THE OBJECTIVE
La otra cara del dinero

El mordisco de la industria de las mascotas a la demografía

«Los españoles gastan 21 euros al mes en artículos para sus animales de compañía. Criar a un hijo sale por 758 euros»

El mordisco de la industria de las mascotas a la demografía

Una joven con su perro. | Reuters

La semana pasada, escondida entre minucias como los envites bélicos de Trump, se produjo el gran evento del año: el Día Mundial de Amar a tu Mascota. Diferente, ojo, del Día del Bienestar Animal (en general) el 4 de octubre, por ejemplo, o nuestro San Antón el 17 de enero. Aunque sus orígenes son difusos, parece que el mito fundador de la festividad mascotil apunta al éxito mediático de Socks (calcetines), el gato de Chelsea Clinton, hija del expresidente de EEUU, que recibió un sentido funeral (el gato, no la hija ni el presidente) el día de su muerte: 20 de febrero de 2009. 

A usted esto le puede interesar más o menos lo mismo que a Garfield los lunes, pero hay a quien le va la cuenta de resultados en ello. El gigante chino de venta online AliExpress revela en la última oleada del Consumer Insights Report que los españoles gastan una media de 21 euros mensuales en artículos para sus animales de compañía. Más significativamente, este tipo de producto ha escalado posiciones en la lista de gastos esenciales de los españoles, situándose en el top cinco de prioridades, solo por detrás de alimentación y bebidas, moda, belleza y moda y deporte y entretenimiento. Han superado incluso a categorías tradicionales como accesorios o telefonía.

De hecho, uno de cada dos hogares españoles vive con un animal de compañía y el 80% de ellos los considera un miembro más de la familia, según el último Barómetro de los nuevos hábitos y perfiles de pet parents en España. Los jóvenes de entre 25 y 34 lideran el gasto en productos para sus mascotas: invierten una media de 32 euros al mes, un 57% más que el resto de la población en los últimos tres meses, y superan incluso el gasto destinado a productos de maternidad e infancia.

Dice el informe que «este giro en las prioridades del gasto del hogar guarda relación con la edad, ya que los denominados jóvenes adultos priorizan más a sus mascotas. A pesar del contexto de contención del gasto, donde casi el 73% de los españoles de esta franja de edad ha declarado que este 2025 priorizarán la relación calidad-precio, las compras para sus mascotas no se ven afectadas y siguen siendo una prioridad». 

A ver… Unamos el final de los dos párrafos anteriores y maticemos el «a pesar de». Tenemos un «superan incluso el gasto destinado a productos de maternidad e infancia» y un «priorizarán la relación calidad-precio». Marcos Ondarra ya explicó por aquí el «invierno demográfico» que nos hiela futuras productividades. El demógrafo Alejandro Macarrón asegura que ni la inmigración masiva compensará el «catastrófico déficit de natalidad de los españoles». 

Y ahora vamos a lo de la relación calidad-precio. Según un informe de Raisin, criar a un hijo cuesta 334.343 euros desde su nacimiento hasta que cumple 31 años. Si es niña sale un poco más barato: 324.894 euros; la diferencia se debe, al parecer, a que tienden a independizarse antes. Raisin es una plataforma financiera para el ahorro, o sea, que podría decirse que carga las tintas para que te apetezca justo eso: ahorrar. Que falta te va a hacer si se te ocurre procrear. Pero el caso es que tiran de fuentes tan neutrales como el INE, que en su último informe Movimiento Natural de la Población muestra un mínimo histórico en el número de nacimientos en España en 2022: 329.251, la cifra más baja desde que comenzó el registro… en 1941. Por algo será. 

Raisin elabora una tabla de gastos que incluye aspectos como la sanidad, la educación, la alimentación o las celebraciones, entre otros desaguaderos de dinero. Corrigen incluso algunos gastos que desaparecen, como la paga semanal o los costes en educación, y otros que se ven reducidos cuando el fruto del amor y las finanzas alcanza los 22 o 23 años, momento en el que (se supone) comienza a tener (algunos magros) ingresos.

Aunque su gran titular quizá sea este: «Criar un hijo en España: 50% más caro que hace dos décadas». Si retrocedemos 22 años, dicen, estaba en 218.849 euros. No tienen en cuenta la inflación, eso sí. 2022 fue el año del redondeo: en muchos sitios el café paso de costar cien pesetas, aquellos 20 duros dorados como el sol, a un euro: 166 pesetas al cambio. Hoy… Pero, para ser justos, el informe da en el clavo al recordar que «las responsabilidades de la crianza han aumentado y se han extendido debido a factores como la precariedad laboral de los jóvenes, lo que dificulta su independencia económica y su salida del hogar familiar». 

En cualquier caso, si quiere contrastar, aquí tiene el estudio sobre el mismo asunto de Save The Children. Quizá para no asustar tanto, ellos calculan el mes (como la mayoría del personal, atentos y estremecidos sobre todo por el fin de). El coste medio mensual de la crianza, dicen, ha aumentado un 13% respecto a 2022, situándose en 758 euros por hijo o hija. En este caso sí se menciona que el incremento «se debe principalmente a la inflación que afecta de manera desproporcionada a los bienes y servicios esenciales para las familias, como los suministros del hogar y los alimentos». Y aprovechan para soltar un recadito por «el insuficiente apoyo público a la crianza en nuestro país».

Una mascota sale claramente mejor de precio. Aunque tiene su gasto, cada vez mayor, y hay que recogerles las deposiciones, muerden los muebles y tienen la manía de morirse cuando menos apetece. Tranquilos. La tecnología llega en nuestra ayuda. Según un informe de IMARC Group, el mercado global de social robots llegó en 2023 a los 7.700 millones de dólares y se espera que en 2032 se dispare hasta los 63.000 millones. Ya explicamos por aquí lo que la confluencia de la robótica y la inteligencia artificial está haciendo por encontrarnos la pareja perfecta. Échele un vistazo a un ejemplar de Australopithecus afarensis y a otro de Tamagotchi. Ahora mírese al espejo y déjese enternecer por esta cucada peluda con IA incorporada que se ha inventado Casio. Moflin se llama. Para comérselo.

Quejas, a Darwin, por favor.

Por cierto, el Día del Niño fue el 1 de enero, cabecera sin disimulo de la famosa cuesta, con los Reyes Magos a la vuelta de la esquina. Ánimo.

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