The Objective
Televisión

Miss Asturias, la amiga de Ábalos, negoció en secreto su fichaje por 'GH dúo'

El nombre de Claudia Montes saltó a la primera línea mediática cuando este periódico publicó que había trabajado en la empresa pública Logirail

Miss Asturias, la amiga de Ábalos, negoció en secreto su fichaje por ‘GH dúo’

Foto. | Firma

La historia judicial y mediática que rodea al exministro socialista José Luis Ábalos suma ahora un capítulo inesperado. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, Claudia Montes —Miss Asturias +30 y una de las mujeres vinculadas al entorno del exdirigente socialista— negoció en secreto su participación en el reality televisivo Gran Hermano Dúo semanas antes de que arrancara la última edición del programa. Las conversaciones se produjeron durante el mes de diciembre con la productora del formato, Zeppelin TV, responsable del programa que emite Mediaset España. De acuerdo con las fuentes consultadas por este periódico, el fichaje estaba prácticamente cerrado y contemplaba una remuneración superior a los 10.000 euros semanales.

El reality terminó estrenándose el 8 de enero de 2026 y finalizó el 3 de marzo, con la victoria del presentador y tertuliano Carlos Lozano. Sin embargo, Montes no llegó a entrar en la casa de Guadalix de la Sierra. Un problema de salud frustró su incorporación al programa cuando el acuerdo ya estaba avanzado, según las mismas fuentes. Este contratiempo explica, en parte, el relativo silencio público que ha mantenido en los últimos meses.

Una pareja televisiva aún desconocida

En Gran Hermano Dúo, los concursantes participan en parejas —normalmente formadas por exparejas, familiares o personajes con relaciones personales conflictivas—, lo que obligaba a la organización a buscar un acompañante para Montes. Según las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE, la propia interesada sabía que entraría acompañada de otra persona, aunque desconocía la identidad final de su compañero de concurso. En las negociaciones se barajó incluso la posibilidad de que compartiera experiencia televisiva con alguna de las parejas sentimentales vinculadas al entorno de Ábalos, aunque esta opción nunca llegó a confirmarse oficialmente. La productora buscaba perfiles capaces de generar interés televisivo y conversación pública. El nombre de Montes, que ya había aparecido en distintas informaciones periodísticas relacionadas con el exministro, cumplía con ese objetivo.

El nombre de Claudia Montes saltó a la primera línea mediática cuando este periódico publicó que había trabajado en la empresa pública Logirail, una filial de Renfe dependiente del Ministerio de Transportes durante la etapa de Ábalos al frente del departamento. Las fuentes consultadas sostienen que el exministro mantenía con Montes una relación cercana. Ambos se conocieron en Asturias, como muestran fotografías a las que tuvo acceso THE OBJECTIVE. En ellas aparece la mujer junto al entonces ministro durante un viaje oficial en marzo de 2019 a esa comunidad autónoma. En aquel desplazamiento institucional también participaron el presidente del Principado, Adrián Barbón, y la entonces vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. De profesión asesora de moda, Montes —gallega de nacimiento y residente en Gijón— había participado previamente en el certamen nacional de belleza como representante de Asturias en la categoría Miss España +30.

Su etapa en la empresa pública Logirail

Tal y como adelantó este periódico en noviembre de 2024, Montes fue contratada en la empresa pública Logirail entre diciembre de 2019 y febrero de 2022. Durante ese periodo ocupó un puesto dentro de la categoría de auxiliar administrativo, con un salario ligeramente superior a los 1.000 euros mensuales. Fuentes de la sociedad mercantil estatal explican que su contrato terminó tras algo más de dos años de relación laboral. El cese se produjo, según la empresa, por extinción del puesto asociado a la obra o servicio en el que estaba adscrita, lo que dio lugar a un despido procedente con la correspondiente indemnización. Los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostienen, sin embargo, que esta contratación podría haberse producido gracias a la influencia del exministro Ábalos, con la colaboración de su entonces asesor de confianza, Koldo García.

Unos meses después de la exclusiva de THE OBJECTIVE, Montes compareció el 21 de mayo de 2025 como testigo ante el magistrado instructor del Tribunal Supremo en la causa que investiga las presuntas irregularidades en el entorno de Ábalos y su antiguo asesor. Durante su declaración explicó que conoció al exministro en un acto celebrado en Asturias y negó haber mantenido con él una relación íntima o sexual, aunque en intervenciones públicas anteriores había insinuado que pudo existir una relación esporádica. Según relató ante el juez, fue ella quien decidió escribirle por Instagram para pedir ayuda. «Le escribí para pedirle apoyo por una situación personal complicada y para encontrar trabajo», aseguró. Montes también detalló el papel que desempeñó Koldo García en ese proceso. Según su versión, fue el propio Ábalos quien le facilitó el número de teléfono de su asesor para que pudiera orientarla en la búsqueda de empleo.

De acuerdo con su relato, García le solicitó fotografías con el objetivo de confeccionar su currículum por teléfono. La testigo afirmó que no recuerda haber enviado su CV original y que el documento que finalmente se remitió contenía datos incorrectos. Añadió que quien editó ese currículum fue Patricia Úriz, entonces esposa de Koldo García.

Un nuevo frente judicial

La relación entre Montes y el antiguo asesor ministerial se ha deteriorado hasta el punto de derivar en un enfrentamiento judicial abierto. Ambas partes se preparan ahora para cruzarse querellas por injurias y calumnias tras fracasar los intentos de conciliación previos. El último acto de conciliación se celebró en el Juzgado de Primera Instancia número 45 de Madrid y terminó sin acuerdo. Ni Montes ni García acudieron personalmente, aunque sí estuvieron representados por sus abogados.

El asesor pedía a Montes 25.000 euros de indemnización y una rectificación pública por unas declaraciones en las que ella aseguró que el exasesor le pedía cosas obscenas, se obsesionó con ella y llegó a hacerle videollamadas para comprobar cómo iba vestida al trabajo. Por su parte, Miss Asturias reclama 35.000 euros al considerar difamatorias las declaraciones en las que García aseguró que ella estaba «estirando» el asunto para obtener dinero mediante mentiras.

Publicidad