El vicepresidente de El Salvador: «El estado de excepción terminará cuando lo pida el pueblo»
Félix Ulloa defiende durante la conferencia la vigencia de la medida excepcional mientras cuente con respaldo ciudadano

Vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa. | Pablo Gallardo
El auditorio de la World Law Foundation en Madrid ha acogido este martes la conferencia Estado de derecho, Seguridad y Derechos Humanos: respuestas jurídicas a la violencia en sociedades democráticas. El caso de El Salvador en diálogo con los estándares internacionales, un acto que ha reunido a embajadores, juristas, representantes institucionales y miembros del ámbito académico para analizar el modelo salvadoreño frente a la violencia de las pandillas. La sesión ha contado con la presencia del vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, acompañado por diplomáticos de distintos países. También ha estado presente, el presidente de la World Jurist Association, Javier Cremades, quien ha anticipado que el acto iba a ser «de alto voltaje».
Ulloa ha empezado defendiendo sin matices la política impulsada por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele y ha asegurado que el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022 solo se levantará por decisión soberana del país. «El régimen de excepción lo levantaremos cuando los salvadoreños lo exijan, no cuando lo digan los periodistas ni las organizaciones», ha afirmado.
El vicepresidente ha estructurado su intervención como una defensa jurídica y política del giro adoptado por su Gobierno. «¿Cómo se combate la violencia en sociedades democráticas? Pues con más democracia», ha sostenido, antes de subrayar que la respuesta estatal se basa en «el monopolio legítimo de la fuerza, limitado por el Estado de Derecho, los derechos humanos y el control constitucional».
«En una década se asesinaron a 41.625 personas»
Ulloa ha descrito durante el acto que, tras la guerra civil y los acuerdos de paz, el país derivó hacia un sistema fallido marcado por la corrupción y la pérdida de control territorial. Ha recordado que entre 2009 y 2019 fueron asesinados 41.635 salvadoreños. «Tenemos que dar el derecho a la vida. En El Salvador se quitó la libertad y se mataron a más de 41.000 ciudadanos», ha afirmado, situando la seguridad como el primer derecho fundamental a proteger. Según su relato, amplias zonas del país estaban dominadas por estructuras criminales denominadas «maras», que imponían extorsiones, decidían en todo momento quién podía circular por determinados barrios y anulaban derechos básicos como la libertad o la propiedad. «El Estado había perdido la soberanía de los territorios», ha insistido.
Además ha querido recalcar que se han liberado más de 8.000 viviendas usurpadas a los propietarios por estas maras. «Llegaban a tu casa, te decían que tenías 24 horas para abandonarla y si seguías ahí cuando iban al día siguiente te mataban».
El punto de inflexión: marzo de 2022
El vicepresidente salvadoreño ha situado el cambio de rumbo en día 27 de marzo de 2022, tras un fin de semana con más de 80 homicidios por parte de las maras. «Este día el presidente Bukele le declaró la guerra a las pandillas».
Ulloa también ha querido defender las medidas que se tomaron aquel día y que continúan en la actualidad: «Leo periódicos españoles y europeos o medios de comunicación que se inventan historias, como que en El Salvador no respetamos los derechos humanos, y eso es una absoluta mentira», ha recalcado subiendo el tono. El vicepresidente ha asegurado que la medida cumple con los requisitos del derecho internacional. Más de 91.000 personas han sido detenidas desde entonces. «Estamos dentro del Estado de derecho, estamos en lo que la teoría llama un gobierno de leyes. No estamos haciendo nada fuera de lo legal», ha asegurado.
Durante la conferencia, el presentador le ha planteado si, tras la reducción significativa de homicidios, no sería momento de revisar la excepcionalidad, en línea con las críticas expresadas por la ONU. Ulloa ha respondido que comparte que «las medidas excepcionales, deben ser excepcionales», pero ha querido insistir que su continuidad depende únicamente del respaldo interino. «El estado de excepción lo apoya gente que no apoya ni al propio Bukele. El día que el pueblo pida el fin de esta medida, le pondremos fin».
En varias situaciones a lo largo del acto, ha rechazado tajantemente que se hayan eliminado libertades públicas y ha explicado que esta medida afecta únicamente a dos garantías procesales: la ampliación del plazo de detención administrativa y la intervención de comunicaciones en investigaciones.
Seguridad como base del crecimiento
El vicepresidente ha vinculado la mejora de seguridad con el giro económico que está viviendo el país. «Primero logramos el milagro de la seguridad; ahora vamos a por el milagro económico», ha sostenido. Ha destacado como un punto trascendental el incremento del turismo, con más de cuatro millones de visitantes en el último año. Ulloa se ha referido a España como «uno de nuestros mejores socios» en sectores como el energético y el turístico, y a Estados Unidos como «socio estratégico». Al ser preguntado por Donald Trump y su gestión con las deportaciones, el vicepresidente ha remarcado que «Obama deportó a más personas», que las que lleva el actual presidente norteamericano.
Ulloa ha cerrado la intervención celebrando que «la gente está regresando. Quieren volver para vivir el sueño salvadoreño», ha afirmado.
