Johanna Ortiz inaugura la semana de la moda de Madrid con lujo e impacto social
Desde Cali, su firma apuesta por la producción ética y por la creación de oportunidades para las mujeres colombianas

Desfile de Johanna Ortiz en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. | IFEMA
La moda colombiana está en ascenso, rompiendo esquemas a nivel internacional, desde las pasarelas de París hasta las grandes tiendas de Nueva York. En el Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (Mbfwm), este fenómeno aterriza en la capital de España de la mano de Johanna Ortiz, galardonada como diseñadora internacional del año. Como parte de este reconocimiento, la colombiana fue la encargada de inaugurar la semana de la moda el pasado 17 de marzo.
Ortiz fundó su marca de lujo homónima en 2003, en la ciudad salsera de Cali. En sus prendas se percibe el ritmo cálido de la ciudad, mientras que los estampados y las telas reflejan la intensidad cromática de la capital del Valle del Cauca. Como explicó la diseñadora en una entrevista con Fashion United: «Yo vivo en Cali, al lado de la cordillera, rodeada de naturaleza. Toda esa fauna y flora son parte de mi inspiración. Todo eso termina reflejándose en lo que diseño».
Sin embargo, la identidad colombiana de la firma va más allá de lo estético: toda la producción se realiza en el país, lo que refuerza la sostenibilidad del proceso de confección. «Para mí, si uno quiere hacer las cosas de forma ética, tiene que estar presente en el proceso. Ver cómo se hacen las cosas y cuidar cada etapa», afirmó la diseñadora a Fashion United. A ello se suma un modelo de producción bajo demanda y en cantidades limitadas, que reduce la sobreproducción y el desperdicio, dos de los principales retos de una de las industrias más contaminantes del mundo.
Motor de preservación cultural
El compromiso de la marca con su país de origen se refleja también en su apuesta por preservar la artesanía nacional. La firma colabora con 23 comunidades indígenas y asociaciones artesanales para mantener técnicas ancestrales de confección y promover el desarrollo local. Así, sus piezas no solo existen como prendas y accesorios, sino que rinden homenaje a «la riqueza del patrimonio cultural y el poder de la narración transmitida de generación en generación», según la marca.
Estas alianzas impactan directamente a 260 mujeres vulnerables de comunidades rurales, que acceden a oportunidades laborales dignas y a ingresos justos para ellas y sus familias. En total, el equipo de Johanna Ortiz está integrado por más de 460 personas, de las cuales el 76 % son mujeres, muchas de ellas el principal sostén económico de sus hogares. Además de salarios competitivos, la empresa ofrece capacitación, educación y programas de vivienda. «Estamos comprometidos con una producción ética y local, asumiendo la responsabilidad en cada etapa del proceso», señaló Ortiz en Fashion Network.
Este modelo le ha valido reconocimiento: en 2025 fue incluida en la lista de las 100 mujeres más poderosas de Forbes Colombia, por su posición como referente de la moda colombiana y por su papel como impulsora del empleo en el país.
La Escuela
En 2016, la diseñadora fundó La Escuela, a través de la cual ha impulsado las carreras de más de 600 integrantes. Desde el programa, se capacita a personas en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas huyendo del conflicto armado en el país, al tiempo que se suma el talento local a la cadena de producción de la marca. Además, los participantes reciben asistencia psicológica, un salario digno, seguridad social, alimentación y material esencial. Tras completar el programa, pueden integrarse al equipo o emprender de manera independiente.
«Es muy importante producir en Colombia y darle oportunidad a alguien de crecer profesionalmente, educándolo y formándolo», afirmó Ortiz a La Vanguardia. «Contribuir a la comunidad donde crecí para poder cambiar vidas que, además, se identifican conmigo y con el amor a la confección, ha sido siempre mi propósito».
Un homenaje a la mujer latinoamericana
Como una de las diseñadoras latinoamericanas más influyentes del mundo de la moda de lujo, Ortiz no solo impulsa su propia firma, sino que también busca reconocer el talento de otros diseñadores de la región. En una conversación con el periódico colombiano Semana, resaltó la importancia de crear desde la identidad cultural: «Aquí hay talento; admiro a muchos diseñadores. Creo que el paso definitivo es que algunos creativos se atrevan a diseñar desde su identidad», añadiendo que «el mundo ya está listo para los talentos colombianos y latinoamericanos. Falta que nosotros también lo creamos».
Esta visión se refleja también en sus colecciones, que llevan nombres de mujer y celebran la feminidad latinoamericana, su principal fuente de inspiración. A través de su arte, la diseñadora busca resaltar el poder y la esencia de esta feminidad, al tiempo que impulsa a las mujeres colombianas al crear oportunidades reales de superación. Así, tanto en sus colecciones como en el compromiso social de su firma, Johanna Ortiz refleja su vínculo con su país y su cultura.
