The Objective
Fugas del erario

El Consejo de Ministros extraordinario anuncia rebajas limitadas de varios impuestos

Además, anuncia deducciones masivas por instalar placas solares sin mencionar nada sobre la energía nuclear

El Consejo de Ministros extraordinario anuncia rebajas limitadas de varios impuestos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | Javier Lizón (EFE)

Tras el pueril paripé protagonizado por los ministros de Sumar, en el que jugaron a entrar o no en el Consejo de Ministros extraordinario celebrado ayer para escenificar una ruptura que huele más a pataleta desesperada por hacerse notar que a algo útil, hubo acuerdo del Consejo de Ministros para supuestamente «paliar» los efectos de la guerra en Irán. Pero hubo mucho más.

Si pensaban que la ideología no estaría presente en estas tardías normas, se equivocaban. También errarían si pensaran que el Gobierno dejaría de usar el decreto «ómnibus» (aquel en que cuela todo lo que quiere a cambio de la coacción de aprobar normas de necesaria y urgente aplicación) para ejercer con responsabilidad su posición de garante de la ciudadanía.

Se da una circunstancia que, sin ser novedad, resulta llamativa y digna de mención en la aprobación de reales decretos del Gobierno. Los reales decretos son normas con rango de ley que dicta el Gobierno por extrema y urgente necesidad; por ello, necesitan su ratificación en el Congreso si tienen vocación de estar en vigor más de 30 días. Pues bien, el Gobierno es perfectamente consciente de que muchas de estas medidas no van a durar más de 30 días, pero le importa exactamente nada.

Haciendo un rápido resumen de las medidas que entran en vigor en el día de hoy, destaco en primer lugar que se trata de dos reales decretos. En el primero se aprueban las supuestas medidas que el Gobierno se empeña en llamar «escudo social» e incluye:

  • Rebajas tardías de impuestos al sector energético. Concretamente, se reducirán los impuestos sobre la electricidad un 60%, se suspenderá el impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica y bajará el especial sobre la electricidad. También se reducirá su IVA del 21% al 10%. ¿Son conscientes ahora del expolio fiscal al que nos somete el Gobierno a nivel energético en condiciones normales? Aun con todas estas rebajas, el Gobierno sigue ganando dinero.
  • Reducción de la carga fiscal de los combustibles del 21% al 10% y bajada de los tipos del impuesto especial de hidrocarburos. Esto supondrá aproximadamente una bajada de entre 25 y 30 céntimos por litro de gasolina y diésel. El Ejecutivo sigue embolsándose una buena cantidad con los impuestos que dejará vigentes, pues los precios previsiblemente seguirán subiendo, compensando así la bajada de carga impositiva.
  • El Ejecutivo sigue con su frenesí climático y anuncia un «paquete masivo» de deducciones fiscales a la instalación de placas solares y ayudas a la climatización de edificios. Ni un euro para recuperar y mantener las nucleares, a las que toda Europa está volviendo.

En el segundo real decreto ley entra a jugar la ideología. El Gobierno sabe que este no va a ser convalidado y, por ello, solo tendrá 30 días de vigencia normativa, pero no parece importarle. La medida estrella, y que se va a estrellar, es la congelación temporal de los precios del alquiler. La misma medida que, aplicada en Cataluña, ha supuesto un gran caos social. Parece que estos son los resultados que la pataleta de Sumar ha procurado. Es la primera vez que han impuesto alguna medida en este Ejecutivo; eso sí, solo van a durar 30 días.

Publicidad