Ascienden a 400 los muertos en Birmania debido a la ola de violencia más mortal en décadas

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Ascienden a 400 los muertos en Birmania debido a la ola de violencia más mortal en décadas
Foto: Mohammad Hossain| Reuters

Al menos 400 personas han muerto de forma violenta desde el viernes en en el estado de Rakhine, al oeste de Birmania, debido a los enfrentamientos entre la minoría musulmana rohingyas y el ejército.  Se trata de la violencia más mortal en décadas desde que hace una semana el Ejército de Salvación Rohingya lanzara una ofensiva contra 30 puestos de control policial y una base militar. En respuesta el ejército birmano comenzó una persecución contra este grupo étnico que desde entonces se ha visto obligado a dejar sus aldeas  e intentan llegar a Bangladés. Según la ONU,  38.000 rohingyas han huido.

Sin embargo, según informa The Guardian, en las últimas horas el ejército habría rodeado los pueblos de esta minoría musulmana para atacarles en su intento de huida. «Según nuestra información unos 130 rohingyas fueron asesinados cuando intentaban escapar. La mayoría murieron de heridas de bala», ha apuntado al diario británico el director de Proyecto Arakan, un grupo de defensa establecido para trabajar con los rohingya.

Por otro lado, la organización Human Rights Watch confirma que varias aldeas del norte de Rakhine, región que limita con Bangladés, han prendido en llamas, según la organización ha podido comprobar mediante imágenes de satélite.  Por su parte,  la ONU ha señalado que alrededor de 20.000 rohingya han quedado  varados en tierra de nadie entre los dos países.

 

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Los escombros de una casa incendiada durante los días de violencia Maungdaw. | Foto: Soe Zeya Tun / Reuters

 

El ejército bangladés anunció el jueves que unos 370 «terroristas», 13 fuerzas de seguridad, dos funcionarios del gobierno y 14 civiles habían sido asesinados en una semana de enfrentamientos.

Más de un millón de rohingyas viven en Rakhine, donde sufren una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012 que causó al menos 160 muertos y dejó a unos 120.000 de ellos confinados en 67 campos de desplazados.

La situación empeoró tras el ataque del 9 de octubre de 2016 perpetrado por supuestos insurgentes rohingyas contra puestos policiales que causó la muerte a nueve agentes y la represalia de las fuerzas de seguridad. En ese momento al menos 74.000 rohingyas huyeron a Bangladés, mientras se denunciaban violaciones de los derechos humanos y la ONU llegó a hablar de “posibles crímenes contra la humanidad”.

Por su parte, las autoridades birmanas no reconocen la ciudadanía a los rohingyas, ya que los consideran inmigrantes bengalíes imponiéndoles múltiples restricciones, incluida la privación de movimientos.

En este sentido, la comisión que preside el ex secretario general de la ONU Kofi Annan  presentó la semana pasada a las autoridades un informe final con 88 puntos para, entre otros objetivos, resolver la crisis rohinyá y favorecer el diálogo entre comunidades.