Los tejidos de pelo vuelven un invierno más para robar el protagonismo en cualquier 'look'
En sus versiones más discretas o en su formato más llamativo son una tendencia ineludible para esta temporada

Abrigo corto de pelo | Stradivarius
Los tejidos de lo pelo se han convertido en una de las tendencias principales en moda femenina en los últimos inviernos. Estos materiales suaves, confortables y llamativos pueden presumir de estar presentes en todos los ámbitos del sector, desde las pasarelas internacionales hasta el street style. Una temporada más, estos tejidos han sabido reinventarse y adaptarse a los cánones actuales para poder seguir estando presente en tu armario.
El pelo ya no se ve como un tejido exclusivo para momentos especiales. En su versión natural o sintética, invade los looks del día a día aportando un punto sofisticado y atrevido. Una de las razones principales de su éxito es la predilección en los últimos años por el confort y, una vez que bajan las temperaturas, nadie es capaz de hacerles sombras para protegernos del frío. Aportan calidez, volumen y son capaces de transformar cualquier prenda para que se conviertan en el eje del outfit. Además, la aparición de nuevos métodos de producción han permitido que el pelo sea una tendencia sostenible y accesible a todos los presupuestos.
Abrígate para lo más duro del invierno con la tendencia del pelo. Desde THE OBJECTIVE te ofrecemos todos los tips necesarios para que controles los tejidos, prendas o accesorios que más destacan esta temporada así como las claves para combinarla con éxito.
Los tejidos de pelo
Dentro del universo del pelo existe una variedad de tejidos entre los que podemos escoger. Esta realidad amplía las posibilidades a la hora de crear nuestros looks con prendas que pueden ser muy diferentes.

El pelo sintético es el más habitual. Hoy ya no es necesario invertir en pieles naturales porque los avances tecnológicos han permitido recrear con mucho realismo su suavidad y apariencia. Además de un precio mucho más asequible, esta elección es sostenible. Dentro de este grupo podemos encontrar diferentes colores, largos y acabados. Desde el pelo más largo de aire setentero hasta opciones más cortas y pulidas.
Otro tejido que está muy de moda es el borreguito. Se le denomina en el argot profesional shearling y se utiliza mucho en los forros o para prendas de abrigo. Su textura suele ser muy cálida y presenta un aspecto rizado y, mayoritariamente, tonos neutros. Sin embargo, esta temporada podrás encontrar alternativas más llamativas en colores vivos.
Una de las propuestas más atrevidas es el pelo shaggy que es aquel más largo que recuerda mucho al utilizado durante las décadas de los sesenta y los setenta. Una de las grandes ventajas de este tipo es que aportna mucho movimiento y es fácil verlo en prendas como abrigos o chalecos o como adorno en cuellos.
Para terminar, uno de los pelos que más peso están cogiendo en este invierno son los ultraligeros que se asemejan a las plumas. Tienen ese mismo aspecto delicado y se aprovechan para diseños de fiesta o prendas especiales ya que aportan de inmediato un toque muy sofisticado.
Los mejores colores
Dentro de las prendas de pelo resulta fundamental saber elegir la gama cromática. La más habitual es la de los tonos neutros. En este primer grupo nos encontramos con los básicos negros o blancos y otros similares como el beige, el gris o el camel. Como son los más fáciles de combinar, son los que más se venden y la opción más segura.
Otra tendencia, totalmente contraria, es la que apuesta al máximo por el color. Estas prendas se tiñen de tonos muy llamativos como rojo, fucsia, azul o esmeralda. Solo con este cambio de tono una misma prenda puede ser completamente diferente. Es una buena apuesta para abrigos o accesorios.

