Mala salud física y mental: las consecuencias para los migrantes de la «nefasta» acogida en el sur

Por: The Objective

Sociedad
Mala salud física y mental: las consecuencias para los migrantes de la «nefasta» acogida en el sur
Foto: Elvira Urquijo A| EFE

Crisis de ansiedad, insomnio, dolores de cabeza y de espalda, estreñimiento, vómitos, brotes de sarna, hongos y muchas otras enfermedades son la consecuencia de las condiciones en las que los migrantes viven en los recursos de acogida que ofrece la Administración, según denuncia en un informe publicado este martes la ONG Médicos del Mundo.

Lo más importante: la ONG denuncia que «la mayoría de los centros habilitados para responder a esta emergencia humanitaria son insalubres, tienen una mala alimentación y persisten en un hacinamiento que imposibilita cumplir las medidas de seguridad en plena pandemia de COVID-19». Además, señalan que las personas migrantes denuncian escasez de comida y agua potable, así como la carencia de una dieta mínimamente equilibrada, lo que deriva en problemas digestivos.

«Del mismo modo, las condiciones higiénicas son claramente insuficientes, con un acceso restringido a las duchas y al agua corriente, así como escasez de inodoros», afirma la ONG. «Mención aparte merecen las instalaciones del V Pino en Melilla, que superaron los límites de lo humanamente tolerable, generando un riesgo altísimo de salud pública», añade en el texto, que señala que estas instalaciones contaban únicamente con tres baños y una ducha para más de 200 personas, «que no eran debidamente limpiadas y desinfectadas».

La organización denuncia que «el modelo de macrocentros habilitados y su sobreocupación conlleva a la incapacidad de mantener en estos centros las medidas exigidas por el Ministerio de Sanidad al conjunto de la población». Por eso, apunta, «el hecho de que cientos de personas convivan sin ningún tipo de distancia social y con unas condiciones de higiene deficientes ha puesto en serio riesgo la salud individual y colectiva».

Por si fuera poco el deterioro de la salud física, la ONG alerta del «estado crítico de la salud mental de estas personas», que pasan días encerrados en los centros sin actividades de ocio o integración en los que «la falta de expectativas, de información y apoyo psicológico conviven con el miedo a ser repatriados y tener que afrontar un nuevo fracaso».

«Cuando una persona viene sufriendo después de una travesía muy dura hay que atenderles y hay que hacerlo con dignidad y humanidad. Pensamos que la condiciones de acogida no han servido para reparar ningún sufrimiento, sino para crearlo», apunta Inmaculada González, responsable de migración de Médicos del Mundo Canarias.

Para acompañar este informe y poner rostro y voz al drama que quieren mostrar, Médicos del Mundo ha publicado La salud naufraga en la frontera sur, un documental con testimonios de migrantes que han pasado por estos centros y han acabado viviendo en la calle.