La medicina española, protagonista del último gran avance en la lucha contra el VIH

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La medicina española, protagonista del último gran avance en la lucha contra el VIH
Foto: Daniel Ochoa de Olza

Un grupo de científicos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa de Barcelona y del Hospital Gregorio Marañón de Madrid han logrado uno de los últimos grandes avances en relación con el VIH. Los investigadores han conseguido eliminar el virus de la sangre y los tejidos de seis pacientes tras someterlos a trasplantes de células madre.

El motivo por el que actualmente los fármacos no curan la infección por VIH es el reservorio viral, formado por células infectadas por el virus que permanecen en estado latente y no pueden ser detectadas ni destruidas por el sistema inmunitario, explica la investigadora María Salgado, una de las autoras del artículo, informa Efe.

El estudio señala ciertos factores asociados con el trasplante de células madre podrían contribuir a eliminar este reservorio del cuerpo. Entre estos factores se encuentra la procedencia de las células madre, que en este caso son del cordón umbilical y la médula ósea, así como el tiempo transcurrido para lograr el reemplazo completo de las células receptoras por las del donante.

La investigación se ha basado en el caso conocido como ‘el paciente de Berlín’. Timothy Brown, una persona con VIH, se sometió en 2008 a un trasplante de células madre para tratar una leucemia y recibió las células de un donante que tenía una mutación que hacía que fueran inmunes al VIH.

Brown dejó de tomar la medicación antirretroviral y 11 años después el virus sigue sin aparecer en su sangre, por lo que se le considera la primera persona del mundo curada del VIH.

El nuevo estudio ha incluido a seis participantes que habían sobrevivido al menos dos años tras recibir el trasplante de células madre, y todos los donantes carecían de la mutación CCR5 Delta 32, el mecanismo que eliminó el virus de la sangre de Brown.

«Seleccionamos estos casos porque queríamos centrarnos en las otras posibles causas que podrían contribuir a eliminar el virus», explica Mi Kwon, otra de las autoras de la investigación.

Después del trasplante, todos los participantes mantuvieron el tratamiento antirretroviral y lograron la remisión de su enfermedad hematológica tras la retirada de los fármacos inmunosupresores. Tras diversos análisis, los investigadores vieron que cinco de los pacientes presentaban un reservorio indetectable en la sangre y los tejidos y que en el sexto los anticuerpos virales habían desaparecido completamente siete años después del trasplante.

“Este hecho podría ser una prueba de que el VIH ya no está en su sangre, pero esto solo se puede confirmar parando el tratamiento y comprobando si el virus reaparece o no», explica Salgado.

Ahora, el siguiente paso es realizar un ensayo clínico para interrumpir la medicación antirretroviral en algunos de estos pacientes y suministrarles nuevas inmunoterapias para comprobar si hay rebote viral y confirmar si el virus ha sido erradicado del cuerpo.