Morgan, la orca sorda que sensibiliza sobre la contaminación acústica en el mar

Energía y medioambiente

Morgan, la orca sorda que sensibiliza sobre la contaminación acústica en el mar
Foto: | EFE

Morgan, la única orca sorda del mundo, es la embajadora elegida para sensibilizar sobre el aumento del ruido en los mares. Un problema que en Canarias se evaluará a partir de este año con las primeras estaciones de la Macaronesia que registran el paisaje sonoro submarino.

En contexto: Morgan fue rescatada el 24 de junio de 2010 en la costa holandesa del Mar de Wadden, con abrasiones en la piel, inflamación y desnutrición severa. El mamífero, entonces, fue trasladado al Loro Parque Fundación donde a pesar de la sordera que le fue detectada, vive integrada con el resto de orcas del grupo y dio a luz a su cría, Ula, hace dos años. Por ello, la institución ha elegido a esta orca para un proyecto educativo que comenzará en septiembre, con el curso escolar, para divulgar una película animada que relate la historia de Morgan y los perjuicios del ruido submarino. 

Loro Parque Fundación desea que Morgan sea el símbolo de un problema in crescendo en el medio marino: el ruido ocasionado por el tráfico marítimo, que prácticamente se duplica cada 10 años tanto por el transporte de mercancías como por el turismo de cruceros. A ello hay añadir el generado por las plataformas petrolíferas, las prospecciones, el sonido de los diferentes barcos y las instalaciones submarinas.

“El nivel de ruido en el mar aumenta y está afectando a todos los organismos, pero los más directamente perjudicados son los cetáceos porque su comunicación depende del silencio y si no hay, tienen que elevar la voz para comunicarse y para conseguir presas donde no hay luz o el agua es turbia”, ha explicado el director de Loro Parque Fundación, Javier Almunia.

También, afirma, que este sonido perjudica a peces, crustáceos e incluso al zooplancton, según se ha constatado en varios experimentos. Aunque se trate de una contaminación invisible, no perceptible como el vertido de plásticos o el derrame de petróleo, es un problema creciente para la flora y fauna marina.

Dentro de este proyecto, el grupo de Bioacústica de la Universidad de La Laguna y Loro Parque Fundación han desarrollado una herramienta para extraer los sonidos de las orcas. Funciona automáticamente las 24 horas del día y se está adaptando para operar como estación de seguimiento acústico en el mar.

La primera estación de medición se ha situado en Gran Canaria. Tras registrar los sonidos durante un período de tiempo determinado, los datos se recuperan y analizan. Un segundo dispositivo se prevé colocar antes de fin de año en El Hierro, para emitir la información en tiempo real y de manera continua.

Entonces, se podrá tener información de como son los paisajes sonoros submarinos de Canarias y compararlos con la tendencia para los próximos años que «será la de que el ruido se convierta en un fenómeno globalizado», ha añadido Almunia.