Cambio histórico en EEUU: los católicos superan a los protestantes en la generación Z
Por primera vez una generación se inclina más hacia el catolicismo que hacia el protestantismo en el país norteamericano

Un sacerdote durante una misa celebrada en una iglesia en Phoenix (Arizona). | AP
Por primera vez en la historia reciente de Estados Unidos, una generación cuenta con más católicos que protestantes (principalmente evangélicos, baptistas, metodistas, luteranos y anglicanos). Se trata de la generación Z —los nacidos entre finales de los años noventa y comienzos de la década de 2010—, que rompe un patrón demográfico y religioso que había predominado en el país durante décadas. Según datos de la Cooperative Election Study (CES), una de las encuestas sociopolíticas más amplias y prestigiosas del país, el 21% de los jóvenes de la generación Z se identifica como católico, frente al 19% que se declara protestante. Es la primera vez que el catolicismo supera numéricamente al protestantismo -mayoritario en el país- dentro de una cohorte generacional estadounidense.
El estudio muestra que este cambio no se debe a un crecimiento pronunciado del catolicismo, sino sobre todo a una caída significativa de la identificación protestante entre los más jóvenes. Mientras tanto, la identidad católica se ha mantenido relativamente estable e incluso ha registrado un leve aumento en los últimos años, lo que explicaría la inversión del equilibrio religioso tradicional del país.
Estados Unidos es un país de mayoría protestante, una herencia ligada tanto a la colonización británica como al peso que las iglesias evangélicas han tenido en la vida social y cultural del país. El crecimiento del catolicismo se produjo principalmente a lo largo del siglo XX, impulsado por sucesivas oleadas de inmigración europea y, más recientemente, latinoamericana. Sin embargo, hasta ahora, los católicos nunca habían superado a los protestantes dentro de ninguna generación.
El fenómeno resulta llamativo si se tiene en cuenta que la generación Z es, en términos generales, menos religiosa que sus predecesoras. A pesar de ello, presenta una proporción mayor de católicos que de protestantes, algo que no ocurrió ni entre los millennials ni entre los baby boomers. Aunque el estudio deja claro un matiz importante: los católicos están muy lejos de superar a los protestantes en el conjunto de Estados Unidos.
La CES identifica tres factores principales detrás de este cambio: una secularización más intensa entre los jóvenes de tradición protestante, la estabilidad relativa de la identidad católica y el crecimiento sostenido de los llamados «nones» (ningunos, en español) —personas que no se identifican con ninguna religión—, un grupo cada vez más numeroso en el panorama religioso estadounidense.
Un patrón que se repite en otros países
El cambio observado en Estados Unidos no es un caso aislado. Tendencias similares comienzan a detectarse en otros países occidentales, donde las nuevas generaciones están alterando el equilibrio religioso tradicional. En Reino Unido, un estudio reciente basado en encuestas de YouGov y encargado por la Sociedad Bíblica revela una transformación significativa entre los jóvenes de entre 18 y 24 años. La identificación con la Iglesia anglicana, históricamente dominante, ha descendido de forma acusada: del 30% registrado en 2018 al 20%. En paralelo, el catolicismo emerge como la confesión más numerosa entre este grupo de edad, con un 41%, mientras que un 18% se identifica como pentecostal. El resultado es un mapa religioso juvenil mucho más fragmentado, en el que el anglicanismo pierde centralidad y el catolicismo gana peso de forma inesperada.
Francia ofrece otro ejemplo semejante. Pese a ser considerada una de las sociedades más secularizadas de Europa, el país ha experimentado un aumento notable en bautismos adultos, especialmente entre las cohortes más jóvenes. Durante la última Semana Santa, el obispo de Arras, Olivier Leborgne, habló incluso de una «explosión» en el número de catecúmenos.
Una tendencia similar, aunque con matices propios, puede observarse también en España. Aunque la desafiliación religiosa sigue siendo mayoritaria entre la juventud, algunos indicadores apuntan a un cierto repunte de la identificación católica entre las generaciones más jóvenes. Según el último barómetro sociométrico del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente a diciembre de 2025, el 38,5% de la generación Z se declaró católica, frente al 33,9% registrado en 2021. Aun así, cerca de seis de cada diez jóvenes continúan identificándose como no creyentes, no afiliados o no practicantes.
