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Los vínculos de Clinton y Epstein por los que el Congreso de Estados Unidos le pide declarar

El expresidente y su esposa han aceptado declarar ante la amenaza de ser declarados en desacato por la Cámara

Los vínculos de Clinton y Epstein por los que el Congreso de Estados Unidos le pide declarar

El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, con Jeffrey Epstein. | REUTERS

La última publicación de archivos relacionados con Jeffrey Epstein, el pederasta sexual que se suicidó en prisión en 2019, por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos; ha sacado a la luz nuevas comunicaciones entre el entorno del expresidente Bill Clinton y el empresario condenado por delitos sexuales, así como con su antigua asociada Ghislaine Maxwell. Esta documentación ha reactivado el foco sobre los vínculos entre ambas partes.

A raíz de estos documentos, y mientras el Comité de Reglas de la Cámara de Representantes ya preparaba una votación en el pleno para declararlos en desacato tras rechazar una citación para declarar, Clinton y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, han aceptado comparecer ante el Congreso el 26 y 27 de febrero para aclarar el alcance y la naturaleza de esas conexiones en el marco de la investigación en curso.

La publicación del último lote de archivos ha ampliado la información ya revelada en diciembre, cuando salieron a la luz fotografías inéditas de Clinton junto a Epstein, incluidas imágenes del exmandatario en un jacuzzi acompañado de una persona descrita como una posible víctima de abusos sexuales. Los nuevos documentos incluyen, además, comunicaciones frecuentes entre Maxwell y miembros del personal de Clinton entre 2001 y 2004, un periodo en el que el expresidente viajó al menos 16 veces en el avión privado de Epstein. A ello se suma que el delincuente sexual visitó la Casa Blanca hasta en 17 ocasiones durante el mandato de Clinton, según consta en los registros oficiales.

El expresidente de EEUU Bill Clinton en un jacuzzi junto a una posible víctima de abusos sexuales.

Clinton ha negado cualquier conducta indebida relacionada con Epstein. A través de un portavoz, el expresidente ha sostenido de forma reiterada que rompió toda relación con Epstein antes de que el financiero fuera acusado en 2006 de solicitar prostitución, y que desconocía sus crímenes. Clinton también ha negado haber visitado en alguna ocasión la isla privada de Epstein, uno de los principales focos de la investigación.

Según ha informado la CNN, muchos de los correos electrónicos incluidos en los archivos aparecen parcialmente censurados y muestran únicamente las siglas «WJC» en el campo de remitente o destinatario, una referencia habitual a la oficina de William J. Clinton tras su salida de la Casa Blanca. El portavoz del expresidente, Angel Ureña, aseguró a la cadena estadounidense que Bill Clinton no envió ninguno de los correos contenidos en la documentación. «No puedo confirmar de quién era, solo puedo decir de quién no era: de Bill Clinton», afirmó. CNN señala además que no está claro si esas comunicaciones estaban relacionadas con actividades de la fundación Clinton o con asuntos personales de su entorno. Entre los mensajes figura un correo de Maxwell fechado en abril de 2003 y dirigido a una dirección de la oficina de Clinton en el que escribía: «Me alegra que vengas a la cena. JE pregunta si crees que a Clinton le gustaría venir».

Los archivos no contienen pruebas de que Maxwell mantuviera intercambios directos de correos electrónicos con Clinton, ni tampoco a la inversa. Sin embargo, pese a haber sido acusada públicamente en 2009 de reclutar y abusar sexualmente de menores junto a Epstein, Maxwell continuó vinculada al entorno de Clinton, como demuestra su invitación a la conferencia Clinton Global Initiative de septiembre de 2013, según reveló la unidad de investigación KFile de CNN.

Una documentación difundida en enero de 2024 incluye referencias a Johanna Sjoberg —la mujer que declaró que el Príncipe Andrés le manoseó el pecho mientras se encontraba sentada en un sofá dentro de un apartamento de Epstein—, quien aseguró que Epstein le dijo en una ocasión que a Clinton «le gustan jóvenes». Estas afirmaciones recuerdan que Clinton mantuvo una aventura con una becaria de 22 años durante su etapa como presidente de Estados Unidos, un episodio ampliamente documentado.

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