The Objective

VÍDEO | ¿Por dónde cae el lado correcto de la historia? | ANÁLISIS ECONÓMICO

En la firma del acuerdo sobre el salario mínimo interprofesional celebrada en el Ministerio del Trabajo, Pedro Sánchez ha pedido a la patronal que pague más.

«¿Dónde está la patronal —se ha preguntado— cuando los beneficios baten récord año a año?»

No le falta razón. En España, los márgenes empresariales han aumentado vigorosamente desde la pandemia. El problema es que Sánchez mete en el saco de «la patronal» un colectivo muy heterogéneo. Algunas compañías operan en sectores de baja competencia y podrían absorber subidas salariales más generosas sin dificultad. Pero la mayoría se vería obligada a aumentar sus precios o a ajustar gastos recortando la inversión, el empleo o ambas cosas.

¿Cómo distinguir unas de otras?

Es complicado, por no decir imposible. Por eso no resulta sensato imponer el nivel salarial desde el despacho de un ministerio.

¿Significa eso que el Gobierno no puede hacer nada para aumentar los ingresos reales de los ciudadanos? En absoluto.

En primer lugar, la principal fuente de pérdida de renta sigue siendo el desempleo de larga duración, más que el nivel salarial puntual, pero no verán ustedes que Sánchez hable mucho de ayudar a los parados a encontrar empleo. De hecho, cuando el Instituto Nacional de Estadística pregunta a los asalariados ocupados si una oficina pública participó en la obtención de su puesto de trabajo actual, apenas un 2% responde afirmativamente.

Otro aspecto crucial para liberar renta y que también depende del Gobierno es la oferta de vivienda, que podría impulsar no solo construyendo pisos nuevos, sino mejorando la seguridad jurídica para que los dueños saquen al mercado sus pisos viejos.

Finalmente, Funcas y BBVA coinciden en señalar que las compañías con márgenes más amplios son las que más poder de mercado tienen y recomiendan reforzar la competencia y agilizar la entrada de nuevos operadores, en lugar de plegarse a las exigencias de los operadores instalados.

Esto es lo que dicen los expertos, pero mucho me temo que Sánchez y Yolanda Díaz no van a escucharlos. Se han ido al lado correcto de la historia, que no sé por dónde cae, pero que debe de pillar bastante lejos del lado correcto de la economía.