Perú inicia un plan de deshacinamiento de cárceles que podría sacar a 24.000 presos
Este movimiento prevé un significativo ahorro para el Estado peruano de más de 900 millones de euros

Integrantes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) custodiando a presos de la cárcel de Huánuco, Perú. | Ministerio De Justicia y Derechos Humanos de Perú
Perú ha puesto un marcha un plan de deshacinamiento de sus prisiones que contempla la posibilidad de excarcelar a unos 24.000 presos mediante beneficios penitenciarios y traslados a países de origen, ante la situación actual del sistema penitenciario del país, que alberga a más de 105.000 reclusos cuando su capacidad ronda los 41.500.
El plan fue presentado esta semana por el Gobierno peruano y busca atender «el problema público de la sobrepoblación penitenciaria», según un comunicado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cuyo ministro, Luis Jiménez, enfatizó que «no va a poner en peligro a la ciudadanía en ningún caso».
«No vamos a liberar a delincuentes peligrosos. Este plan se ha elaborado con el objetivo de analizar los egresos potenciales que pueden darse en los penales en mérito a la gravedad de los delitos», sostuvo.
De acuerdo a un primer análisis realizado por el Ejecutivo, 24.739 reos podrían ser susceptibles de acogerse al plan, previa evaluación del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) y del Poder Judicial. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos anticipó que se aplicará una estrategia coordinada que considera los beneficios penitenciarios, conversión y conmutaciones de penas, redención por trabajo y traslados, entre otros procedimientos.
Este plan contempla también la incorporación de 500 nuevos agentes penitenciarios y asistentes técnicos-legales, así como la construcción de nuevas cárceles para 3.200 reclusos en total. En la primera fase del proyecto, el Inpe presentará un primer lote de 5.000 expedientes al Poder Judicial para establecer una coordinación y generar el próximo egreso de internos por delitos de menor peligrosidad.
En una inspección realizada este jueves a la cárcel de Tumbes, ciudad fronteriza con Ecuador, el ministro señaló que el proceso de deshacinamiento no solo busca condiciones dignas en los establecimientos penitenciarios, sino también un significativo ahorro para el Estado de más de 3.600 millones de soles (unos 911,6 millones de euros) en infraestructura carcelaria.
El costo promedio de mantener a un preso en las cárceles peruanas es de 147.000 soles (unos 37.200 euros) al año, considerando estándares mínimos de infraestructura como servicios higiénicos, espacios de trabajo, educación, salud y seguridad. La salida prevista de esos presos que están en prisiones superpobladas evitaría edificar aproximadamente 41 penales de 600 internos, 20 penales de mayor envergadura con capacidad para hasta 1.200 internos u 8 megapenales con capacidad para 3.000 internos cada uno.
Según el ministerio, la magnitud del ahorro cobra mayor relevancia si se considera que una cárcel para 600 presos demanda cerca de 88,2 millones de soles (22,3 millones de euros), mientras que un megapenal puede superar los 441 millones de soles (111,6 millones de euros).
