La entrega de dosis de Moderna se reduce a la mitad pero se compensará en marzo

Sociedad

La entrega de dosis de Moderna se reduce a la mitad pero se compensará en marzo
Foto: Clodagh Kilcoyne| Reuters

La compañía Moderna entregará a España alrededor de 200.000 dosis de su vacuna contra la COVID-19, lo que supone la mitad de las que en principio iba a recibir esta semana si bien esa reducción, que afecta a toda la Unión Europea, se verá compensada en el mes de marzo.

Lo más importante: fuentes del Ministerio de Sanidad han indicado a EFE que esta reducción afectará a la próxima remesa y así se ha comunicado a las comunidades autónomas para que lo tengan en cuenta en sus calendarios de vacunación sobre todo para las segundas dosis.

No obstante, las mismas fuentes han precisado en cuanto a las segundas dosis que no habrá problema porque se puede esperar a recibirla más de cuatro semanas tras el primer pinchazo y como llegarán en marzo dosis de más se compensará la reducción. Ya alguna comunidad autónoma como el País Vasco manifestó la pasada semana que el departamento que dirige Carolina Darias les había informado de una reducción de las dosis de Moderna en las próximas entregas.

El pasado miércoles la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, reconoció que Bruselas fue «demasiado optimista» respecto a la cantidad de vacunas que podían entregar las farmacéuticas a los Veintisiete.

Las declaraciones de Von der Leyen se producen después del anuncio de AstraZeneca de que solo distribuirá 40 millones de dosis en el primer trimestre -la mitad de lo anunciado- y tras contratiempos con el número de vacunas de Pfizer-BioNTech, ya subsanados.

«Hemos sido demasiado optimistas con la capacidad de producción y quizás estábamos demasiado seguros de que lo que habíamos encargado y pagado se nos iba a entregar a tiempo», ha dicho Von der Leyen en un debate en el Parlamento Europeo (PE) sobre la estrategia de vacunación en la Unión Europea. «Globalmente hemos subestimado las dificultades que lleva la producción en masa», ha admitido, y ha añadido que «todavía no estamos en el lugar en el que hubiéramos deseado».