La Guardia Civil encuentra una lentilla de Marta Calvo en la casa del sospechoso de su homicidio

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La Guardia Civil encuentra una lentilla de Marta Calvo en la casa del sospechoso de su homicidio
Foto: Raquel Segura| EFE

La Guardia Civil ha encontrado rastros genéticos de Marta Calvo en la vivienda que ocupaba el sospechoso de su homicidio, Jorge Ignacio P.J., en la población de Manuel (Valencia), además de una lentilla olvidada por la joven en el dormitorio del acusado en esa misma casa.

Por qué es importante: Marta Calvo está desaparecida desde el 7 de noviembre de 2019 y su última señal procedía del municipio valenciano de Manuel, donde se citó con Jorge Ignacio P.J., que se encuentra en prisión preventiva y sin fianza desde diciembre. El detenido sostiene que la muerte de la joven fue «un accidente», tras el que desmembró el cuerpo, cuyas partes distribuyó en varios contenedores. Desde entonces se busca el cuerpo de la joven en el vertedero de Dos Aguas y la Guardia Civil busca indicios para comprobar si la versión del sospechoso es o no cierta.

Además de la lentilla, los especialistas forenses han identificado un resto de sangre de la víctima en un pantalón del narcotraficante colombiano guardado en su otra residencia, en la población de l’Ollería (Valencia).

El informe de la Guardia Civil identifica ADN de Marta en muestras tomadas del baño y del dormitorio de la vivienda de Manuel. Sin embargo, no se han obtenido restos de ADN en los contenedores de l’Ollería y Alzira, donde supuestamente el procesado arrojó los restos del cuerpo de la joven. La búsqueda de restos en el vertederos de Dos Aguas todavía continúa, según han informado a Efe fuentes cercanas al caso.

Entre las evidencias de la presencia de Marta Calvo en el domicilio de Manuel, la Guardia Civil informa al juez instructor de un resto biológico hallado en el lateral de un zócalo y en los hisopos aplicados sobre el borde del sumidero del plato de ducha.

En ellos se ha encontrado una mezcla de perfiles genéticos que corresponden tanto al sospechoso como a la víctima. Se trata del baño en el que Jorge Ignacio P.J. descuartizó a la víctima, según su propia declaración, precisamente sobre el plato de ducha.