Atentados de París de 2015: Francia juzga a los acusados de la masacre que dejó 131 muertos

Por: Agencias

Política y conflictos
Atentados de París de 2015: Francia juzga a los acusados de la masacre que dejó 131 muertos
Foto: THOMAS COEX| AFP

Francia pone en marcha este miércoles el mayor juicio penal de la historia del país para determinar las responsabilidades de los 20 acusados por los atentados del 13 de noviembre de 2015 en la sala Bataclan, en seis terrazas de París y en el Estadio de Francia, que causaron 131 muertos y más de 400 heridos.

Las claves: la de noviembre de 2015 es considerada la peor masacre ocurrida en territorio continental francés desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Seis años después de una noche de horror arranca el maratónico juicio en el que el francomarroquí Salah Abdeslam figura como el principal acusado por las matanzas reivindicadas por el grupo yihadista Estado Islámico. «Un juicio histórico», «un juicio fuera de lo común», «nueve meses para comprender», «nueve meses para juzgar el terror»… La prensa francesa es unánime sobre el proceso de los ataques revindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

«Es un salto a lo desconocido», estima Arthur Dénouveaux, superviviente del Bataclan y presidente de la asociación de víctimas Life for Paris. «Tenemos ganas de que comience, aunque con esta pregunta: ¿cómo será durante nueve meses?».

La apertura del proceso por el presidente del tribunal, Jean-Louis Périès, está programada a las 10:30 GMT en el viejo Palacio de Justicia de París, a unos cientos de metros de la catedral Nôtre Dame. En torno al edificio se han establecido unas medidas de seguridad draconianas porque los servicios secretos consideran que el riesgo terrorista sigue siendo elevado en Francia.

El juicio se celebra en una sala de audiencias especial con capacidad para 550 personas en la que excepcionalmente se grabará para la historia todo el proceso (la toma de imágenes está estrictamente prohibidas en los juicios en Francia). A eso se añade una sala de retransmisión para la prensa (hay 141 medios acreditados) y otras once para las partes civiles, lo que significa que unas 2.000 personas podrán seguir en directo los debates en el interior del Palacio de Justicia.

Además, se ha creado una radio web para que las víctimas y sus familiares, con unos códigos confidenciales, puedan escucharlos desde cualquier sitio donde se encuentren.

Nueves meses de proceso judicial

Las tres jornadas del proceso de esta semana se van a dedicar a la presentación de los encausados y a la organización de las audiencias, con la convocatoria de las víctimas que se han constituido en acusación particular (lo han hecho ya 1.800) y las que todavía lo podrían hacer.

También a la lectura de un resumen de un sumario en el que se han acumulado 542 tomos con alrededor de un millón de páginas. Habrá que esperar al lunes próximo para que comparezcan los primeros testigos, investigadores de la policía y de los servicios antiterroristas.

Luego se sucederán durante cinco semanas los testimonios de supervivientes antes de que, en noviembre, den cuenta de su actuación responsables políticos, empezando por el entonces presidente del país, François Hollande, y el que era su ministro del Interior, Bernard Cazeneuve.

En diciembre será el turno de familiares de algunos de los terroristas que se suicidaron mientras cometían los ataques o que fueron abatidos por las fuerzas del orden.

Entre enero y marzo llegará el de los que van a comparecer durante estos nueve meses ante el tribunal, incluido Salah Abdeslam, el que despierta más atención porque es el único miembro de los comandos que sigue vivo.

Estarán ausentes otros seis, cinco de los cuales se presume que están muertos, como Oussama Atar, al que los instructores consideran el que ordenó los atentados y el único que, en consecuencia, está inculpado por el cargo de dirección de una organización terrorista.

Oussama Atar, que se cree muerto desde 2017 en un bombardeo de la coalición internacional que opera en Siria e Irak contra el Estado Islámico, se enfrenta teóricamente a una pena de cadena perpetua.

También podría caerles esa condena a otros diez acusados. El sirio Omar Darif es el único acusado que en principio está vivo y no está a disposición del tribunal, en un juicio que difícilmente podrá cubrir todas las esperanzas que han puesto las víctimas y sus familiares.

13 de noviembre de 2015: la noche del horror

Doce de los 20 acusados se enfrentan a la cadena perpetua por esta noche de horror que comenzó poco después de las 21H00 en Saint-Denis. En ese momento, un atacante suicida activó sus explosivos cerca del Estadio de Francia, donde tenía lugar un partido amistoso de fútbol entre Francia y Alemania, con miles de personas en las gradas, entre ellos el entonces presidente François Hollande.

Dos kamikazes más siguieron minutos después provocando la muerte de un conductor de autobús. Abdeslam también debía volarse pero acabó huyendo a Bélgica, porque, según los investigadores, su cinturón de explosivos era defectuoso. A continuación, en el centro de París, dos comandos de tres hombres dispararon contra terrazas de bares y restaurantes y balearon a los asistentes a un concierto en el Bataclan, donde las fuerzas del orden lanzaron un asalto pasada la medianoche.

Cuatro años de investigación permitieron reconstruir gran parte de la logística de los atentados y del recorrido que siguieron los miembros del comando: por un ruta migratoria desde Siria hasta sus escondites alquilados en Bélgica y cerca de París.

Los investigadores descubrieron una célula yihadista mucho mayor y responsable también de los atentados que dejaron 32 muertos el 22 de marzo de 2016 en el metro y en el aeropuerto de Bruselas, otro de los ataques yihadistas durante esa década en Europa.