¿Puede la sociedad civil reformar el sistema político español? Miriam González cree que sí
Esta abogada fundó España Mejor para implicar a la ciudadanía en la política

La bogada Míriam González.
«Yo soy una persona que tiene una deuda enorme con mi país», afirma Miriam González Durántez. La abogada nació en 1986 en Olmedo (Valladolid), lo que, en sus propias palabras, la convierte en «una niña de la Transición», de «ese momento mágico», en el que la movilidad social permitió a su generación alcanzar metas antes impensables. A ella, ese «viento de cola» le abrió las puertas del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores y la llevó hasta la Universidad de Stanford, donde ejerció como profesora de Política Comercial Internacional.
El optimismo de la época que invoca González contrasta con el clima actual. Según el informe El populismo en España 2025, de Ipsos, el 72% de los españoles considera que los partidos y políticos tradicionales no se preocupan por la gente común. En este contexto de desilusión política nacional, González busca «devolver un poquito» de lo recibido a través de España Mejor, una plataforma que impulsa propuestas políticas desde la sociedad civil.
La abogada define España Mejor como un espacio donde la etiqueta política se deja a un lado para contribuir al debate público. Hoy cuenta con más de 3.000 voluntarios repartidos por todo el país y procedentes de distintos puntos del espectro ideológico. «Ahora que la ideología es todo y la etiqueta es rígida como un corsé, yo creo que mucha gente quiere ver si nos podemos ir poniendo de acuerdo, aunque no pensemos todos lo mismo», explica. Por ello, señala el respeto como el valor fundamental de la organización y el consenso, la herramienta para beneficiar «el bien común».
La ciudadanía como motor político
«La preocupación fundamental cuando lancé España Mejor fue recuperar la ambición como país», afirma. La apuesta de la plataforma implica involucrar a la ciudadanía en la elaboración de políticas públicas, fomentando la participación y difundiendo la idea de que el establecimiento político no es el único actor capaz de impulsar cambios.
Las propuestas de la organización abordan áreas de alta preocupación ciudadana, como la crisis de la vivienda, el acceso al agua y el sistema tributario. Notablemente, también pone el foco en el problema que Ipsos señala como el de mayor inquietud social: el estado de la política. La fundadora de España Mejor denomina la solución de este desafío «la limpieza», término que define como «acabar con la ausencia de límites y la degeneración que se ha impuesto en cómo los partidos políticos se relacionan con los ciudadanos».
Las iniciativas de España Mejor en este ámbito incluyen una propuesta de reforma y eliminación de los aforamientos y la formulación de un Código Ético de Gobierno. Además, han puesto en marcha un observatorio llamado «El Faltómetro», donde cada mes se evalúan las faltas de respeto emitidas en el Congreso de los Diputados y se señala a los diputados que más incurren en este tipo de comportamientos. «Yo creo que la gente está harta de cómo se tratan las cosas en el Congreso de los Diputados», afirma González al explicar la importancia de esta herramienta, «harta de que en la sede de la soberanía popular sean incapaces, no ya de ponerse de acuerdo, sino de hablar con serenidad y responsabilidad los unos con los otros».
La importancia de «aumentar la presión»
La primera vez que la plataforma presentó una propuesta en el Congreso, recuerda González, «la funcionaria del registro tuvo que llamar a su jefa para que le contase qué hacía con la propuesta». Para la fundadora, esa reacción se debe a que, en España, la clase política recién comienza «a acostumbrarse a tener un diálogo mucho más natural con la sociedad civil».
Con el tiempo, distintos partidos políticos han mostrado mayor interés en alguna de sus iniciativas, especialmente en proyectos enfocados en la economía, la educación o en temas sociales como el uso de inteligencia artificial.
No obstante, González sostiene que las medidas que buscan reformar el sistema político no han encontrado respaldo: «Ni se mueve el Gobierno, ni se mueve la oposición, ni se mueve el resto de los partidos», afirma. Denuncia así la inacción tanto en asuntos «de enjundia como acabar con los aforamientos», como en «cosas menores como publicar los currículums de los asesores», e incluso en «propuestas un poco más innovadoras como prohibir que se pueda mentir deliberadamente en el Parlamento».
Pese a ello, sostiene que la falta de voluntad política no puede impedir que España Mejor impulse estas medidas; al contrario, afirma que eso significa que «hay que aumentar la presión». Por eso apela a quienes «estén dentro de partidos con corrientes críticas, en la sociedad civil subiendo el volumen y a los que queramos crear partidos nuevos» para que sigan insistiendo. A su juicio, combatir «los privilegios políticos y los abusos de poder» es «la piedra angular de todo lo que hay que hacer en el país».
El futuro en manos de los jóvenes
El malestar político se nota especialmente entre la juventud. El Informe España 2023, de la Universidad Pontificia de Comillas, sostiene que el 80% no se siente escuchado por los políticos. Este descontento es señalado como responsable del auge del apoyo a la extrema derecha entre los jóvenes y de la falta de participación política en esta generación.
González apunta al contexto geopolítico y social como causa de esta desilusión: «Es difícil ser joven habiendo nacido en plena crisis financiera, después de la covid, la guerra de Ucrania y, en el medio de todo esto, la crisis medioambiental. Entiendo esa sensación de apabullamiento y lo difícil que es tener una vivienda, y que hay muchos jóvenes que están haciendo todo como dice el folleto y las cosas no van a mejor».
Sin embargo, rechaza que la extrema derecha sea la respuesta, afirmando que «seguir votando a opciones que no tienen proyecto de futuro, que toda su política es mirar al pasado, no puede ser una opción sensata para ningún joven».
Además, cuestiona la idea de que los jóvenes no estén interesados en la política: «Lo que nos dicen es que a más de un ochenta y mucho por ciento les encantaría poder participar en política si se pudiese hacer de otra manera y que, cuando den su opinión y cuando se intenten involucrar, se les haga caso».
Por ello, aunque sostiene que las generaciones anteriores todavía tienen una responsabilidad de «limpiar» el sistema político, afirma que la juventud es la que tiene que escoger la dirección del país. «El futuro también está en vuestras manos y al final quienes lo tenéis que definir sois vosotros».
Que un futuro más políticamente sensato se logre en España, concluye, depende de jóvenes dispuestos a implicarse, de que la ciudadanía se apoye entre sí y de que «el miedo que todavía queda en España a ir un poco en contra de los intereses de los partidos mayoritarios» se difumine. A través de España Mejor, busca impulsar la participación ciudadana necesaria para que esos cambios se hagan realidad.
