Uno de cada cuatro estudiantes en España recibe clases particulares: el inglés, a la cabeza
Se estima que este mercado mueve en total más de 148 millones de euros mensuales,1.480 millones anuales

Una niña recibiendo clases particulares. | Freepik
Las clases particulares se han convertido en un recurso cada vez más habitual para gran parte de los estudiantes en España. Ya sea con el objetivo de reforzar asignaturas, mejorar el rendimiento académico o preparar algún examen, el apoyo extraescolar forma actualmente parte de la rutina de muchos escolares. Uno de cada cuatro alumnos, el 25%, recibe sesiones de refuerzo académico, según el reciente informe La educación en la sombra en la península ibérica, elaborado por el Observatorio Social de la Fundación la Caixa junto con la Nova School of Business and Economics y la Fundación Europea Sociedad y Educación (EFSE). La prevalencia aumenta hasta aproximadamente uno de cada tres en la educación secundaria superior.
Una clase particular es cualquier sesión de apoyo educativo impartida fuera del horario lectivo ordinario con el objetivo de reforzar el aprendizaje de una o varias materias. Pueden ser individuales o en grupos reducidos y desarrollarse en centros académicos, en el domicilio del estudiante o del profesor o incluso a distancia, a través de un dispositivo electrónico. Cabe destacar que no forman parte del sistema educativo reglado, sino que constituyen un servicio complementario financiado por las familias. Su flexibilidad en horario, formato y lugar facilita la adaptación a las necesidades individuales y les permite complementar la enseñanza reglada y contribuir al rendimiento académico y al desarrollo de competencias específicas.
La investigación se basó en un cuestionario online representativo enviado a 2.500 padres o tutores entre abril y mayo de 2024. Todos los participantes tenían, como mínimo, un hijo escolarizado con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años. La gran mayoría de esos jóvenes asistía a centros educativos públicos (el 96,7%). En relación con el porcentaje de escolares que iba a clases particulares según su nivel educativo, un 19,7% estaba en el ciclo de primaria; un 30,6% en secundaria inferior; un 32,6% en bachillerato y un 13,3% en ciclos formativos. La concentración del refuerzo en la educación secundaria superior, tal y como indica el análisis, sugiere que los padres dan prioridad a ese apoyo extra en los cursos académicos con exámenes importantes que tendrán un impacto significativo en las oportunidades futuras.
Gasto en clases privadas
La mayoría de las clases privadas se imparten en centros de enseñanza (53,3%), aunque también muchas se dan en casa del profesor (21,9%) y en la del alumno (21,4%). Estrechamente vinculado al lugar de impartición está el formato de las clases. La mayoría de los escolares asisten a sesiones de refuerzo grupales (60%), mientras que el 25,3% recibe clases individuales. En términos generales, se dedican unas tres horas a la semana a estos cursos. En lo que se refiere al gasto mensual medio, asciende a 97 euros por estudiante, aunque varía en función de la materia y la etapa educativa. El mayor gasto al mes se da en matemáticas (108 euros) y el menor se registra en castellano (94 euros). En relación con el nivel educativo, el gasto medio mensual más elevado se produce en educación secundaria inferior (108,9 euros), 30 euros más que en primaria.
No todos los hogares destinan la misma cantidad de dinero a clases privadas. Los que disfrutan de una situación financiera más holgada invierten un 18% más en ello que aquellos que tienen problemas para llegar a fin de mes. En consecuencia, dado el posible impacto positivo de estas sesiones en los resultados académicos, este dato indica que el acceso a estos cursos amplifica las desigualdades educativas. Además, la proporción de estudiantes que asisten a ellos crece cuando la situación económica es mejor, pasando del 23,1% al 25,6% en función de si se trata de familias que deben «apretarse el cinturón» o que cuentan con mejores condiciones financieras, respectivamente. En España, se estima que este mercado mueve en total más de 148 millones de euros mensuales y 1.480 millones anuales.
Inglés, la asignatura más demandada
Respecto a las materias escolares, no todas despiertan el mismo interés o generan la misma dificultad para los estudiantes, y esto se refleja directamente en la demanda de clases particulares, con claras diferencias entre unas y otras. En concreto, inglés es la asignatura que concentra la mayor parte de los matriculados en cursos extraescolares, con un 52,7% de los alumnos apuntados en refuerzos fuera del aula. Por detrás se encuentra, en primer lugar, matemáticas, con un 42,2% del total de los jóvenes que dan clases particulares, seguido de la lengua materna, castellano, con un porcentaje del 11,5%.
Motivaciones y perfil del alumnado
Los motivos que llevan a los escolares o a sus padres a buscar refuerzos académicos son muy variados. La razón principal es la presencia de dificultades en la materia correspondiente (28,6%), seguida de la «necesidad de apoyo extra» (24,9%). En menor proporción se sitúa la preparación para exámenes (5,3%). Los estudiantes con peores resultados académicos tienen más probabilidades de asistir a estas clases. La obtención de malos resultados (suspender una asignatura o un curso) se correlaciona con una mayor tasa de participación en sesiones particulares (29,6% frente a 24,8%). Del mismo modo, aquellos que muestran bajo rendimiento, problemas conductuales o necesidades educativas especiales también son más propensos a recibir clases privadas. El porcentaje es superior al 30% en el primero de los casos y hasta un 48,8% en las otras dos circunstancias.
