Suspendidos los ensayos en humanos de la vacuna española contra la COVID

Por: The Objective

Futuro
Suspendidos los ensayos en humanos de la vacuna española contra la COVID
Foto: | EFE

La Agencia Española del Medicamento no ha autorizado los ensayos clínicos en humanos de la vacuna española contra la COVID que desarrolla el equipo del investigador Mariano Esteban del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC) junto con Biofabri.

Los motivos: la paralización, según ha señalado el CSIC en un comunicado, se produce porque la Agencia Española del Medicamento aún no ha respondido a la solicitud de autorización para su trabajo. Así, según una nota de prensa difundida por la institución, el ensayo clínico no ha sido  anulado, sino aplazado hasta que las autoridades sanitarias concluyan la evaluación de los datos de seguridad y eficacia de esta fórmula

Según adelantan El Español y El País, la fórmula desarrollada por el virólogo Mariano Esteban ha sido paralizada justo cuando iba a dar el salto de los laboratorios a las primeras pruebas en voluntarios humanos. La noticia llega justo cuando el Hospital de la Paz, centro designado para vehicular la primera fase de los ensayos clínicos, estaba perfilando la preselección de un centenar de candidatos para testar esta vacuna. Sin embargo, de momento, el hospital asegura que no contaba siquiera con voluntarios como tales, sino que todavía se estaba haciendo era una preselección de potenciales candidatos.

Por su parte, el CSIC también asegura que es «totalmente falso» que la administración de la vacuna haya producido la muerte «por lesiones pulmonares de uno de los macacos empleados en los ensayos preclínicos», como han informado algunos medios.

La vacuna del Centro Nacional de Biotecnología siempre ha destacado como una de las más prometedoras del panorama científico español. En mayo de 2020, el grupo liderado por Mariano Esteban, junto a Juan García Arriaza, comenzó a trabajar para el desarrollo de la inyección. Sus investigaciones iban en la línea de una modificación del virus usado en la erradicación de la viruela​ en la década de 1970, una misma tecnología empleada en vacunas contra patógenos que han provocado enfermedades como el chikunguña, el zika, el ébola, incluso para el VIH, que en modelos animales han logrado una protección de entre el 80 y el 100%. Las primeras pruebas experimentales de este compuesto, desarrolladas en modelos animales como ratones, hámsteres y macacos, apuntaban a una eficacia del 100%.

En el CSIC se desarrollan actualmente tres proyectos de vacuna contra la covid-19, de los cuales el de Esteban es el más adelantado.