No nos podemos olvidar de los tonos pastel. Propuestas como el nude, el azul cielo o el lavanda se encuentran a medio camino entre las dos tendencias anteriores. Son modernas y llamativas, pero a la vez se pueden introducir con cierta facilidad dentro de un outfit.
Si no sabes por qué postura decantarte, siempre puedes jugar con prendas multicolor. Cada vez están más presentes y se debe al derroche de estampados que juegan con los tejidos de pelo. Podemos encontrarnos con los degradados o con animal prints que te permiten esa posibilidad de sacar tu lado más creativo uniendo diferentes tonalidades.
En qué prendas confiar
Los tejidos de pelo se adaptan a muchos tipos de prendas pero es cierto que en alguna de ellas se encuentran mucho más cómodos. Por supuesto, los abrigos, chaquetas o cazadoras son los diseños que mejor funcionan en esta tendencia. No importa el estilo porque funcionan igual de bien en largos abrigos que en chaquetas cortas. El pelo convertirá a estas prendas en las protagonistas del look, tanto para el día como para la noche.

Algo más livianos serán los chalecos que siguen la misma estela que los abrigos pero prescindiendo de mangas. Son muy fáciles de superponer en un outfit multicapa y resultan más ligeros. Aportan contraste y textura así que no dudes en mezclarlos con piezas tan diferentes como vestidos románticos, blusas o jerséis de punto.
El pelo también puede aparecer en otras prendas como vestidos, tops o faldas. Si lo hacen, recurren a su versión más ligera que resulta similar a plumas o flecos. Son prendas que suelen presentar un aspecto más especial por lo que son más fáciles de encontrar en propuestas de fiesta.
Otra opción es que el tejido de pelo no conforme toda la prenda sino que aparezca a modo de detalle en cuellos, mangas o bajos. Por ejemplo, el borreguito es muy utilizado en forros y ribetes. Es una manera más discreta de incluir la tendencia en tus estilismos pero igual de acertada.
El poder de los accesorios
Capítulo aparte merecen los complementos donde el pelo también está de lo más presente. Son una opción perfecta para iniciarte en la tendencia. Una alternativa serían los bolsos de pelo. En formato mini resultan muy originales y en su versión maxi son de lo más funcional. Por otro lado, en el calzado de invierno también resultan habituales. Botas de aspecto sky o mules son alguno de los formatos que mejor aceptan el pelo en sus diseños otorgando un punto luxury al conjunto.

El pelo también es un clásico en accesorios de abrigo como gorros, bufandas o guantes. Cumplen a la perfección su función práctica de proteger del frío y lo hacen de la manera más elegante posible. Además, cualquier otro pequeño complemento, como los accesorios de pelo o los cinturones, también tienen su propuesta de pelo para este invierno.
Las mejores combinaciones
A la hora de ejecutar tu look con prendas de pelo debes de saber que lo más importante es lograr el equilibrio. Se trata de tejidos con mucho impacto visual por lo que lo mejor es combinarlos con prendas que tengan un patrón sencillo y tejidos neutros. Algunos buenos ejemplos serían el punto, el denim o el cuero.
Es muy normal que la pieza de pelo juegue como el eje principal del look por lo que el resto de diseños deben de ser básicos para no intentar robar ese protagonismo. Siguiendo esta regla, un abrigo de pelo llamativo tendrá que ser combinado con piezas como un jersey sencillo y un vaquero.

Las alumnas más aventajadas pueden mezclar diferentes texturas. El pelo puede combinar sin problema con otros tejidos llamativos como lentejuelas, satén o un punto grueso. Si te decantas por este juego, las reglas te marcan que debes de unir prendas que pertenezcan a la misma paleta de color.
Otro de los equilibrios que tienes que conseguir es el de los volúmenes. Los tejidos de pelo suelen ser grandes por lo que tendrás que mezclar esas prendas con diseños que sean ajustados a la silueta para contrarrestar.
Los tejidos de pelo seducen tanto a quienes han sucumbido a ellos como a los que están a su alrededor y se mueren por tocarlos y notar su textura y confort. Son más versátiles de lo que parecen así que se convierten en un vehículo de expresión personal único para los últimos meses del invierno.
