Un informe que recuerda la «complicidad» de Cuba con ETA se presenta el martes en EEUU
Denuncia que el Gobierno cubano «continúa siendo un fiel aliado de los herederos políticos» de la banda

Bandera de Cuba. | Marcello Valeri (Zuma Press)
La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Maite Araluce, participará mañana en Washington en un acto con motivo del 60 aniversario de la Conferencia Tricontinental en La Habana. Allí también se presentará un informe que recuerda que, a lo largo de su historia, ETA «tuvo cómplices», entre los que «Cuba ocupa un lugar destacado». Incluso ahora, pues «continúa siendo un fiel aliado de los herederos políticos de ETA».
Es el rápido resumen que se desprende del informe ‘Cuba y ETA. Una larga historia de complicidad’, elaborado por el Centro por una Cuba Libre y la Asociación Española Cuba en Transición. Un documento que se presentará este martes en la capital de Estados Unidos, en concreto en el Museo de Víctimas del Comunismo, en el marco de los actos organizados por esos «60 años de la globalización del terrorismo», tal y como lo denominan los organizadores.
Y es que, según recuerdan, en enero de 1966, La Habana fue el escenario de la Conferencia Tricontinental, en la que representantes de países de África, Asia y América Latina se reunieron para coordinar la «lucha antiimperialista», lo que supuso el inicio de una «coordinación global del terrorismo» en la que «Cuba desempeñó un papel clave».
De ahí que señalen que «las víctimas de ese terrorismo también son víctimas del comunismo», y a ellas quiere «recordar» y «dar voz» el Museo de Víctimas del Comunismo en este aniversario. «Lo que se va a hacer es rememorar que hay unas víctimas del comunismo, que son las víctimas del terrorismo de origen marxista», apunta a Servimedia Matías Jove, director ejecutivo de la Asociación Española Cuba en Transición, quien presentará el informe en una mesa redonda que versará sobre ‘Cuba y su impacto en el terrorismo internacional’. En ella también participará la presidenta de la AVT, quien centrará su intervención en explicar qué es ETA y en hablar de las víctimas.
Jove, por su parte, presentará un «recorrido histórico de las relaciones entre Cuba y ETA desde el triunfo de la revolución cubana en 1959». «Esa relación, que después heredó Venezuela, hizo posible entre otras cosas que muchos etarras huyeran de la Justicia española», añade Jove.
Adiestramiento militar
Así, en el informe subrayan que «el régimen cubano fue el primero en ofrecer adiestramiento militar a los miembros de ETA, el que la sumó a esa intrincada red global de terrorismo cuyo punto cero estaba en La Habana; el que concedió a los terroristas refugio y santuario seguro, y el que incluso tuvo un papel en distintas operaciones terroristas en España».
De ahí que, tras remarcar que el Gobierno cubano «no pidió perdón ni ayudó al esclarecimiento de atentados pendientes de resolución», denuncien que, a día de hoy, el país caribeño «sigue siendo un fiel aliado de los herederos políticos de ETA». Esta radiografía de la relación entre Cuba y ETA que muestra el informe comienza analizando la «temprana cubanización ideológica» de la banda terrorista, cuyos miembros, al menos desde 1965, «ya expresaban admiración por la revolución cubana» y «asumían también su estrategia».
Así, se refleja cómo, desde 1964, los militantes de ETA recibían instrucción en campos de entrenamiento cubanos, «donde tomaron lecciones de secuestro, subversión y sabotaje».
«Colonia de etarras»
Pero también fueron refugiados en la isla con el apoyo del Gobierno de Castro, sumando, «a finales de los 80, una veintena» los que formaban «la colonia de etarras en La Habana», refleja el informe. Una cifra que fue creciendo. Tal y como se detalla, los etarras refugiados en Cuba «recibieron viviendas, tuvieron acceso a puestos de trabajo o estudios y disfrutaron de capacidad para crear empresas».
También se pone el acento en los «intensos contactos» de ETA con organizaciones terroristas latinoamericanas, como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile (MIR), las FARC colombianas, los tupamaros uruguayos, los boliches bolivarianos de Venezuela o las guerrillas salvadoreñas, entre otras, con sus miembros «entrenados, financiados y coordinados por los servicios secretos cubanos».
De hecho, esa «complicidad indisimulada» entre ETA y Cuba continuó con el inicio del nuevo siglo, con dos etarras detenidos tras intentar obtener asilo político en la embajada de Cuba en Madrid. Un suceso que provocó la queja del que fuera responsable de Relaciones Internacionales de EH, Joseba Álvarez, quien exigió que, «tanto la embajada de Cuba como cualquier otra en la que pidan asilo ciudadanos vascos, tengan en cuenta la situación de vulneración de derechos cuando se den estas situaciones».
En ese momento, el informe pone de relieve que en la X Cumbre Iberoamericana celebrada en Panamá en el año 2000, Castro fue el único mandatario que se negó a condenar a ETA en una declaración final de rechazo al terrorismo de la banda. Y más recientemente, ya con la banda disuelta, queda reflejado que esa relación continúa, ahora «con su heredero político», con la alianza sellada en 2024 en La Habana entre Sortu y el Partido Comunista de Cuba, con la que buscaban «potenciar la cooperación». Entre los asistentes, la que fuera responsable del aparato internacional de la banda terrorista, Elena Beloki.
Todos estos datos los dará a conocer Jove en la citada mesa redonda, en la que también participarán el exvicepresidente de Colombia Francisco Santos y Joe Connor, cuyo padre falleció en 1975 en un atentado en Nueva York atribuido a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), grupo paramilitar que pretendía la independencia de Puerto Rico.
