lapidación el adulterio y el sexo homosexual. El actor emprendió entonces una campaña pública para boicotear los hoteles del sultanato. “Brunéi es una monarquía y seguramente cualquier boicot tendrá muy poco efecto para cambiar estas leyes, pero ¿vamos a ayudar a pagar por estas violaciones a los derechos humanos?, declaró el actor.

El objetivo de su boicot es la cadena de hoteles Dorchester Collection, presente en Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Italia. La propiedad de la cadena hotelera corresponde a Brunei Investment Agency, una corporación controlada por Hassanal Bolkiah, el sultán que gobierna el país.

A la iniciativa de Clooney se han ido sumando otros famosos como el músico británico Elton John o Ellen De Generes, entre otros.

 

«Dorchester Collection es una compañía inclusiva y diversa y no tolera ninguna forma de discriminación», ha indicado la compañía en un comunicado en sus cuentas corporativas de Twitter y Facebook, antes de proceder a ocultarlas.

«Aunque creemos en una comunicación abierta y transparente, hemos desactivado a regañadientes las páginas sociales de nuestro hotel debido al abuso personal dirigido a nuestros empleados, a quienes tenemos el deber de cuidar».

 

Otros hoteles, como el el Hotel Bel-Air en Grecia se han visto afectados, informa CNN. En este caso, sus responsables han precisado que «después de haber recibido correos de odio, deberíamos aclarar que no somos el hotel Bel Air propiedad del sultán de Brunéi. Esto es solo un caso de sinonimia. Somos un empresa familiar en las Islas Jónicas de Grecia y apoyamos a la comunidad LGTB y sus derechos», explica en su página de Facebook.

Los grupos de defensa de derechos humanos reaccionaron con espanto al endurecimiento de la legislación contra el colectivo LGTB que practica un islam más estricto que sus vecinos Malasia e Indonesia. El pequeño sultanato también incluye en su reformado Código Penal la amputación de una mano y un pie por robo.

Las críticas también han llegado estos días desde Gobiernos como el de España que ha pedido la retirada de la penalización de la homosexualidad, el adulterio, la blasfemia y la apostasía con castigos corporales y con la pena de muerte, basados en la ley islámica o sharia. Para el Gobierno de Pedro Sánchez tales castigos constituyen tortura, prohibida por el Derecho internacional.

También el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se ha sumado a las críticas y ha defendido el respeto a los derechos humanos «en las relaciones de todas las personas, en todos lados sin ningún tipo de discriminación”. Guterres “se opone claramente a cualquier forma de castigo cruel”.

La aerolínea Virgin Australia anunció esta semana su decisión de anular un acuerdo firmado por la compañía nacional de Brunéi que permitía al personal de la aerolínea comprar billetes a precio reducido para viajar en los vuelos de Royal Brunei para viajes de placer.