Un fármaco experimental logra frenar el alzhéimer antes de los síntomas
Estos hallazgos confirman que podrían contribuir a un cambio de paradigma en la lucha contra esta enfermedad

Cerebro | Canva pro
Un medicamento en fase experimental ha conseguido frenar los primeros procesos del alzhéimer antes incluso de que aparezcan los síntomas en un modelo animal, un avance que refuerza la idea de que la clave para combatir esta enfermedad neurodegenerativa podría estar en intervenir mucho antes de que el daño cerebral sea irreversible. El estudio, liderado por científicos de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, fue publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia y se suma a una corriente creciente de investigaciones que cuestionan el enfoque tardío de muchos ensayos clínicos.
¿Cómo funciona este tratamiento?
El fármaco, denominado NU-9, se administró a ratones en una fase muy temprana de la enfermedad, cuando todavía no existían síntomas visibles de deterioro cognitivo. Este punto resulta crucial, ya que el alzhéimer empieza a desarrollarse décadas antes de que se manifiesten los primeros problemas de memoria. Cuando el diagnóstico llega, el daño neuronal suele estar muy avanzado, lo que explica en parte el fracaso de numerosos tratamientos probados hasta ahora. Según explica Daniel Kranz, primer autor del estudio, muchos ensayos clínicos han comenzado demasiado tarde. Esta idea coincide con la visión de otros expertos del campo, que señalan que intervenir en fases tempranas podría marcar la diferencia entre ralentizar la enfermedad o limitarse a paliar sus efectos.

Más allá del efecto del fármaco, el estudio aporta un descubrimiento relevante para entender los orígenes del alzhéimer. Los investigadores identificaron un subtipo hasta ahora desconocido de oligómeros de beta-amiloide, pequeñas agrupaciones de proteínas altamente tóxicas que no forman todavía las placas clásicas asociadas a la enfermedad. Este subtipo, denominado ACU193+, aparece inicialmente dentro de las neuronas y posteriormente se acumula en los astrocitos cercanos. Estas células, que en condiciones normales protegen a las neuronas, pueden volverse perjudiciales cuando se activan de forma anómala, generando una respuesta inflamatoria que podría propagarse por el cerebro.
Menos inflamación y menor daño neuronal
En los experimentos con animales, NU-9 redujo de forma significativa la presencia de este subtipo tóxico y los daños asociados. El tratamiento disminuyó la inflamación cerebral temprana y otros marcadores clave del alzhéimer, entre ellos la activación anormal de los astrocitos y una forma alterada de la proteína TDP-43, que distintos estudios han relacionado con el deterioro cognitivo y otras enfermedades neurodegenerativas. Estos resultados sugieren que el fármaco no solo actúa sobre un mecanismo concreto, sino que también protege de forma más amplia el entorno neuronal, algo que las terapias centradas únicamente en eliminar placas de beta-amiloide no han conseguido hasta ahora.
NU-9: un fármaco con recorrido
NU-9 no es un compuesto nuevo en el ámbito de la investigación neurológica. Los investigadores desarrollaron originalmente el fármaco para tratar otras enfermedades neurodegenerativas y ya demostraron su eficacia en modelos animales de esclerosis lateral amiotrófica. En 2024, el fármaco recibió autorización para iniciar ensayos clínicos en humanos para esa enfermedad, lo que podría facilitar su evaluación futura en el alzhéimer. Los autores comparan su posible uso preventivo con los tratamientos destinados a reducir el colesterol y evitar problemas cardiovasculares antes de que se produzcan. La idea es intervenir cuando el daño aún es limitado, en lugar de intentar revertirlo cuando ya es extenso.
Próximos pasos hacia la prevención temprana
Aunque los resultados se limitan por ahora a modelos animales, encajan con una tendencia creciente en la investigación del alzhéimer, centrada en detectar biomarcadores cada vez más precoces y desarrollar terapias capaces de actuar antes de la pérdida de memoria. El equipo de Northwestern continúa probando NU-9 en otros modelos y planea estudios a largo plazo para evaluar si un tratamiento temprano puede preservar la memoria y la salud neuronal con el paso del tiempo.
