Un buque venezolano se hunde en el Caribe con más de un millón de barriles de petróleo

Un buque venezolano se hunde en el Caribe con más de un millón de barriles de petróleo
Foto: Ffos| EFE

Un buque petrolero operado por la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), el Nabarima, lleva días varado en el golfo de Paria, frontera entre Trinidad y Tobago y el estado venezolano de Sucre, al noreste del país. La situación del barco preocupa porque por las imágenes parece que se está hundiendo, y en él hay más de un millón de barriles de petróleo. Esta situación podría derivar en un importante desastre medioambiental.

En contexto: distintos grupos ecologistas han expresado esta semana su preocupación por un posible derrame de los 1,3 millones de barriles de crudo a bordo de la instalación petrolera Nabarima, parte de la empresa conjunta Petrosucre, entre PDVSA y la italiana Eni SpA, después de que las imágenes mostraran el barco inclinado de un lado.

Aunque el problema del Nabarima se remonta a hace más de 20 meses, cuando el petrolero venezolano fue abandonado después de que Estados Unidos impusiera fuertes sanciones a Caracas, hace semanas creció el interés informativo después de que medios regionales denunciaran el peligro de un potencial derrame.

Grupos ecologistas de Trinidad y Tobago han alertado de la situación a su Gobierno para que buscara iniciativas por parte de Venezuela. El portavoz del grupo ambientalista Fishermen and Friends of the Sea de Trinidad y Tobago, Gary Aboud, señala que cerca de 50.000 pescadores de ese país dependen de la pesca en el Golfo de Paria para ganarse la vida, por lo que un derrame de crudo sería dramático.

Fishermen and Friends of the Sea contactó con los gobiernos de Trinidad y Tobago y Venezuela para alertar de la situación. Miembros de esa organización sobrevolaron el barco y tomaron fotos del buque, que parecía escorado entre 25 y 30 grados, lo que fue negado por las autoridades venezolanas. Las asociaciones ambientalistas apuntan que el derrame del Exxon Valdez de 1989, uno de los desastres ambientales más graves de la historia, podría quedarse pequeño respecto al potencial del Nabarima, ya que las cantidades reportadas de petróleo crudo serían cinco veces mayores.

El ministro de Relaciones Exteriores y Asuntos de la Comunidad del Caribe (Caricom) de Trinidad y Tobago, Amery Browne, informó el martes de que un equipo de expertos se desplazaría al lugar donde está varado el petrolero, que se estima que almacena 55 millones de galones de crudo (más de 200 millones de litros o cerca de un millón de barriles), para examinar de primera mano el posible derrame de crudo.

Browne señaló que tras varias solicitudes diplomáticas del gobierno de Trinidad y Tobago, Caracas otorgó un permiso a ese país para enviar un equipo independiente a Venezuela para examinar el estado del petrolero. Reconoció que el petrolero pertenece a una compañía venezolana y está en aguas territoriales de ese país, pero que dada la cercanía geográfica y la preocupación en Trinidad y Tobago se ha tratado de alcanzar un acuerdo con Caracas para salvaguardar el medioambiente marino.

No es el primer derrame petrolero al que se enfrenta el Gobierno de Nicolás Maduro. En agosto de este año, varias ONG y activistas ecologistas alertaban del riesgo ambiental que enfrentan las costas de los céntricos estados de Carabobo y Falcón por un vertido petrolero, una mancha de aproximadamente 260 kilómetros de hidrocarburos vertidos por la refinería El Palito, la mayor del país. El régimen ha silenciado desde entonces ese desastre.