El Gobierno de Trump investiga a Nike por presunta «discriminación a empleados blancos»
La multinacional deportiva rechaza las acusaciones y defiende su colaboración con las autoridades

Tienda de Nike en Prussia, Pennsylvania | Rachel Wisniewski (Reuters)
La Administración de Donald Trump ha indicado este miércoles que está investigando a la marca deportiva Nike y ha solicitado a un tribunal federal que ordene a la empresa la cesión de documentos relacionados con sus contrataciones, alegando que ha «discriminado a trabajadores blancos», particularmente a través de los programas de Diversidad, Equidad e Igualdad (DEI) que favorecen la contratación de grupos sociales discriminados y/o desfavorecidos.
«La agencia federal ha presentado una demanda ante un tribunal federal para obligar a Nike, Inc. a presentar información relacionada con las acusaciones de discriminación contra trabajadores blancos, también como resultado de los Objetivos 2025 de Nike relacionados con la Diversidad, Equidad e Inclusión y otros objetivos relacionados con la DEI», ha anunciado la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, según recoge Europa Press.
El organismo ha señalado en su argumentación ante la justicia que «está investigando acusaciones sistémicas de discriminación racial intencional relacionada con la DEI» y, específicamente, que «Nike podría haber incurrido en un patrón o práctica de trato desigual contra empleados, solicitantes y participantes blancos de programas de capacitación», tanto en decisiones laborales como ascensos y despidos como en iniciativas de desarrollo profesional, acusaciones que, en algunos casos, se remontan a 2018, en pleno primer mandato de Trump en la Casa Blanca.
La EEOC, la única agencia federal autorizada a investigar y litigar contra empresas y otros empleadores privados por violaciones a las leyes federales contra la discriminación laboral, ha asegurado haber solicitado a Nike información sobre sus criterios en cuanto a despidos, su tratamiento de los datos relativos a etnia y raza y las oportunidades de mentoría, liderazgo o desarrollo profesional ofrecidas en diez programas bajo restricciones raciales. «Al no proporcionar la información solicitada en la citación, la agencia interpuso una demanda de cumplimiento ante un tribunal federal», ha justificado la entidad.
«Cuando existan indicios contundentes, incluyendo admisiones corporativas en amplios materiales públicos, de que los programas de DEI de un empleador podrían violar las prohibiciones federales contra la discriminación racial u otras formas de discriminación ilegal, la EEOC tomará todas las medidas necesarias», ha declarado su presidenta, Andrea Lucas.
Al hilo, Lucas ha alegado que el título VII de la Ley de Derechos Civiles que prohíbe la discriminación laboral por motivos raciales «no hace distinciones de color y exige a la EEOC que proteja a los empleados de todas las razas de las prácticas laborales ilegales». «Gracias al compromiso del presidente Trump con la aplicación de las leyes de derechos civiles de nuestro país, la EEOC ha renovado su enfoque en la aplicación imparcial del Título VII», ha subrayado la presidenta de la agencia, en el marco de las múltiples investigaciones y sanciones impuestas por el Gobierno estadounidense contra empresas y centros educativos, entre otras instituciones, por supuestas conductas discriminatorias a personas blancas.
La investigación nace de una acusación emitida por la propia Lucas cuando era comisionada republicana en la EEOC en 2024. El documento presentado entonces, cotejado por Europa Press, alega que Nike podría haber tomado «medidas ilegales» en un esfuerzo por crear «una fuerza laboral representativa (y) en igualdad de condiciones con el consumidor y las comunidades a las que sirve».
En concreto, la ahora directora de la agencia apuntaba entonces a dos de los objetivos planteados por la marca deportiva para el año 2025: lograr un 30% de representación de minorías raciales y étnicas en puestos directivos y superiores y alcanzar asimismo un 35% de representación de minorías raciales y étnicas en la fuerza laboral corporativa, ambas metas enmarcadas en la plantilla de Nike en Estados Unidos.
La compañía, por su parte, ha calificado la investigación como «una escalada sorprendente e inusual», según un comunicado facilitado por un portavoz de la multinacional a Bloomberg. «Hemos participado de forma extensa y de buena fe en una investigación de la EEOC sobre nuestras prácticas, programas y decisiones de personal, y hemos realizado esfuerzos continuos para proporcionar información y colaborar de forma constructiva con la agencia», ha asegurado.
Al hilo, y pese a la tesis de la agencia federal sobre la supuesta falta de cooperación de la marca, esta ha manifestado haber «compartido miles de páginas de información y respuestas escritas detalladas a la consulta de la EEOC» y que está «en proceso de proporcionar información adicional».
