Revertir la apertura con Cuba podría tener un coste millonario para EEUU

Economía y capital

Revertir la apertura con Cuba podría tener un coste millonario para EEUU
Foto: Ramon Espinosa

Revertir la apertura con Cuba podría costar a EEUU unos 6.600 millones de dólares durante los próximos cuatro años, afectando a unos 12.300 puestos de trabajo, según un estudio de la organización Engage Cuba. La administración Obama eliminó algunas de las barreras comerciales y turísticas contra Cuba. Ahora, la administración Trump está considerando revertir los cambios realizados por Obama. Se espera que el presidente estadounidense anuncie este viernes en Miami, Florida, el resultado de la revisión que encargó nada más llegar al poder sobre la política de normalización de relaciones con Cuba iniciada por Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, en diciembre de 2014.

Las políticas de la Administración Obama para aflojar las regulaciones sobre las empresas estadounidenses interesadas en hacer negocios en Cuba han contribuido a un importante crecimiento económico y creación de empleo en todo el país, según el informe. Los Estados que se encuentran en torno al Golfo de México, como Texas, Louisana, Alabama y Florida, que votaron a favor de Trump en las elecciones de 2016, son los que más se benefician de la buena relación con Cuba. Revertir la apertura acabaría con todo esto e incluso podría poner en peligro los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, según las preocupaciones de expertos militares estadounidenses.

Engage Cuba, que es la única organización estadounidense cuyo propósito es buscar el apoyo legislativo para ampliar las relaciones entre Estados Unidos y Cubaasegura que las nuevas regulaciones para la exportación de productos agrícolas a Cuba podrían tener un coste adicional de 1.500 millones de dólares y afectar a 2.205 puestos de trabajo en Estados Unidos. Asimismo, mejorar las relaciones, es decir, eliminar el embargo comercial que aún está en vigor, generaría 5.900 millones de dólares anuales en exportaciones.

El turismo estadounidense a la isla gobernada por Raul Castro también ha aumentado notablemente. Un total de 284.565 estadounidenses viajaron a Cuba entre enero y mayo de este año, lo que iguala la cifra total de visitantes de ese país que llegaron a la isla en 2016, que fue de unos 285.000, según fuentes oficiales cubanas. La directora para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, publicó el dato en su cuenta de Twitter y agregó que el número de viajeros de EE.UU. llegados hasta el 31 de mayo supone un incremento del 145 % respecto al mismo periodo del 2016, cuando 116.004 estadounidenses visitaron el país caribeño.

Estados Unidos quiere continuar «todo lo posible» la política de acercamiento a Cuba, pero también asegurarse de que las empresas estadounidenses no aportan «apoyo financiero» al Gobierno cubano e «incentivar» a ese Ejecutivo a respetar más los derechos humanos. El pasado martes, el secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, dijo que su Gobierno ve elementos «preocupantes» en la política de apertura iniciada por el expresidente Barack Obama, y cree que está «involuntariamente proporcionando apoyo financiero al régimen» cubano, algo a lo que quiere poner freno porque va contra la ley.