Un hijo de Francisca Cadenas dice que uno de los detenidos le abrió la puerta «sudoroso»
José Antonio Meneses declara que la misma noche que desapareció su madre llamó a la puerta de los sospechosos

Familiares de Francisca Cadenas, junto con su abogada. | Jorge Armestar (Europa Press)
Uno de los hijos de Francisca Cadenas, José Antonio Meneses, ha declarado este lunes que la noche de la desaparición, el 9 de mayo de 2017, cuando iba buscando a su madre y llegó a casa de los ahora detenidos, escuchó a «una persona con la respiración súper levada, andando de un lado para otro con muchísima intensidad y muchísimo nerviosismo», y posteriormente uno de ellos le abrió la puerta y «estaba sudoroso».
José Antonio se ha pronunciado de esta forma en rueda de prensa este lunes en Villafranca de los Barros, tras declarar junto a su padre y sus dos hermanos ante el juzgado de instrucción de esta localidad pacense, en la que han estado acompañados de la abogada de la familia, Verónica Guerrero, y el periodista Paco Lobatón.
En su intervención, José Antonio Meneses ha relatado que cuando salió a buscar a su madre la noche de su desaparición tenía «la corazonada» de que a su madre «le había pasado algo», y cuando volvía decidió parar en casa de Julián, uno de los investigados.
«Me paro en la casa de Julián, estoy un rato escuchando y a mí lo que más me llama la atención es que escucho a una persona con la respiración súper elevada, andando de un lado para otro con muchísima intensidad y muchísimo nerviosismo», ha relatado Meneses, quien ha apuntado que decidió llamar y entonces «la intensidad con la que respiraba este sujeto, desciende de manera considerable».
«Llamó mucho la atención que él estaba sudoroso»
Tras llamar, el ahora detenido «tarda un ratito en abrirme», y al abrir, «él intenta un poco como con su cuerpo, obstaculizar que yo viera un poco el interior de la vivienda», y también le «llamó mucho la atención que él estaba sudoroso», ha relatado. «Estaba sudoroso y yo únicamente podía ver con una luz en el fondo de su casa, pero no podía ver nada porque su cuerpo me lo impedía», momento en el que él le pregunta si ha visto a su madre. «Cuando no había terminado muy bien de formular la pregunta, él cierra, es decir, cuando él está casi cerrando la puerta es cuando él me está respondiendo el no», ha dicho.
Según ha resaltado, cuando esa noche vieron que su madre no volvía y llamaron a la pareja con la que había salido y les negó que estuviera con ellos, pensaron que estaría en casa de alguna vecina, por lo que, como «no estaba muy tranquilo», decidió volver a salir y «una especie de conexión» le llevó a pararse en la casa de los ahora detenidos.
«No me preguntes muy bien por qué, pero esa corazonada que yo tuve inicialmente me llevó a pararme a escuchar en esa casa», ha señalado el hijo de Francisca Cadenas, quien ha asegurado que no recuerda si estos vecinos participaron en la búsqueda de la mujer. Meneses ha señalado que su familia mantenía una «relación normal» con los dos investigados, y ha recordado que el que ha confesado el crimen, un día se le acercó en la calle y le dijo: «A ver si tenéis suerte y esto se resuelve pronto».
En cuanto a los ruidos en esta vivienda los días posteriores a la desaparición, el hijo de Francisca Cadenas ha recordado que cuando iban a casa de otra vecina que vive al lado de los detenidos, «se escuchaba un ruido de martillo y cincel alucinante, unos ruidos fortísimos».
El hallazgo de los restos óseos
«Todas esas cosas que te ibas preguntando estos nueve años atrás, ahora cobran un sentido y un porqué de todo», ha señalado José Antonio Meneses, quien ha considerado «súper doloroso» cuando, durante los registros en su vivienda en los que encontraron los restos óseos de su madre, uno de los detenidos se dirigió a él para decirle que no sabía nada.
Finalmente, José Antonio ha valorado el apoyo que han recibido del pueblo de Hornachos en esta situación «súper traumática», ya que muchos vecinos han sido «un poco quienes nos han levantado cuando nosotros no teníamos fuerza para salir adelante», por lo que «ha sido clave en esta lucha», ha concluido.
Declaración de la familia
Durante su intervención, los familiares de Francisca Cadenas han leído un manifiesto en el que han querido expresar su agradecimiento a los medios de comunicación «por la atención prestada» al caso, y han valorado a «aquellos profesionales que se han esforzado en informar con rigor, humanidad y respeto en medio del enorme dolor que nos ha causado su asesinato».
Sin embargo, han lamentado «determinadas informaciones y lenguajes que han traspasado los límites del respeto y la dignidad», al publicar relatos y detalles «de una dureza extrema sobre su muerte», así como datos o imágenes sobre algunos de los aspectos de la investigación difundidos «sin el más mínimo filtro ni consideración».
La familia asegura que unos datos que «lejos de aportar información de valor» han provocado un «sufrimiento añadido, innecesario e injusto», por lo que reclama un «compromiso ético» a la hora de difundir detalles y advierte de que, «por ser víctima, no pueden reducirla a un mero contenido de consumo o cebo en la batalla de las audiencias, las primicias o las exclusivas».
La familia afirma que «Francisca ha sido víctima de un crimen horrendo que le ha segado la vida, pero no ha anulado sus derechos al honor y a la intimidad», y rinde homenaje a una persona «con una biografía llena de trabajo, de amor y de buena vecindad, y con una dignidad que no puede ser vulnerada sin más».
Por todo ello, señalan que «hay otra manera de contar las cosas, una manera que no hace daño, que no invade y que no convierte el dolor en espectáculo», que es la forma de actuar que reclaman.
