Un médico desvela los tipos de cáncer que puedes tener si tomas alcohol todos los días
Son muchos los que, por costumbre, toman una cerveza durante la semana sin conocer bien las consecuencias

Alcohol | Canva
El alcohol es una de las sustancias más consumidas en el mundo y está profundamente arraigado en muchas culturas. Sin embargo, su ingesta diaria no está exenta de riesgos graves para la salud. Estudios científicos han demostrado una relación directa entre el consumo de alcohol y el desarrollo de diversos tipos de cáncer. La razón principal radica en la forma en que el cuerpo metaboliza el alcohol, generando sustancias tóxicas que pueden dañar directamente el ADN y alterar procesos hormonales, especialmente en las mujeres.
Durante una entrevista de la radio Con Criterio con Edwin Asturias, reconocido por su gran labor científica, ya que por muchos años se ha especializado por temas de salud y pediatría, desvela los cuatro tipos de cáncer que están relacionados con el consumo de alcohol diario.
Comportamiento del alcohol en nuestro organismo
Cuando una persona consume alcohol, su organismo lo descompone en diferentes compuestos. El principal producto de esta metabolización es el acetaldehído, una sustancia altamente tóxica y carcinogénica. El acetaldehído se acumula en el cuerpo y puede dañar directamente el ADN de las células, impidiendo su reparación y aumentando el riesgo de mutaciones que pueden llevar al desarrollo de cáncer.
El hígado es el órgano responsable de procesar el alcohol y convertirlo en sustancias menos perjudiciales. Sin embargo, cuando el consumo es elevado y constante, la capacidad del hígado para neutralizar el acetaldehído se ve comprometida, favoreciendo su acumulación en el cuerpo. Esto incrementa el daño celular y la posibilidad de que las células sufran mutaciones que propicien la formación de tumores.
Tipos de cáncer relacionados con el alcohol
Según Edwin Asturias, el consumo de alcohol se ha asociado con varios tipos de cáncer, entre ellos:
- Cáncer de hígado: la exposición continua al alcohol puede llevar a enfermedades hepáticas crónicas como la cirrosis, un factor de riesgo importante para el desarrollo de cáncer hepático.
- Cáncer de boca, garganta y esófago: la exposición al acetaldehído en las células del tracto digestivo superior puede favorecer la aparición de tumores.
- Cáncer de mama: en las mujeres, el alcohol afecta los niveles hormonales, particularmente los estrógenos, lo que puede incrementar la probabilidad de desarrollar cáncer de mama.
- Cáncer colorrectal: la alteración en la microbiota intestinal y la inflamación causada por el alcohol pueden favorecer la aparición de tumores en el colon y el recto.
Alteración hormonal en las mujeres
El consumo regular de alcohol puede influir en el equilibrio hormonal del cuerpo, un factor especialmente preocupante en las mujeres. El alcohol eleva los niveles de estrógeno, una hormona que está directamente relacionada con el crecimiento de ciertos tipos de cáncer, como el de mama. El exceso de estrógeno puede estimular la proliferación celular descontrolada, lo que aumenta el riesgo de mutaciones y, por ende, el desarrollo de tumores malignos. Estudios epidemiológicos han demostrado que las mujeres que consumen incluso cantidades moderadas de alcohol tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de mama en comparación con aquellas que no beben. Esta conexión resalta la importancia de moderar el consumo de alcohol, especialmente en aquellas con antecedentes familiares de cáncer.

Reducir el consumo de alcohol para prevenir el cáncer
El vínculo entre el consumo de alcohol y el cáncer es innegable. A través de la generación de acetaldehído y la alteración de los niveles hormonales, el alcohol puede incrementar significativamente el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer.
La mejor forma de reducir estos riesgos es limitar o evitar el consumo de alcohol. Para quienes eligen beber, se recomienda hacerlo con moderación, respetando las pautas de consumo responsable y manteniendo un estilo de vida saludable. La información y la conciencia sobre estos efectos son clave para tomar decisiones informadas sobre la propia salud y bienestar.