¿Qué nos enseñan los asteroides de 2024 sobre la amenaza de 2032?
La ONU ha activado el protocolo de seguridad planetaria por primera vez debido a las dimensiones del asteroide

Recreación de un asteroide acercándose a la Tierra. | Pixabay
Un asteroide de entre 40 y 90 metros de diámetro podría impactar contra la Tierra en 2032. Esta noticia ha dado la vuelta al mundo debido a la preocupación que ha generado entre los ciudadanos, y no es para menos. La ONU activó hace unos días el Protocolo de Seguridad Planetaria por primera vez debido al mencionado asteroide, que recibe el nombre de 2024 YR4, y, aunque la probabilidad de que impacte contra este planeta sea mínima, si sucediera, el destrozo provocado podría ser equivalente al de una bomba nuclear.
La noticia ha generado gran revuelo entre los expertos, por lo que las principales instituciones especializadas en materia espacial se han reunido en varias ocasiones a lo largo de la semana. El pasado martes se convocó una primera reunión del Grupo Internacional de Expertos, liderado por la NASA, y al día siguiente la Agencia Espacial Europea se juntó en Viena para tratar el asunto. En los encuentros, las importantes organizaciones concluyeron que la probabilidad de impacto del asteroide es aún mayor de la que se preveía, pasando del 1% a un 1,8%, es decir, casi el doble.
2024 YR4 fue descubierto el pasado 27 de diciembre de 2024 por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides en Chile. Cuatro días más tarde entró en la lista Sentry de la NASA, que es el sistema que se utiliza para avisar si hay riesgo de que un asteroide impacte contra la Tierra. Una vez detectado, comenzaron las investigaciones sobre el grosor, tamaño y posibilidad de impacto del asteroide y hasta ahora, se estima que su diámetro podría medir entre 40 y 90 metros.
¿En qué partes de la Tierra podría impactar?
Las primeras observaciones indican que las áreas en las que es más probable que impacte (en el caso de que suceda) sean África, el sur de Asia, el norte de Sudamérica, el océano Atlántico o el Pacífico Oriental. Estos dos últimos destinos serían los más deseables. A pesar de que muchos medios europeos se hayan hecho eco de esta impactante noticia, según las investigaciones realizadas hasta el momento Europa no se vería afectada por el 2024 YR4.
No se trata de la primera vez que un asteroide de estas características genera preocupación en la comunidad espacial internacional. Es más, en 2024 fueron cuatro los impactos que se registraron sobre la Tierra. Aunque parezca preocupante, la realidad es que podría verse como una preparación para que, en el caso de que las dimensiones del impacto fueran grandes, la capacidad de respuesta fuese más rápida y eficaz.
THE OBJECTIVE se ha puesto en contacto con todo un experto en asteroides, o mejor dicho, en satélites diseñados para desviarlos. Se trata de Víctor Manuel Moreno,ingeniero de GNC en GMV, y su trabajo consiste en hacer misiones espaciales de defensa planetaria. Es decir, que si el mencionado asteroide finalmente se acercara a la Tierra, Moreno se convertiría en un héroe encargado de salvar a la humanidad de esa posible colisión.
Para analizar este fenómeno que, al parecer, es más frecuente de lo que se cree, en 2022 realizaron una primera aproximación, lanzando la sonda DART, que consiguió desviar el asteroide que analizaban. Dos años más tarde, en 2024, lanzaron la missión HERA para estudiarlo de nuevo, y en 2028 pondrán en marcha una nueva misión, RAMSES, en la que el objetivo es utilizar la misma sonda e investigar un asteroide que ha pasado a un segundo plano este último mes, pero que lleva acaparando titulares desde comienzos de siglo. Se trata de Apofis, pasará cerca de la Tierra en 2029 y tiene un 2% de posibilidades de impactar contra ella.
Preguntado por las posibilidades de que el 2024 YR4 impacte sobre este planeta, explica que «lo más seguro es que no suceda». Sin embargo, existe un problema que quizás pueda preocupar a los expertos en el futuro, y es que estos asteroides se encuentran en órbitas muy cercanas a la Tierra, y, aunque en esta ocasión no sea el caso, en las sucesivas vueltas es probable que «por el propio efecto de desvío de la trayectoria que le dé la tierra no tengamos modelos lo suficientemente precisos, porque toda la dinámica orbital es bastante caótica como para saber si en 20, 30, o 100 años puede impactar».
¿Qué opciones hay en caso de impacto?
Haber detectado el asteroide con tanta antelación permite barajar diferentes opciones. «La más barata y sencilla consistiría en enviar un impactador cinético que consiste en estrellar un satélite de cierta masa y a cierta velocidad para desviar un poco el asteroide. También existen opciones más exóticas, como, en el caso de que detectáramos el asteroide con siglos de antelación, pintar una cara de color blanco, y, por un efecto la radiación solar se reflejaría en una cara del asteroide, desviándolo de su trayectoria. Este método, sin embargo, es muy lento», explica.
Por último preguntado por la fecha en la que se podrá saber con más rigor si ciertamente el asteroide impactará o no sobre la Tierra, asegura que podría saberse en unos dos o tres años, aunque todo depende de lo cerca que esté. Actualmente, se encuentra en una órbita muy elíptica. Hasta que el asteroide regrese no se va a poder reestimar su probabilidad de impacto».
Los asteroides que impactaron contra la Tierra en 2024
El primero de ellos se produjo el 21 de enero de 2024. El asteroide 2024 BX1 fue detectado a escasas horas de su colisión con la Tierra. Fue visible en el este de Berlín, pero su pequeño tamaño, de medio metro aproximadamente, hizo que el bloque se fragmentara, dando lugar a pequeños meteoritos y muchos de ellos fueron recuperados.
El 18 de mayo de ese mismo año, un superbólido gigante atravesó la Península Ibérica, aterrizando en el Océano Atlántico. No hubo heridos, pero llamó la atención de los investigadores porque fue «la primera vez que la órbita de un meteoroide de un metro de tamaño se asocia dinámicamente con un cometa de la familia Júpiter», según indicó el CSIC en un artículo.
Por último, el asteroide 2024 RW1, de 1,5 metros de diámetro, impactó en la atmósfera terrestre, concretamente en Filipinas, el 4 de septiembre de 2024. Su gran velocidad provocó que se desintegrara al entrar en la atmósfera, creando una bola de fuego visible desde muchos puntos de la zona. Este evento, al igual que los anteriormente mencionados, no representó ningún peligro para la humanidad.
Las consecuencias de un posible impacto
La primera duda que se pasa por la cabeza de todos los que llevan días leyendo esta noticia en la prensa es: ¿Qué pasaría si finalmente impacta contra la Tierra? Aunque es muy pronto para hacer asunciones, las consecuencias del impacto de un asteroide de esas características podrían ser las siguientes:
- Destrucción local: si 2024 YR4 cayera en una zona poblada, las consecuencias serían devastadoras. Podría acabar con ciudades enteras. Hay quienes han llegado a comparar su posible efecto con el de una bomba nuclear.
- Onda expansiva: la colisión crearía una onda expansiva y una liberación de calor capaz de generar incendios, destruyendo las áreas afectadas por el impacto.
- Tsunamis: aunque los asteroides que impactaron contra océanos en 2024 no causaron ningún problema, una posible consecuencia de ello sería el desencadenamiento del impacto en un tsunami, afectando a costas de kilómetros de distancia.