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Belleza

Por qué el 'peeling' médico es el tratamiento ideal para eliminar las imperfecciones faciales

Los expertos recomiendan llevarlo a cabo en invierno porque es la época en la que estamos menos expuestos al sol

Por qué el ‘peeling’ médico es el tratamiento ideal para eliminar las imperfecciones faciales

Mujer analizando su rostro ante el espejo | Freepik

Nuestro rostro se puede enfrentar a imperfecciones que suponen todo un reto de belleza. Por la edad, podemos padecer desde cicatrices de acné hasta arrugas o líneas de expresión. Además, existen otros problemas de la piel como los poros dilatados, las manchas o la falta de luminosidad. Si te dijéramos que todo ello puede tener una solución, ¿nos creerías? Pues la clave está en los peelings médicos, un tratamiento en el que se mezclan diferentes sustancias dependiendo de lo que la piel precise.

El peeling químico es un procedimiento dermocosmético que consiste en provocar una descamación controlada de las capas superficiales de la piel, mediante la aplicación de uno o varios ácidos con el fin de activar la regeneración celular. La mejor época para llevarlo a cabo, según los expertos, es el invierno, cuando la exposición solar es mucho menor y se reduce el riesgo de manchas. Además, el frío ayuda a que la recuperación de la piel sea mucho mejor.

Si quieres aprovechar este invierno para llevar a cabo un peeling en manos de profesionales, desde THE OBJECTIVE te ofrecemos toda la información que necesitas. Descubre exactamente en qué consisten, cuáles son los resultados que puedes esperar de ellos y los diferentes tipos entre los que podrás escoger.

¿Qué es un peeling médico? 

Los peelings médicos consisten en la aplicación de un agente químico sobre la piel que estimula su regeneración. La finalidad es mejorar la superficie y estimular al organismo para que lleve a cabo una remodelación cutánea. La ablación que se produce de las diferentes capas de la piel, estimula ese proceso de regeneración que se reflejará en una mejoría en su calidad, tersura y aspecto.

Peeling médico. (Fuente: Dra. Pérez Sevilla)
Peeling médico. (Fuente: Dra. Pérez Sevilla)

En manos de profesionales, se puede controlar hasta qué profundidad llegar con sus resultados lo que permite tratar problemas como manchas o lentigos regenerando la piel y produciendo un tejido nuevo. Teniendo esto en cuenta, debemos de saber que los peelings pueden ser superficiales, medios o profundos, todo va a depender del pH del ácido utilizado así como de su concentración. En las clínicas de medicina estética se suele recurrir a los medios o profundos. Si se hacen en cabina, se trabaja hasta la dermis papilar llegando a ese nivel medio. «Si un peeling supera este nivel, se considera profundo y se convierte en un tratamiento médico, que generalmente requiere algún tipo de anestesia», explica Pilar Gaudí, facialista y CEO de los centros Nina Merli en Granada.

Así, debemos de aprender que no hay un solo tipo de peeling. Existen varias clases para poder tratar necesidades específicas de la piel. Los hay que son más recomendables para los signos de envejecimiento, otros para las marcas de acné o también para las manchas faciales. «Dependiendo del tipo de ácido utilizado, son especialmente efectivos en objetivos como la regulación del sebo, la reducción de poros dilatados, la disminución de arrugas, la unificación del tono o la atenuación de manchas, cicatrices e imperfecciones», especifica la experta.

Ventajas y usos

Una de las grandes ventajas del peeling médico es que, al ser personalizable, se puede adaptar a cualquier tipo de piel. Incluso las más sensibles o reactivas podrán aprovecharse de sus ventajas a través de los sistemas más superficiales. Otros puntos a favor es que no necesitan de una baja médica ya que apenas tiene efectos adversos.

