Albares mantiene un primer contacto con Marco Rubio tras la operación en Venezuela
También han hablado de las operaciones de EEUU contra el narcotráfico en el Caribe, de Ucrania y de Gaza

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, junto al secretario de Estado, Marco Rubio.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha mantenido este viernes el primer contacto por parte del Gobierno con la Administración de Donald Trump –en concreto con el secretario de Estado, Marco Rubio– después de la operación militar del 3 de enero en la que fue capturado el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Así lo ha informado él mismo en un escueto mensaje en la red social ‘X’, sin que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se hayan brindado más muchos más detalles sobre el cariz de la conversación, habida cuenta de que el Gobierno ha dejado claro que considera que la intervención estadounidense en Venezuela constituyó una violación del Derecho Internacional.
«He mantenido una conversación con el secretario Rubio sobre la situación en Venezuela», se ha limitado a indicar el ministro de Exteriores, que ha reiterado, en línea con lo que ha venido manifestando en los últimos días, que «España está comprometida con el pueblo venezolano en esta nueva etapa».
Desde el Departamento de Estado, uno de sus portavoces, Tommy Pigott, ha informado de que los dos ministros han discutido sobre «las operaciones contra el narcotráfico de Estados Unidos en el Caribe y la necesidad de garantizar una transición de poder adecuada y sensata en Venezuela».
Precisamente Rubio es quien ha asumido un papel preponderante ahora que, según Trump, es Estados Unidos quien controla Venezuela. El secretario de Estado ha sido el encargado de desgranar los planes de Washington tras la salida de Maduro y que han llevado al poder, como presidenta encargada, a quien era su vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
Según él mismo ha explicado, habrá tres fases, empezando por una primera de estabilización en la que Washington ha optado por confiar en la continuidad de las autoridades chavistas con Rodríguez a la cabeza, para evitar el caos. Tras ello, habrá una fase de recuperación, en la que se prevé el regreso de las empresas, principalmente al sector petrolero, y de reconciliación nacional, para concluir con la transición.
El Gobierno español ha recalcado que deben ser los venezolanos quienes decidan su futuro y que la situación no puede venir impuesta desde fuera y se ha mostrado dispuesto a acompañar este proceso e incluso a ejercer sus «buenos oficios» si las partes así lo consideran oportuno.
Además, ha expresado su intención de seguir dialogando tanto con el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez como con la oposición. En este sentido, ha celebrado como un «paso positivo» la liberación la víspera de cinco españoles y ha confiado en que las autoridades venezolanas sigan por este camino.
Por otra parte, según ha precisado Albares, durante la conversación telefónica también ha tenido ocasión de abordar con el jefe de la diplomacia estadounidense los conflictos en Ucrania y en Gaza, sin que tampoco sobre esta cuestión se hayan ofrecido más detalles, en un momento en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha expresado su voluntad de desplegar tropas españolas en ambos escenarios una vez haya un acuerdo entre las partes y cesen las hostilidades.
