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Montanoscopia

Corrupción a la vista de todos

«La ausencia del homenaje póstumo al socialista Lambán es la corrupción mayor; lo otro (las mordidas y las putas) es calderilla»

Corrupción a la vista de todos

El expresidente del Gobierno, Felipe González, durante el acto homenaje a Javier Lambán, en el Senado. | Europa Press

1. Han pasado por la cárcel todos los hombres del presidente, los del profético Peugeot. Pasó Cerdán y ahora pasan Ábalos y Koldo. «Tres sinvergüenzas» los ha llamado la ministra Morant. Sin embargo, la mayor corrupción del PSOE no es esa, sino la que está a la vista de todos, como la carta de Poe. Solo esta semana: los ataques del Gobierno al Tribunal Supremo, los ataques con su consentimiento de sus socios vasquistas (Bildu y PNV) al Rey, la ausencia del homenaje póstumo al socialista Lambán. Esta es la corrupción mayor; lo otro (lo de las mordidas y las putas) es calderilla.

2. Del PNV se sabe que intentó pactar con los nazis (¡tan pactista siempre el PNV!), así que es risible que exija perdón por el bombardeo de Guernica a alguien que no sea él mismo. Pero las ínfulas de Bildu son todavía más repulsivas, ya que ellos son los herederos y partidarios de ETA, la segunda mayor «bombardeadora» del País Vasco después de los nazifranquistas.

3. Me conmueve que Cerdán, aun en los sótanos de la corrupción, respetase el acuerdo de investidura. Sus comisiones eran del 2%, para no hacer de menos a Junts, que cuando era Convergencia las pedía del 3%.

4. Puigdemont publicó un delirante artículo en El País. Se lo publicó su director, al que, por ser digno heredero de Pepa Bueno (tras la ilusioncilla inicial), yo llamo Pepa Ahrens. Lo terrible, con todo, fue que ese artículo no desentonara en el periódico.

5. Hablan en La Cultureta de la serie Anatomía de un instante y dice Guillermo Altares, periodista de El País: «Me interesa mucho cómo la historia de España que he vivido se convierte en ficción». Pero hombre, ¡si eso es lo que hace tu periódico todos los días!

6. Los títulos de Borges en Historia universal de la infamia se prestan a la imitación jocosa. Por ejemplo: «El abominable adjetivador Antonio Lucas».

7. No sé cómo resultará la convocatoria de este domingo en el templo de Debod hecha por Feijóo. Me parece un error, aunque con un acierto alusivo: la consideración faraónica de Sánchez. Estéticamente me molesta, porque el templo de Debod es uno de mis enclaves madrileños. Vivía muy cerca e iba casi todos los días. Y en mis viajes a Madrid me asomo siempre. Hoy me gustará ver las imágenes, pero no por la gente sino por el sitio.

8. Málaga, verso en azul, escrito por Rafael Porras con ilustraciones de Salvador Moreno Peralta, es desde el momento de su publicación en Tintablanca la mejor invitación a la ciudad que conozco. Es difícil combinar la emoción, la mirada y los datos con la maestría con que el autor lo hace. En este libro uno va paseando por Málaga en tres dimensiones a la vez: la de la Málaga presente, con las sensaciones desnudas, determinadas por la luz y el mar; la del pasado, con su historia y sus personajes; y la irisada por la cultura, esa especie de aura que la completa y trasciende. Yo que tiendo a ser poco localista y que, aunque amo el Mediterráneo, llevo en Málaga una vida un tanto atlántica (¡pessoana!), he sentido el impulso de salir a callejear y a fijarme mejor en todo. Málaga, verso en azul es un libro de viajes hecho desde aquí (que incluye estupendas citas tanto de malagueños como de españoles de otros lugares y de extranjeros), que me anima a viajar por mi propia ciudad. Y a los visitantes, además de animarles a venir, les ofrece claves para que disfruten de una vivencia más rica cuando vengan.

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