El Estado Islámico reivindica el atentado contra la sede de Save the Children en Afganistán

Política y conflictos

El Estado Islámico reivindica el atentado contra la sede de Save the Children en Afganistán
Foto: Parwiz| Reuters

Save the Children ha suspendido sus operaciones en Afganistán este miércoles después de que militantes del Estado Islámico aterrorizaran a su personal atrapado en una de sus oficinas durante un ataque que ha durado varias horas y ha dejado al menos diez muertos, en el más reciente asalto contra una ONG extranjera.

El ataque ha sido en la sede de la ONG en Jalalabad que también ha dejado 26 heridos, ha indicado a EFE el portavoz del gobernador de Nangarhar, Attaullah Khogyanai. Este atentado ocurre cuatro días después de un ataque reivindicado por los talibanes contra el Hotel Intercontinental de Kabul, en el que murieron al menos 18 personas, entre ellas 14 extranjeros.

Cinco de los asaltantes contra la ONG han fallecido. Entre los muertos también se encuentran «dos empleados y un guardia de seguridad de Save the Children, un civil que pasaba por el lugar durante al ataque y un miembro de las fuerzas de seguridad», ha precisado Khogyanai.

Tras hacer estallar un coche ante la sede de la oenegé británica, los atacantes han disparado una granada contra el complejo.

«Unos 45 trabajadores que estaban atrapados en el edificio fueron rescatados y evacuados», ha añadido el portavoz afgano, antes de precisar que el número de muertos y heridos por este ataque podría aumentar.

El EI ha reivindicado el asalto en un comunicado difundido por la agencia Amaq, vinculada a los yihadistas, en la que ha afirmado que la «operación de martirio» tenía como objetivo dos instituciones extranjeras, «una británica y una sueca», y un organismo gubernamental afgano.

El ataque ha provocado el repudio general de organismos internacionales e instituciones públicas y la reacción de Save the Children. El secretario general de la ONU, António Guterres, se ha declarado «horrorizado» por el ataque contra la sede de la organización humanitaria. En tanto, la Unión Europea (UE) ha condenado el atentado terrorista.

Jalalabad, capital del Nangarhar en la frontera con Pakistán, alberga a gran cantidad de talibanes y de miembros del grupo yihadista autodenominado Estado Islámico, que convirtieron varios distritos de esa provincia en sus bases en Afganistán.