El desastre del MIR: el examen de 2026 bate récord de preguntas anuladas
Deficiencias en la redacción y errores formales desatan una oleada de críticas entre los aspirantes

Jóvenes candidatos realizan el examen del MIR. | Europa Press
El Ministerio de Sanidad ha confirmado la anulación de siete preguntas del examen MIR 2026 tras la reunión de la Comisión Calificadora, una cifra inédita en la última década. De ellas, cuatro pertenecían a la plantilla inicial y otras tres a la denominada versión 0, principalmente por problemas de redacción, errores de sintaxis y una calidad considerada insuficiente.
Se trata de la convocatoria con mayor número de preguntas anuladas desde 2015 y también de una de las más controvertidas en cuanto a impugnaciones. El elevado volumen de reclamaciones presentadas por aspirantes y academias ha puesto de manifiesto un profundo malestar con el desarrollo del ejercicio, especialmente en Medicina.
Las críticas se han centrado en la falta de coherencia de algunos enunciados, la presencia de errores tipográficos y la disparidad en el nivel de dificultad. A ello se sumó la polémica generada tras la publicación, por parte del propio ministerio, de referencias bibliográficas procedentes de academias privadas, un hecho que despertó numerosas quejas y cuestionamientos sobre la neutralidad del proceso.
Inicialmente, Sanidad decidió anular de forma provisional cuatro preguntas de la primera plantilla tras las protestas masivas de los opositores, al considerar que presentaban deficiencias graves de redacción. Posteriormente, la Comisión Calificadora amplió la anulación a otras tres preguntas de la versión 0. En concreto, han quedado fuera del examen las preguntas 13, 50, 64, 139, 142, 161 y 208. Esta última, no obstante, no tendrá impacto en la puntuación final de los aspirantes, ya que correspondía a la última pregunta de reserva y su eliminación tiene un carácter meramente técnico.
El examen de Formación Sanitaria Especializada (FSE), que incluye el MIR, se celebró el sábado 24 de enero y contó con la participación de 30.416 personas. Tras finalizar la prueba, muchas de estas personas abandonaron las aulas con una sensación de frustración, que pronto se trasladó a las redes sociales. Ahí se multiplicaron las denuncias por descuidos en el examen, preguntas mal formuladas y errores ortográficos, dando lugar a una oleada de críticas que ha marcado esta convocatoria como una de las más cuestionadas de los últimos años.
Una crisis gestada desde verano
La polémica que rodea al MIR 2026 no es un episodio aislado, sino el último capítulo de una crisis que comenzó meses antes de la prueba. El pasado verano, los comités de expertos responsables de elaborar los exámenes de Formación Sanitaria Especializada presentaron su dimisión en bloque, apenas un mes antes de que concluyera el plazo para completar el banco de preguntas que serviría de base al ejercicio celebrado en enero.
Según trasladaron varias Administraciones autonómicas, la renuncia afectó a los comités de Medicina, Farmacia, Enfermería, Física y Química, después de que el Ministerio de Sanidad comunicara de forma unilateral cambios sustanciales en las condiciones de trabajo. Entre las modificaciones señaladas figuraban una reducción del 66% en el número de colaboradores por experto, un recorte del 40% en la retribución por pregunta y un cambio en la organización del proceso, que pasaría a depender en parte del Ministerio de Función Pública en lugar del propio Ministerio de Sanidad.
A esta situación se sumaron una serie de incidencias administrativas que fueron acumulando críticas antes incluso de la celebración del examen. Tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la convocatoria de FSE con los plazos establecidos, el ministerio se vio obligado a ampliar en septiembre el periodo de inscripción debido a problemas técnicos. Además, aunque el BOE fijaba un plazo máximo de dos meses para publicar las listas provisionales de admitidos y excluidos, estas se hicieron públicas más tarde de lo previsto.
Las quejas se intensificaron en las semanas previas a la prueba. La lista definitiva de admitidos se publicó apenas nueve días antes del examen y, además, avanzada la noche. A ello se añadió la controversia generada por una nota de prensa del Ministerio en la que se indicaba que los aspirantes inicialmente no admitidos podrían presentarse al examen, lo que permitió que más de 700 médicos realizaran la prueba pese a no figurar como admitidos oficialmente.
Diversos responsables autonómicos vincularon estos episodios con una preocupación más amplia sobre la planificación de la Formación Sanitaria Especializada. En ese contexto, se denunció también la falta de respuesta del Ministerio ante el déficit estructural de médicos de familia y la ausencia de medidas para flexibilizar las unidades docentes o incrementar el número de plazas MIR, una reivindicación que, según recuerdan, se ha transmitido reiteradamente tanto al anterior ministro como a la actual titular de Sanidad desde el verano de 2023.
