Un estudio prevé que el 65% de los niños trabajarán en profesiones que aún no existen
Uno de cada diez profesionales de todo el mundo trabaja en empleos que no se encontraban hace tan solo cinco años

Un niño con un dispositivo de realidad virtual. | Freepik
Un estudio internacional advierte que cerca del 65% de los niños que han empezado a cursar este año la educación primaria ejercerán en el futuro profesiones que aún no han sido creadas. Esta previsión fue una de las principales conclusiones presentadas durante el Día Mundial del Futuro, celebrado el pasado mes de diciembre en la sede de la Unesco en París, en el marco de una iniciativa global dedicada a analizar los cambios sociales y laborales que se avecinan.
Los datos reflejan la profundidad de la transformación que ya atraviesa el mercado laboral a escala mundial. Actualmente, uno de cada diez profesionales trabaja en ocupaciones inexistentes hace apenas cinco años, una señal clara de la velocidad con la que emergen los nuevos perfiles laborales. A la par, el 80% de los empleadores afirma dar prioridad cada vez más a las llamadas habilidades para la vida, como la creatividad o la capacidad para resolver problemas complejos, por encima de conocimientos técnicos tradicionales.
Sin embargo, este escenario de cambio acelerado también genera incertidumbre para los expertos. Uno de cada tres jóvenes reconoce sentirse poco preparado y con dudas respecto a su futuro profesional, lo que pone de relieve –a juicio de la Unesco– la necesidad de adaptar los sistemas educativos a un entorno en constante evolución.
Aunque la expansión de la inteligencia artificial promete automatizar múltiples tareas, los expertos coinciden en que determinadas capacidades humanas seguirán siendo insustituibles. La empatía, la creatividad y la comunicación efectiva figuran entre las competencias menos susceptibles de ser reemplazadas por la tecnología. A ellas se suman habilidades vinculadas a la autogestión personal, como la resiliencia o el manejo del estrés, así como el aprendizaje activo, basado en la colaboración y la resolución práctica de problemas.
Este diagnóstico de la Unesco apunta a una doble transformación: la aparición continua de nuevas ocupaciones y, al mismo tiempo, una creciente demanda de habilidades humanas difíciles de replicar por las máquinas. En esa línea, informes recientes como Future of Jobs 2025 coinciden en señalar que las competencias sociales, creativas y de adaptación serán determinantes para desenvolverse en el mercado laboral del futuro.
Los sectores con más oportunidades para los jóvenes en España
En el caso de España, el reto es especialmente complejo. El país registra la tasa de paro juvenil más alta de Europa, cercana al 30%, lo que supone que casi medio millón de jóvenes no logra incorporarse al mercado laboral en sus primeros años profesionales. Los especialistas señalan, entre las principales causas, una transición deficiente entre la formación y el empleo —con escasa experiencia práctica— y un fenómeno persistente de sobrecualificación.
Para orientar a los jóvenes en este contexto, LinkedIn ha publicado su Barómetro Primer Empleo, un informe que identifica los sectores con mayor demanda de talento joven y las competencias más solicitadas, diferenciando entre recién graduados universitarios y quienes acceden al mercado laboral sin haber pasado por la universidad.
El análisis confirma que la tecnología, la administración y los ámbitos de la salud y la educación continúan concentrando buena parte de las oportunidades para el empleo juvenil, en línea con tendencias de años anteriores. Además, se consolida la preferencia por modelos de trabajo remoto e híbrido, especialmente valorados por la generación Z, aunque muchos jóvenes reconocen también el impacto del aislamiento social y la necesidad de recuperar espacios presenciales para mejorar su bienestar.
En el caso de los graduados universitarios, las mayores opciones de inserción se encuentran en sectores como los servicios públicos, la construcción, la educación, la industria manufacturera, los servicios financieros, los servicios profesionales y los servicios al consumidor. Por su parte, quienes no cuentan con estudios universitarios hallan más oportunidades en áreas como la educación, los servicios al consumidor, la construcción, las finanzas, la tecnología, los medios de comunicación, el transporte y la logística, la industria manufacturera, los servicios administrativos y auxiliares, así como en hospitales y atención sanitaria.
