¿Qué es el síndrome del bebé zarandeado? Las principales causas y consecuencias
Las campañas de concienciación son claves para prevenirlo y garantizar el bienestar de los más pequeños
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¿Qué es el síndrome del bebé zarandeado? | (Canva)
El síndrome del bebé zarandeado, también conocido como síndrome del niño sacudido, es una forma grave de maltrato infantil que ocurre cuando un adulto sacude violentamente a un bebé o niño pequeño. Generalmente, la edad de los bebés que se ven afectados por esta causa es entre los dos y los ocho meses.
Esta acción provoca que el cerebro del niño se mueva bruscamente dentro del cráneo, lo que puede causar lesiones cerebrales severas, hemorragias internas y, en algunos casos, la muerte. Lo que puede tener consecuencias irreversibles para la salud y el desarrollo del niño.
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Por eso, es fundamental que los padres, familiares y cuidadores al cargo de bebés estén informados sobre los riesgos asociados de sacudir a los niños recién nacidos. Para que así, puedan adoptar estrategias adecuadas para manejar el estrés que provoca el llanto de un recién nacido.
Principales causas del síndrome del bebé zarandeado
La causa más común que lleva a un adulto a mover bruscamente a un bebé recién nacido es la frustración o el enfado que puede llegar a provocar el llanto inconsolable del niño.
Ya que, el llanto persistente puede generar un sentimiento de impotencia y estrés en los padres, los que, en un momento de desesperación, suelen recurrir a sacudir al bebé con la intención de que éste deje de llorar.
Sin embargo, es importante destacar que, aunque esta acción pueda parecer inofensiva y no haya intención de causar daño por parte de los progenitores, la fuerza aplicada durante el zarandeo puede ser suficiente para provocar lesiones graves en los menores.
Además del llanto, otros factores que pueden desencadenar este comportamiento de los padres son las situaciones de estrés persona derivadas de conflictos en las relaciones de pareja o falta de experiencia en el cuidado de niños.
Y es que, a veces éstos interpretan erróneamente ciertas conductas del bebé, como un espasmo del sollozo o un atragantamiento, y tienen a sacudirlo en un intento de reanimarlo.
Consecuencias derivadas de este síndrome
Las lesiones resultantes de sacudir a un bebé pueden ser devastadoras. Puesto que, el movimiento brusco hace que el cerebro del niño golpee contra las paredes del cráneo, lo que puede provocar: hematomas subdurales, es decir la acumulación de sangre entre el cerebro y su cubierta exterior; hemorragias retinianas o sangrado en la parte posterior del ojo; y edemas cerebrales, que provocan la inflamación del cerebro.
Estas lesiones pueden llevar a consecuencias a largo plazo, como daño cerebral permanente e irreversible, parálisis cerebral, ceguera, pérdida de la audición, trastornos del comportamiento y del aprendizaje, convulsiones e incluso la muerte.
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Según las estadísticas, se estima que uno de cada cuatro niños que es sacudido muere a causa de estas lesiones, y aproximadamente el 80% de los que sobreviven sufren algún tipo de daño permanente.
Cómo prevenirlo
La prevención del síndrome del bebé zarandeado es fundamental. No hay sacudir al bebé bajo ningún concepto independientemente de la situación, es crucial evitar sacudir al niño, incluso durante el juego. Hay que tener en cuenta, que los bebés pueden llorar por diversas razones, como hambre, tener el pañal sucio, cansancio o malestar.
Por eso, es importante intentar identificar la causa que provoca el llanto. Y ante todo mantener la calma, por eso si el llanto del bebé resulta insoportable, es recomendable colocar al niño en su cuna hacia abajo o de lado.
Caso de un encarcelamiento por este síndrome
Los acontecimientos tuvieron lugar el pasado tres de junio de 2021. El condenado, natural de Gijón, vivía con su pareja y el hijo de ella, un niño de 23 meses. A primera hora de la mañana, llevó a su compañera al trabajo y después se quedó a cargo del menor. Poco antes del mediodía, actuó de manera negligente y sin tomar las precauciones mínimas necesarias para el cuidado de un niño tan pequeño, zarandeándolo, según detallaba la Fiscalía en su escrito de acusación. Como resultado, fue condenado a un año y medio de cárcel, mientras que los padres tuvieron que hacer frente a una multa de 90.000 euros.