César Aira, galardonado con el Prix Formentor 2021

Cultura

César Aira, galardonado con el Prix Formentor 2021

El autor argentino César Aira ha ganado el Prix Formentor 2021, fallado este lunes en el hotel Barceló Renacimiento de Sevilla con un comité de honor que ha reunido a tres editores europeos importantísimos: Jorge Herralde, Antoine Gallimard y Roberto Calasso, presidentes de Anagrama, Gallimard y Adelphi. El presidente del jurado, Basilio Baltasar, ha sido el encargado de leer el acta y reivindicar el «infatigable ímpetu creativo» del escritor de Un episodio en la vida de un pintor viajero, brindando por la «constelación laberíntica de su obra» y ligando la técnica de su escritura con la técnica de los virtuosos del jazz.

En contexto: en los diez años que cumplen los Formentor (en esta segunda etapa), los premios han reconocido a maestros literarios como Juan GoytisoloJavier MaríasEnrique Vila-MatasRicardo Piglia, Mircea CartarescuAnnie ErnauxCees Nooteboom.

Gerald Martin, miembro del jurado, ha subrayado de Aira que «es muy representativo de toda una corriente y todo el panorama latinoamericano», y su compañero Tono Masoliver Ródenas ha celebrado que el premio «no sea obvio»: «No hemos descubierto a Aira, pero hemos puesto de relieve a un gran escritor que no es mayoritario. He sentido siempre una gran admiración por él. Por su pasión por la escritura. Es un Vargas Llosa en miniatura». Algo parecido nos contó el aludido en una entrevista: «El único método es el placer de escribir: ese placer irremplazable que Stendhal calificó de denso y profundo».

«César Aira no tiene cien novelas, tiene una», sonríe Francisco Ferrer Lerín, otra voz en el jurado. «Es un autor que me gusta muchísimo, que en otras ocasiones había propuesto». Baltasar ha rememorado que su primera novela llegó en el 81, hace cuatro décadas, y nos habla de Aira y las periferias: «Desde esa periferia del mundo que no es geográfica, porque Buenos Aires es una de las capitales culturales del mundo; él mismo se ha colocado en una periferia de discreción que le ha permitido trabajar libre de influencia y precedentes para abordar la construcción de algo nuevo».

Anna Caballé, la única mujer en el jurado, ha respondido a una pregunta: ¿por qué, de nuevo, un hombre? «La nómina masculina es abrumadora, sí; pero la verdad es que había bastantes candidatas que han llegado hasta la última votación», ha esgrimido. «Dos autoras quedan a las puertas del próximo Formentor. Hemos considerado la oportunidad. Aira tiene 72 años y una carrera suficientemente sólida y larga, interesa mucho a los jóvenes estudiantes de Literatura y es un heredero muy singular de Borges. Además, no tenía un cursus honorum como lo pueden tener otros escritores. Este tenía que ser su año». Baltasar ha acompañado sus palabras con un apunte: «Carlos Fuentes predijo en 2003 que Aira recibiría el Nobel. Como nos dimos cuenta de que no lo iba a recibir, nos hemos precipitado a hacerlo nosotros».

El 10 de octubre tendrá lugar el acto de entrega en Túnez y la fundación tiene previsto que asistan el galardonado y el jurado, así como los periodistas y editores invitados. El premio (dotado con 50.000 euros) vuelve a ser itinerante, y vuelve a serlo porque ya lo fue, claro. Explicamos en The Objective que el movimiento a Túnez tiene una explicación histórica: el país norafricano acogió el Formentor en 1967. Entonces se debió a cuestiones políticas. El lugar que acogerá la fiesta en seis meses será el hotel Barceló Concorde Les Berges du Lac.

La Fundación Formentor, que cuenta con el mecenazgo de las familias Barceló y Buadas, tiene la vocación de «avivar la inspiración de sus orígenes y encontrar a los autores de la epopeya literaria contemporánea, a los orfebres de la estética narrativa, a la genealogía histórica de la literatura y a la vitalidad estética y moral de la tradición europea». Y en ello están, aun en tiempos como estos: tiempos de parálisis y pandemia.