El noroeste de España se queda viejo: Zamora tendrá cinco jubilados por cada menor en 2039
Las proyecciones del INE para el próximo quindenio dibujan un país envejecido, con un perfil inmigrante y que vivirá solo

Dos personas mayores sentadas en un banco. | Europa Press
La zona noroeste de España envejece a un ritmo sin precedentes. No solo perderá población en los próximos años, sino que alcanzará niveles récord de envejecimiento. En concreto, el noroeste de Castilla y León —Salamanca, Zamora, León y Burgos—, Asturias y parte de Galicia —Orense y Lugo— se encaminan hacia un profundo desequilibrio generacional. Según las estimaciones, en 2039 estas áreas contarán de media con casi cinco personas mayores de 65 años por cada menor de 16.
Así lo señala el sociólogo y politólogo Alberto Zamorano en una publicación difundida en redes sociales, elaborada a partir de las proyecciones oficiales de población del Instituto Nacional de Estadística (INE). El organismo público difundió un estudio sobre la evolución demográfica de España en el próximo quindenio que advierte de que, si se mantienen las tendencias actuales, Zamora encabezará el ranking nacional con mayor número de personas mayores por cada 100 menores de 16 años.
Pese a este acusado envejecimiento, el INE prevé que la población total de España aumente en 5.137.447 habitantes hasta superar los 53,7 millones en 2039. El grupo de edad de 80 y más años será el que experimente un mayor crecimiento, con un incremento del 47,5%, al pasar de cerca de tres millones de personas en 2024 a 4,35 millones dentro de tres lustros. Este aumento estará marcado fundamentalmente por la llegada de población extranjera que compensará las defunciones: el instituto estima que más de siete millones de inmigrantes se establecerán en el país durante este periodo, lo que hará que los españoles nacidos en España pasen de representar el 82% actual al 71% en 2039.
La longevidad seguirá marcando el perfil demográfico del país. El número de personas centenarias prácticamente se triplicará y superará las 46.000, frente a las cerca de 17.000 actuales. Aun así, el saldo vegetativo continuará siendo negativo, ya que el número de defunciones seguirá superando al de nacimientos en los próximos años.
En la actualidad, las personas mayores de 65 años representan aproximadamente una quinta parte de la población, pero dentro de 15 años supondrán una cuarta parte del total, una proporción que continuará aumentando en las décadas posteriores. Según las proyecciones del INE, Zamora será la provincia que más población perderá hasta 2039 en términos porcentuales, con un descenso del 7,2%, seguida de Jaén (6,8%) y Palencia (5,4%). En cifras absolutas, la provincia jiennense será la más afectada, con 42.070 habitantes menos, por delante de Asturias (30.937) y Córdoba (25.154).
En un tercio de los hogares vivirá una sola persona
El cambio demográfico también transformará de forma profunda la estructura de los hogares. De acuerdo con las proyecciones del INE, el número de hogares en España aumentará hasta 2039 en cerca de 3,7 millones, hasta situarse en torno a los 23 millones, un crecimiento muy superior al de la población. Esta evolución traerá consigo una reducción progresiva del tamaño medio de los hogares, que pasará de 2,50 personas en la actualidad a 2,32 en 15 años.
El fenómeno más significativo será el auge de los hogares unipersonales, que crecerán con mucha más intensidad que el resto. En 2039 habrá alrededor de 7,7 millones de viviendas habitadas por una sola persona, lo que supondrá más de un tercio del total. En paralelo, la proporción de población que vivirá sola aumentará de forma sostenida, pasando de poco más del 11% en 2024 a superar el 14% en 2039.
Los hogares formados por dos personas también seguirán creciendo y alcanzarán los 7,2 millones, aunque dejarán de ser la tipología predominante. En cambio, las viviendas con tres miembros apenas registrarán avances y perderán peso en el conjunto, mientras que los hogares de cuatro o más personas continuarán reduciéndose, tanto en número como en relevancia estadística.
Esta evolución consolida una tendencia de largo recorrido. El INE recuerda que el tamaño medio de los hogares no ha dejado de disminuir en las últimas décadas: de casi cuatro personas por vivienda en 1970 se pasó a 2,9 en 2001 y a poco más de 2,5 en los últimos censos. Una dinámica que, según el organismo, continuará durante todo el periodo proyectado y redefinirá la forma de vivir en España.
