Ranking de los mejores y peores looks de las campanadas 2025/2026
Cada segundo frente a millones de espectadores, estas presentadoras transforman la moda en debate e inspiración

Laura Escanes | Instagram
Cada Nochevieja, los segundos finales del reloj de la Puerta del Sol no solo marcan el cambio de año, sino también el momento en que los estilismos de las presentadoras se convierten en protagonistas de la noche. Los looks de las Campanadas 2025/2026 han dejado conversaciones en redes y en cenas familiares, desde apuestas seguras hasta diseños que no pasan desapercibidos. En un evento televisivo que se sigue con millones de ojos atentos, cada escote, cada color y cada accesorio se analiza al detalle, y un acierto o un error puede convertirse en una inspiración o tema de debate inmediato.
Con las imágenes ya en frío, analizamos desde THE OBJECTIVE los mejores y peores looks según nuestro ranking, evaluando diseño, originalidad, impacto visual y coherencia con la personalidad de cada presentadora. Aquí empieza nuestro repaso a los estilismos que marcaron el final del 2025 y el inicio del 2026.
Laura Escanes: todo al rojo y su firma favorita
Laura Escanes se ha situado en la cima de nuestro ranking con un vestido que no pedía permiso para acaparar la atención. Creación de Yolancris, el diseño combinaba encaje de algodón francés y tul de seda, con flores de tafetán elaboradas pétalo a pétalo. El corsé largo característico de la firma moldeaba su silueta mientras un abrigo de tafetán rojo, con mucho volumen, aportaba teatralidad al ‘reveal’ final. Joyas de Rabat completaban un estilismo espectacular, que unía elegancia y presencia televisiva.

Chenoa: elegante y sofisticada
Chenoa apostó por el blanco, un lienzo perfecto para un vestido a medida de Alejandro de Miguel. Realizado en pedrería de canutillo y lentejuelas, con escote en U y mangas de tul de seda con volumen, el look combinaba glamour con sutileza. Más de 200 horas de trabajo del atelier hicieron que la pieza brillara sin estridencias, reflejando madurez estilística y coherencia con la televisión de gala. Un diseño pensado para la cámara, elegante y muy acorde a Chenoa, que consolidó su presencia como una de las mejor vestidas de la noche.

Mónica Martínez: todo al rojo cherry
La presentadora de Telemadrid eligió un vestido de Rubén Hernández Costura en tono rojo rubí, con corte recto, escote Bardot pronunciado y una maxi flor tridimensional en la cintura. Los microcristales del tejido aportaban luz y sofisticación, mientras que la flor añadía un toque de teatralidad sin excederse. Un acierto que combina tradición y modernidad, mostrando que un color potente y un buen corte siguen siendo fórmulas ganadoras para una noche de máxima visibilidad.

Nia Correia: una apuesta tradicional
Nia Correia deslumbró con una apuesta segura, un vestido blanco roto de silueta sirena que abrazaba cadera y muslo, con escote halter alto y espalda descubierta, mientras la falda vaporosa caía con ligereza y movimiento, combinando textura superior con un bajo etéreo que flotaba en cada paso; irradiaba elegancia clásica y poderosa, muy femenina, fresca bajo la luz de Tenerife, perfecta para las Campanadas, con joyas doradas discretas y un beauty look impecable que realzaba su presencia frente al mar nocturno, transmitiendo renovación y sofisticación sin necesidad de impacto exagerado.

Sandra Barneda: funcionalidad y elegancia discreta
Sandra Barneda apostó por un estilismo más práctico, adecuado al entorno de nieve en Formigal. Su look combinó abrigo y vestido en tonos neutros, logrando un equilibrio entre elegancia y comodidad. Aunque no fue tan espectacular como otros diseños de la noche, demostró que la seguridad y la coherencia con la propia imagen también cuentan, ofreciendo un estilismo seguro y televisivo que supo sostener la presencia de la presentadora.

Cristina Pedroche: un ‘collage’ con memoria

Para sus últimas Campanadas, Cristina Pedroche eligió un diseño de patchwork compuesto por fragmentos de sus once estilismos anteriores. La capa unía tules, encajes, abalorios y mangas recuperadas, creando un archivo textil en movimiento. Un look emotivo y nostálgico, más conceptual que práctico, que polarizó opiniones: audaz y memorable para algunos, excesivo para otros, pero imposible de ignorar en la noche más televisiva del año, cerró nuestro ranking.