Eliminación de imperfecciones del rostro. (Fuente: Dra. Pérez Sevilla)
Eliminación de imperfecciones del rostro. (Fuente: Dra. Pérez Sevilla)

Gracias a estos procedimientos podemos tratar las siguientes imperfecciones:

  • Arrugas. Al adelgazar la capa de la piel se estimula la formación de nuevo colágeno que disimulará las arrugas más finas.
  • Tono desigual. Los peelings superficiales regulan la estructura de la piel y restauran la uniformidad en la distribución de la melanina. Además, aportan luminosidad al rostro y disimulan el aspecto de las pecas.
  • Cicatrices. Los peelings medios y los profundos producen que se eleve el fondo de la cicatriz al producir nuevo colágeno y camuflan los bordes de la cicatriz por la ablación que producen.  
  • Acné. Cuando en los peelings superficiales se recurre al ácido salicílico se pueden tratar las lesiones producidas por el acné.
  • Manchas. Son una buena alternativa para tratar hiperpigmentaciones amplias como el melasma. Para manchas más puntuales, lentigos solares o manchas de edad, la IPL sería una mejor alternativa.

Tipos de peelings

Los peelings químicos, como ya hemos aprendido, se clasifican en distintos grupos que dependen de la profundidad de la dermis a la que trabaja su principio activo. Esta profundidad viene determinada por factores como el pH del ácido elegido, su concentración y la textura del mismo. Los más líquidos son los que se absorben más rápido. Dependiendo de las imperfecciones a tratar, se suele recomendar entre cuatro a seis sesiones con quince días de intervalo entre ellas.

Están los peelings químicos que contienen fenol, tricloroacético, retinol, ácido fítico y una mezcla de hidroxiácidos. Sus resultados se verán en una semana y se tratan de una piel renovada, luminosa y con un tono y una textura homogéneas. En este caso, se recomiendan tres o cuatro peelings separados por 20-30 días. Es una buena opción para tratar  hiperpigmentaciones difusas, como el melasma, o para combatir signos de envejecimiento. 

Realización de un peeling facial. (Fuente: Freepik/serhii_bobyk)
Realización de un peeling facial. (Fuente: Freepik/serhii_bobyk)

También están los peelings que cuentan con agentes despigmentantes que son los mejores para tratar manchas localizadas. Se suelen realizar seis u ocho sesiones separadas por tres o cuatro semanas.

El ácido glicólico también es utilizado en los peelings con una concentración que varía entre el 20% y el 70%. Se usa para problemas de hiperpigmentación, acné o un fotoenvejecimiento leve. En este caso, bastará con unas cuatro o seis sesiones. Otro ácido usado en estos tratamientos es el salicílico que se incorpora con concentraciones de entre 20% y 30% y que necesita unas tres o cinco sesiones mensuales. Sería una buena propuesta para tratar acné, melasma, manchas o signos moderados de envejecimiento.

Aprovechar el invierno

El mejor momento para llevar a cabo un peeling médico es en invierno porque hay una menor exposición al sol ya que los rayos pueden crear efectos negativos como un rebote de las manchas faciales. Aún así, se recomienda el uso diario de protectores con un elevado SPF varias veces en el día.

Preparar la piel antes del tratamiento es igual de importante que el peeling en sí. En primer lugar, el especialista evaluará el estado de la piel analizando su nivel de hidratación y otros factores para ver si es recomendable llevar a cabo el tratamiento. «Una preparación adecuada asegura un proceso de exfoliación más rápido y uniforme, así como una fase de recuperación más corta, marcando la diferencia en la efectividad y la experiencia general del tratamiento», asegura la facialista Pilar Gaudí.

Análisis facial previo al tratamiento. (Fuente: Freepik/wavebreakmedia_micro)
Análisis facial previo al tratamiento. (Fuente: Freepik/wavebreakmedia_micro)

Una vez realizado el tratamiento, el tiempo de recuperación dependerá de su profundidad. Los superficiales y medios tienen un proceso más rápido en el que aparecerá un enrojecimiento y una posterior descamación que puede durar hasta una semana. Los profundos necesitan un periodo de recuperación más prolongado. A sus efectos se suma un proceso de inflamación y descamación mucho más evidente.

Es importante recordar que este tipo de tratamiento son una agresión controlada que realizamos en la piel. Es normal que en los días siguientes se note tirantez, sequedad, enrojecimiento y descamación. Después de estos efectos secundarios, el rostro quedará completamente renovado con una piel suave y luminosa, un tono uniforme y poros cerrados.

Un peeling químico, que puede tener un precio en torno a los 90 euros, es una buena apuesta para mejorar la calidad y textura de la piel. Pero, como no es apto para todas las personas y puede conllevar algún riesgo, es fundamental que sea realizado por profesionales expertos y consultar previamente con un dermatólogo.

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