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Tecnología

El nuevo casco de los pilotos del helicóptero NH90 les permitirá volar a ciegas

El nuevo dispositivo será asignado a helicópteros que verán aumentadas sus capacidades en entornos complejos

El nuevo casco de los pilotos del helicóptero NH90 les permitirá volar a ciegas

Un casco TopOwl DD como el que pronto portarán los pilotos españoles del NH90. | Thales Group

Realidad virtual, visión nocturna, visión infrarroja, datos en pantalla, realidad aumentada y algunas tecnologías no declaradas. Los nuevos cascos del Ministerio de Defensa para los pilotos de los helicópteros NH90 son un delirio tecnológico, y les permitirán ver de noche casi como si fuera de día, dentro de nubes de polvo o en lo peor de una tormenta. El efecto es rayano en la magia.

Se denomina TopOwl DD, lo fabrica la francesa Thales, y lo comenzarán a utilizar los pilotos españoles del NH90 en breve. El dispositivo está muy lejos de ser una mera protección y representa un cambio profundo en la forma de volar en condiciones degradadas. Su función principal es permitirles seguir operando de manera normal cuando la vista humana deja de ser fiable, algo frecuente en vuelo nocturno, a baja cota o en entornos hostiles saturados de polvo, nieve o niebla.

El concepto detrás del TopOwl parte de una idea sencilla y radical: llevar la información al piloto, y no al revés. Durante décadas, el vuelo en helicóptero ha exigido alternar la atención entre el exterior y una cabina saturada de instrumentos. Este casco elimina esa fragmentación. Ahora los datos críticos se proyectan hacia el campo visual de los tripulantes y, alineados con la mirada natural, no se necesita apartar la vista del entorno para entender qué está ocurriendo.

El TopOwl DD también alberga un sistema de visión nocturna binocular. No se limita a intensificar la luz ambiente, sino que además integra imágenes de sensores, datos de navegación, simbología de vuelo y referencias sintéticas del terreno en una única imagen. El resultado es una percepción aumentada del entorno que no depende solo de lo que se mira, sino de todo lo sumado sin tener que desviar la mirada.

Una de las tecnologías clave del sistema es la fusión multisensor. El casco recibe imágenes de vídeo procedentes de cámaras, sensores infrarrojos y sistemas de intensificación de luz residual. El piloto puede combinar estas fuentes o priorizar una sobre otra según sus necesidades. Esta capacidad resulta crítica cuando se pasa de un entorno iluminado a otro totalmente oscuro, o cuando las condiciones cambian de forma brusca durante el vuelo.

El TopOwl DD incorpora una pantalla digital de alta resolución integrada en el visor. Esta pantalla proyecta simbología de manera estable y continua. Datos como altitud, rumbo, velocidad, altura o advertencias de seguridad permanecen anclados al campo visual del piloto. Esto reduce el riesgo de desorientación espacial, una de las principales causas de accidentes en helicópteros militares.

La generación de imágenes sintéticas constituye otro de los pilares del sistema. A partir de bases de datos de terreno y de la posición exacta del helicóptero, el casco genera una representación virtual del entorno. Cuando el polvo, la nieve o la niebla ocultan por completo el paisaje, el piloto sigue recibiendo referencias de horizonte, relieve y obstáculos. Si a simple vista no se ve nada, la cascada de sensores y sistemas asociados crea una imagen virtual que sirve de orientación.

Este tipo de capacidad resulta decisiva en fenómenos conocidos como brownout y whiteout. En ambos casos, el rotor levanta partículas que anulan por completo la visión exterior durante despegues y aterrizajes. Sin ayuda tecnológica, el piloto queda casi ciego justo cuando necesita más información del entorno. Con el TopOwl DD, esas referencias artificiales permiten mantener el control y reducir de forma drástica el riesgo de impacto o pérdida de orientación.

El casco también integra sistemas de seguimiento de cabeza con un alto grado de precisión. Cada movimiento del piloto se traduce en una actualización instantánea de la información mostrada. Girar la cabeza no solo implica mirar, sino también reorientar sensores, centrar imágenes o priorizar datos. Esta interacción natural reduce la necesidad de manipular controles manuales y acelera los tiempos de reacción ante cambios súbitos en el entorno.

Traje a medida

Otro aspecto del TopOwl DD es su capacidad de configuración a la medida de cada misión. El piloto puede decidir qué información aparece y en qué momento. En una aproximación táctica nocturna, puede priorizar la visión infrarroja y las referencias de terreno. En un vuelo de traslado, puede reducir la simbología a lo esencial. Esta flexibilidad evita la saturación visual y permite adaptar el sistema a las distintas situaciones y preferencias personales.

Cada casco se ajusta a la fisonomía concreta del piloto; como en los aviones de combate, son personalizables. El reparto de pesos busca minimizar la carga sobre cuello y cervicales, un factor crítico en vuelos prolongados o con maniobras exigentes. A diferencia de soluciones con gafas nocturnas acopladas, el conjunto mantiene un equilibrio estable.

En cuanto a los modos de uso, el TopOwl DD ofrece soporte continuo tanto de día como de noche. Durante operaciones diurnas, la realidad aumentada refuerza la percepción del terreno y de obstáculos. En vuelo nocturno, la combinación de intensificación de luz e infrarrojos proporciona una imagen clara incluso en plena oscuridad.

Aumenta las capacidades

En misiones de inserción y extracción de fuerzas especiales, el casco permite volar a muy baja altitud con un margen de seguridad superior. El piloto puede mantener referencias precisas del terreno, cables, edificaciones o vegetación cuando la visibilidad es pobre. Esta capacidad amplía las capacidades operativas del helicóptero y reduce su vulnerabilidad durante fases críticas.

Desde el punto de vista táctico, no aumenta la velocidad ni el armamento del NH90, pero hace que esas capacidades sean utilizables en condiciones donde antes no lo eran. El desarrollo del TopOwl DD ha estado marcado por la experiencia acumulada durante años con versiones anteriores.

Protegido contra interferencias

Otro aspecto menos visible, pero relevante, es la protección frente a interferencias. El sistema ha sido diseñado con capacidades para evitar manipulaciones externas o alteraciones de la señal. En un entorno donde la guerra electrónica adquiere un peso creciente, garantizar la integridad de la información visual resulta esencial.

La adopción del TopOwl DD en los NH90 españoles marca un salto cualitativo de gran calado. El incremento de valor que aporta el casco reside en su capacidad para permitir que el piloto siga volando cuando el entorno deja de ayudar. No promete invulnerabilidad, pero sí una ventaja decisiva, impensable hace unos pocos años. Los NH90, los helicópteros más avanzados de su clase, serán aún mejores.

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