Síndrome de la oreja roja: qué es y por qué tiene una estrecha relación con las migrañas
Este síntoma puede ser un indicio de diversas afecciones, incluyendo enfermedades autoinmunes

Oreja roja | Canva
El cuerpo humano puede manifestar señales inesperadas que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas o se atribuyen a causas menores. Sin embargo, algunos síntomas peculiares pueden estar relacionados con condiciones más complejas de lo que parecen a simple vista.
Un ejemplo de esto es el enrojecimiento repentino de las orejas, un fenómeno que ha despertado el interés de especialistas debido a su posible vínculo con otros trastornos neurológicos.
Policondritis recidivante
La policondritis recidivante es una enfermedad autoinmune caracterizada por episodios recurrentes de inflamación y deterioro del cartílago en varias partes del cuerpo, incluyendo las orejas.
Los síntomas principales incluyen enrojecimiento, dolor y sensibilidad en el cartílago auricular, que pueden llevar a deformidades si no se tratan adecuadamente.
Además de las orejas, esta enfermedad puede afectar la nariz, las vías respiratorias y otras áreas cartilaginosas. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y puede requerir biopsias del cartílago afectado. El tratamiento suele involucrar medicamentos antiinflamatorios y, en casos más severos, inmunosupresores.
Síndrome de la oreja roja (SOR)
El síndrome de la oreja roja es una condición poco común que se manifiesta por episodios de enrojecimiento y dolor en una o ambas orejas.
Estos episodios pueden durar desde minutos hasta horas y, en algunos casos, se asocian con migrañas. Aunque su origen exacto no se comprende completamente, se cree que tiene una base neurovascular. El diagnóstico se basa en la historia clínica y la observación de los síntomas.
El tratamiento es principalmente sintomático, y en algunos casos, el manejo de las migrañas subyacentes puede reducir la frecuencia de los episodios.
¿Qué relación hay entre el síndrome de la oreja roja y las migrañas?
Diversos estudios han señalado una asociación entre el síndrome de la oreja roja y las migrañas. Se ha observado que algunos pacientes experimentan enrojecimiento y dolor en la oreja durante los ataques de migraña, lo que sugiere una posible conexión entre ambas condiciones.

Esta relación podría deberse a mecanismos neurovasculares compartidos, aunque se requiere más investigación para comprender completamente esta asociación.
¿Qué hacer para atenuar las migrañas?
Las migrañas son una de las afecciones neurológicas más comunes y debilitantes, afectando la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
No se trata simplemente de un dolor de cabeza intenso, sino de un trastorno complejo que puede venir acompañado de síntomas como náuseas, sensibilidad a la luz y el sonido, e incluso alteraciones visuales.
Para quienes las padecen, encontrar alivio no siempre es sencillo, ya que los factores que las desencadenan pueden ser variados y personales.
- Evita los desencadenantes: identifica qué alimentos, olores, luces o situaciones provocan tus migrañas y redúcelos.
- Mantén una rutina de sueño: dormir lo suficiente y a la misma hora cada día puede reducir la frecuencia de las migrañas.
- Aliméntate bien: evita el ayuno prolongado y consume una dieta equilibrada, evitando cafeína, alcohol, chocolate y embutidos si te afectan.
- Manejo del estrés: técnicas como meditación, yoga o respiración profunda pueden ayudar a prevenir episodios de migraña.
- Hidratación: beber suficiente agua es fundamental, ya que la deshidratación puede ser un desencadenante.
- Aplicación de frío o calor: colocar una compresa fría en la cabeza o una caliente en el cuello puede aliviar el dolor.
- Masajes y estiramientos: masajear las sienes, la nuca y los hombros ayuda a reducir la tensión.
- Infusiones relajantes: bebidas como la manzanilla o el jengibre pueden ayudar a aliviar el malestar.
- Analgésicos de venta libre: como el ibuprofeno o el paracetamol pueden ser útiles en casos leves.
- Medicamentos específicos: si las migrañas son frecuentes o intensas, consulta a un médico para evaluar el uso de triptanes, betabloqueantes o antidepresivos preventivos.
- Terapias alternativas: algunas personas encuentran alivio con acupuntura, suplementos de magnesio o riboflavina (vitamina B2).