Juan Carlos I abandona España por «ciertos acontecimientos pasados» de su vida privada

Política y conflictos

Juan Carlos I abandona España por «ciertos acontecimientos pasados» de su vida privada
Foto: Esteban Felix| AP

El rey emérito Juan Carlos I ha comunicado a Felipe VI su «meditada decisión» de trasladarse a vivir fuera de España ante la repercusión pública de «ciertos acontecimientos pasados» de su vida privada, ha informado el Palacio de la Zarzuela en un comunicado este lunes. Según apuntan varios medios, el emérito habría abandonado ya España, aunque Zarzuela no ha comunicado aún el destino del monarca.

En contexto: Juan Carlos I, el que fuera jefe del Estado durante casi cuatro décadas, se encuentra en el punto de mira desde que ocupa titulares junto a fondos en paraísos fiscales y cuentas en Suiza. La decisión del monarca llega tras las informaciones relativas a los presuntos negocios privados del rey Juan Carlos, al que investiga la justicia por haber cobrado supuestamente comisiones por interceder en el contrato del AVE a La Meca.

«Con el mismo afán de servicio a España que inspiró mi reinado y ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada, deseo manifestarte mi más absoluta disponibilidad para contribuir a facilitar el ejercicio de tus funciones, desde la tranquilidad y el sosiego que requiere tu alta responsabilidad. Mi legado, y mi propia dignidad como persona, así me lo exigen», se puede leer en el mensaje de Juan Carlos I a su hijo.

El rey Felipe VI ha agradecido a su padre la decisión y ha querido destacar «la importancia histórica» que representa el reinado de su padre, «como legado y obra política e institucional de servicio a España y a la democracia».

El comunicado no explica en qué país vivirá a partir de ahora Juan Carlos I, ni en qué momento dejará el palacio de La Zarzuela, donde ha residido desde hace 58 años.

Juan Carlos I sigue como miembro de la Familia Real y con tratamiento de rey

Juan Carlos I va a seguir siendo miembro de la Familia Real y a conservar el título de rey que se le reconoció tras la abdicación, por lo que su estatus se mantiene invariable a pesar de su decisión de irse a vivir fuera de España, han informado fuentes de la Casa Real.

Cuando cedió el trono a su hijo Felipe en junio de 2014, el Gobierno aprobó un decreto por el que establecía que el anterior jefe del Estado conservaría el título de rey de forma vitalicia y con carácter honorífico, con tratamiento de «Majestad», una fórmula para «plasmar la gratitud por décadas de servicios a España».

Su marcha de España no afecta a la asignación del Estado, puesto que dejó de recibirla el pasado 15 de marzo, después de que Felipe VI decidiera retirársela al mismo tiempo que renunció a su herencia.

Juan Carlos permanece a disposición de la Fiscalía

El rey Juan Carlos permanece a disposición del Ministerio Fiscal para cualquier trámite que considere oportuno, pese a su decisión de trasladarse a vivir fuera de España, según ha informado este lunes su abogado, Javier Sánchez-Junco.

En un escueto comunicado, el letrado ha precisado que el rey emérito le ha dado instrucciones para que hiciese público este mensaje.

La marcha del rey no implicará cambios para la reina Sofía

La decisión del rey Juan Carlos de irse a vivir fuera de España no va a suponer ningún cambio en la situación de la reina Sofía, que va a mantener su residencia en el Palacio de la Zarzuela y a proseguir con su actividad institucional, como venía haciendo desde el relevo en la trono hace seis años.

La madre de Felipe VI, que se encuentra de vacaciones en el Palacio de Marivent de Palma, ha quedado al margen de la controversia al no tener relación con los presuntos negocios en los que pudo participar el rey emérito.

Don Juan Carlos y doña Sofía llevan distanciados en el plano sentimental desde hace varios años, si bien han mantenido la residencia en Zarzuela al ser miembros de la familia real tras la abdicación.

La decisión del anterior monarca de retirarse de la esfera pública en junio del pasado año tampoco afectó a la reina Sofía, ni a su agenda oficial.