Cinco días de tiroteos entre bandas por el control de la favela más grande de Venezuela

Política y conflictos

Cinco días de tiroteos entre bandas por el control de la favela más grande de Venezuela
Foto: Daniel Hernández

El pasado lunes fue el quinto día consecutivo de enfrentamientos entre bandas rivales en Petare, la favela más grande de Venezuela. Usan armas largas, de guerra, principalmente modernos fusiles. También granadas y pistolas. Es el tipo de equipamiento reservado por ley a la Fuerza Armada venezolana, pero allí lo manejan estos grupos civiles armados a diestra y siniestra. Lo que quieren es ganar el territorio de Petare y el negocio de las drogas y las armas.

Los tiroteos se desataron el 2 de mayo, concretamente, por el control de José Félix Ribas, la comunidad más extensa de las mil que conforman Petare. Aglomeradas se encaraman en una montaña al este de Caracas donde viven un millón quinientos mil personas de forma oficial.

Petare es el lugar donde se registran más homicidios en el Estado de Miranda. En 2019 se convirtió en el más violento de toda Venezuela con una tasa de 89 muertes por cada 100.000 habitantes, según datos del Observatorio Venezolano de Violencia, por encima de la media nacional de 60,3 muertes. Solo el año pasado 16.506 venezolanos fueron asesinados allí.

Este 4 de mayo comenzó la quinta batalla entre las bandas desde antes del anochecer. Por eso, los propios delincuentes decretaron un “toque de queda” a partir de las cuatro de la tarde. Los vecinos acataron antes de que sonara los primeros disparos. “Petare despertó. Activos en la pista. Es el hampa (la delincuencia)”. Así concluyó un mensaje de voz que pretendía ser tranquilizador y que ha circulado entre los grupos de Whatsapp de los vecinos de la zona.

En el mensaje las bandas insisten en que “la guerra”, como la llaman ellos mismos, no tiene nada que ver con los vecinos, ni con la policía o el Gobierno. “Es entre nosotros”, han reiterado. “Mantengan la calma y todos a sus casas. Brinden protección a sus familiares y a sus niños”, han recomendado.

Wilexis contra El Gusano

La “guerra” tiene dos bandos: el de Wilexis y el de El Gusano. Wislexis Alexander Acevedo es el nombre completo de quien ha mantenido el control del sector desde unos tres años. Ahora se ha encontrado como nuevos rivales aliados con un líder de banda conocido como “El Gusano”. En el quinto día de la “guerra” algunos vecinos mostraron su apoyo a Wilexis con una cacerolada que retumbó con fuerza.

Entre los petareños circula el rumor de que los apoyos a ambos líderes salen de los límites de la barriada y llegan a las cárceles donde mandan los pranes (un preso que controla la cárcel y grupos armados). En la guerra por Petare incluso se involucra líderes de bandas de otras barriadas como “El Coqui”, otro icónico delincuente y líder de la peligrosa Cota 905, otra barriada al suroeste de la ciudad. Este sujeto ya casi se ha convertido en una leyenda, porque el Gobierno ya lleva varios años tratando de capturarlo y no ha podido… o no ha querido, según los más críticos.

Wilexis fue designado en Petare como “juez de paz”, una figura que resuelve los problemas “judiciales” de forma extraoficial, una especie de rey Salomón, que busca ser ecuánime, y cuyas decisiones son irrefutables.

Pues Wilexis era el rey Salomón de Petare, pero ahora la guerra que se ha desatado desde hace cinco días –y sobretodo noches– , con su respectivo toque de queda, busca arrebatarle el control del codiciado Petare a Wilexis.

Ni el Gobierno de Maduro, ni las autoridades regionales, se han referido a estos hechos. Por su parte, el líder de la oposición y jefe del Parlamento, Juan Guaidó, ha expresado en un comunicado que este tipo de situaciones son reflejo de “un Estado fallido, un Estado criminal que promueve una política de violencia generalizada y que ampara a grupos irregulares para aumentar el control social y la represión”.

La guerra en Petare comenzaba mientras Maduro frustraba una supuesta invasión marítima; se daba un motín en una cárcel del Estado de Portuguesa, en el occidente del país, que dejó 47 muertos; y un grupo de civiles armados aliados con el Gobierno de Maduro conocidos como colectivos del barrio 23 de Enero exhibían sus armas en “ejercicios militares” de defensa en el Cuartel de la Montaña donde está enterrado Hugo Chávez.

Con información de El Estímulo, la corresponsalía de The Objective en Venezuela.