Para el DJ iraní Parsa Jafari, el tecno es revolución
Referente de la música electrónica en España, utiliza este género musical para denunciar lo que ocurre en su país

El DJ iraní Parsa Jafari, en una sesión en Fabrik. | Cedida
Parsa Jafari tenía diez años cuando sus padres decidieron salir de su país, Irán. Se exiliaron en España, motivados por su rechazo a criar a un hijo bajo la represión dictatorial del régimen islámico. «Tuve la suerte de que mis padres pudieran hacerme ese gran favor de sacarme de Irán», reconoce.
En España, comenzó «a ver el mundo» y, tres años después, a través de vídeos de YouTube, descubrió su gran pasión: el tecno. Esa vocación se convirtió en su misión de vida y, con el tiempo, Jafari ha logrado consolidarse como uno de los referentes de este género musical en España. «Yo me he criado en Madrid y, al final, aquí la cultura de la música electrónica siempre ha tenido una presencia muy fuerte. Eso me ha ayudado a posicionarme», explica.
Para Jafari, la música es más que una carrera profesional: es una herramienta de resistencia, una expresión de libertad. El tecno, por su lado, «es revolución». El espíritu subversivo del género ha estado presente desde sus orígenes, explica el DJ, impulsado por artistas afroamericanos en el Detroit de los años ochenta, como forma de protesta contra la discriminación racial a la que se enfrentaban a diario.
La disidencia contra los sistemas estructurales de represión que puede ejercerse a través del tecno tiene una resonancia personal para Jafari. En Irán, este género está completamente prohibido; tocarlo, escucharlo y bailarlo no constituye un acto simbólico de resistencia, sino una decisión que puede costarte la vida. Esta es una realidad que él conoció bien cuando, a los 18 años, tuvo que volver al país para completar el servicio militar, ya que no hacerlo suponía un riesgo grave para sus familiares que seguían en Irán.
Una vez en Teherán, Jafari empezó a organizar fiestas ilegales de tecno. El castigo por ser descubierto era la pena de muerte por ahorcamiento, riesgo que asumió porque, para él, estos eventos eran más que raves: «La música es libertad y eso conlleva resistirte a la represión de un Estado que quiere lavarle el cerebro a las personas y prohíbe cualquier música que lleve al baile», explica.

Mujer, vida, libertad
En 2022, protestas bajo la consigna «Mujer, vida, libertad» sacudieron Irán tras la muerte de la joven kurda Mahsa Amini, detenida por la policía moral del régimen por no llevar correctamente el hiyab. Este levantamiento, enfocado en denunciar la opresión islamista de las mujeres iraníes, fue duramente reprimido por las autoridades, que mataron a cientos de civiles y arrestaron a miles más. Sin embargo, el aliento del movimiento sigue vivo y en 2024 Jafari buscó amplificarlo con el lanzamiento de un álbum epónimo.
Su disco Woman, Life, Freedom consiste en dos pistas en las que recoge la esencia de las protestas, utilizando voces de mujeres, eslóganes y gritos revolucionarios. Señala que el nombre del movimiento expresa «la lucha de los iraníes: mujeres, vida, libertad», tres ámbitos que, afirma, han sido reprimidos por el Estado islámico. Por ello, el álbum es su forma de dar voz a la causa y «reivindicar contra los ayatolás».
«Intento ser la voz de mi pueblo con la música»
El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel bombardearon Irán, matando al líder supremo del régimen, Alí Jamenei. Desde entonces, los ataques aéreos han continuado, con Irán tomando represalias contra Israel y los aliados de Estados Unidos en la región.
El país se encontraba sumido en el tumulto desde finales de diciembre de 2025, cuando estallaron manifestaciones masivas contra la dictadura, que a principios de enero de 2026 respondió con la ola de violencia más brutal jamás vista en la nación. Las cifras de muertos varían debido a la dificultad de verificación durante el apagón de internet impuesto por el Estado, pero medios como The Guardian y la revista Time afirman que más de 30.000 personas fueron asesinadas por las fuerzas del régimen el 8 y el 9 de enero. Además, la organización de derechos humanos Iran Human Rights estima que al menos 40.000 personas fueron detenidas. «Fue una masacre», afirma Jafari. «Mataron a su propio pueblo. Abrían fuego noche tras noche contra todo lo que se movía en las ciudades».
En medio del conflicto actual, el DJ espera que «los ataques al Estado Islámico» marquen el fin de una dictadura que «durante 47 años ha estado reprimiendo y asesinándonos día a día». Añade que, aunque siente preocupación por sus familiares que siguen en el país, tanto él como ellos ven «la luz» en esta situación, convencidos de que «esto tarde o temprano acabará y podremos tener un futuro mejor».
Jafari mantiene que la nación «volverá a brillar como lo ha hecho a lo largo de su historia». En un Irán libre, afirma que la música electrónica desempeñará un papel importante. «Lo que se ha visto en países que han vivido conflictos es que la forma de desestresarse o desconectar suele ser a través de la música», explica. «La música electrónica es música de baile; es la mejor herramienta para unir a la gente, generar felicidad y celebrar ese futuro».
Mientras el país sigue bajo el régimen islámico, Jafari mantiene la convicción de ser «la voz de su pueblo» a través de la música. Sin embargo, sostiene que «muy pronto podré volver a Irán, a mi país, y hacer lo que más me gusta en mi tierra».
