La comunidad internacional promete una ayuda de 250 millones a Líbano

Política y conflictos

La comunidad internacional promete una ayuda de 250 millones a Líbano
Foto: Hussein Malla| AP Images

Un grupo de donantes internacionales –entre ellos España, Francia, Estados Unidos, China, Rusia y Egipto–  ha prometido este domingo una ayuda de unos 250 millones de euros a Líbano tras la explosión que devastó el puerto de Beirut.

Por qué es importante: la ONU ha estimado que sólo el costo de las necesidades sanitarias asciende a 85 millones de dólares. Por eso, con Francia, ha organizado esta reunión, una «iniciativa urgente y de esperanza para el futuro».

«El objetivo hoy es actuar rápida y eficazmente para coordinar nuestra ayuda en el terreno para que vaya de la manera más eficiente posible a los libaneses», fueron las palabras con las que presidente francés Emmanuel Macron dio comienzo a la conferencia.

Mientras tanto, las manifestaciones en Beirut continúan. Al respecto, Macron ha llamado a las autoridades a «evitar que el país colapse, y respondan a las aspiraciones que el pueblo libanés manifiesta legítimamente en este momento en las calles de Beirut».

La Comisión Europea ha agregado este domingo 30 millones de euros a los 33 millones asignados el viernes para ayuda de emergencia al Líbano, según ha anunciado el comisario de Ayuda Humanitaria, Janez Lenarcic.

España ha anunciado el envío de un avión del ejército a Beirut con medicinas y equipos médicos para la Cruz Roja, 10 toneladas de trigo y materiales de abrigo para la población que perdió su hogar por la explosión.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha prometido medicamentos vía aérea, así como un buque carguero con 4.000 toneladas de arroz.

Israel, país con el que Líbano no mantiene relaciones diplomáticas, no ha participdo, pero tras la explosión propuso ayuda. Turquía es otro de los países llamado a aportar colaboración.

 

Antes de la explosión, Líbano llevaba meses sumido en una crisis económica muy grave, marcada por la depreciación de la moneda, hiperinflación, despidos masivos y drásticas restricciones bancarias.

El presidente libanés Michel Aoun rechazó el pasado viernes la sugerencia francesa de una investigación internacional sobre la explosión en el puerto de Beirut, y dijo que pudo haber sido causada por negligencia o por un misil.