Un portazo del 'número dos' de Sanidad desata la mayor rebelión médica de la historia
Javier Padilla, secretario de Estado, rompe de forma unilateral la negociación con los sindicatos médicos

Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad. | EP
Javier Padilla es el secretario de Estado de Sanidad. Mano derecha de Mónica García, también es médico de familia. Antes de su desembarco en el ministerio ejercía en un centro de salud de Madrid y, previamente, en Andalucía. Sabe bien lo que es lidiar con consultas sobredimensionadas y jornadas maratonianas que lastran la Atención Primaria. Como médico también conoce el elevado desgaste mental y físico que suponen las guardias de 24 horas que deben hacer sus colegas de hospital, cuyas horas se pagan menos que la hora ordinaria.
Sin embargo, como figura clave en estos momentos en el departamento sanitario, parece no dar prioridad ahora a estas cuestiones por las que batallan sus compañeros que no han soltado la bata y el fonendo. En lugar de respaldar a sus colegas, a aquellos con los que trabajó codo con codo, Padilla ha dado un portazo que muchos califican de «traición», negándoles un estatuto propio y rompiendo unilateralmente la negociación con los sindicatos médicos que representan a toda la profesión. Esto ha dado lugar a la mayor rebelión médica, al menos, del siglo XXI. Hay que remontarse a 1995 para encontrar un conflicto de estas características.
Así lo han manifestado los sindicatos médicos que este jueves convocaban a la prensa en una cita multitudinaria para anunciar una nueva agenda de movilizaciones «más intensas» para 2026 debido a la negativa del Ministerio de Sanidad a aceptar sus peticiones, entre ellas acabar con las guardias de 24 horas, que estas se califiquen como actividad extraordinaria y se retribuyan por encima de la hora ordinaria. La huelga indefinida está ya sobre la mesa.
Según Víctor Pedrera, secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), la ruptura definitiva llegó tras la última reunión del comité de huelga con Javier Padilla el pasado 17 de diciembre. Los representantes sindicales aseguran que el ministerio rompió de forma unilateral la negociación, pese a compromisos previos en varios puntos clave. «Se nos dijo claramente que la Administración no tenía nada que hablar con los médicos. Fue un carpetazo en toda regla. Decepcionante», denuncia el doctor Pedrera, arropado por todos sus compañeros. A partir de ese momento, el conflicto se ha enquistado y ha dado paso a una estrategia de presión sostenida.
El Sindicato Médico Andaluz (SMA), también presente en esa infructuosa reunión, reafirma este argumento: «El elemento cohesionador ha sido Padilla y su reticencia a atender nuestras peticiones. Necesitamos condiciones laborales del siglo XXI y no del siglo XIX».
Todo se remonta a la semana previa a Navidad. El 17 de diciembre, el Comité de Huelga de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) se reunían con los tres responsables ministeriales habituales. Además, se sumaba por primera vez Javier Padilla. Según los sindicatos, el secretario de Estado tomó la palabra para anunciar que daba por rota toda negociación, puesto que ya se había alcanzado un preacuerdo en la reunión con los sindicatos del ámbito de la negociación (CSIF, SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CIG-Saúde).
El Comité de Huelga defiende seis puntos clave, que pasan por un estatuto y un ámbito de negociación propios, una clasificación profesional adecuada, la jornada laboral médica, la declaración del ejercicio de la medicina como profesión de riesgo, la movilidad forzosa y la exclusividad, aspectos básicos de las demandas sindicales. La negociación se habría estancado en el primero, ante la «nula» intención de Padilla de abordar esta cuestión. El secretario de Estado ya ha manifestado en varias ocasiones que «no hay razón para un estatuto médico propio». «No hay absolutamente ninguna cosa que se pudiera recoger en un estatuto aparte que no se pueda recoger en un estatuto común», aseguró en una entrevista en Las Mañanas de RNE el pasado mes de diciembre.
Después de seis jornadas de huelga en 2025 y la ruptura de las negociaciones con el ministerio tras el portazo del número dos de Sanidad, los sindicatos médicos han anunciado una intensificación de las movilizaciones y no descartan medidas de máximo impacto, entre ellas una huelga indefinida y la puesta en marcha de una iniciativa legislativa. «Entramos en una nueva fase y la presión va a ir a más. No descartamos ningún tipo de medida. La huelga indefinida está encima de la mesa», advierten los facultativos, que en las próximas horas anunciarán el calendario de movilizaciones.
