De JK Rowling a Chomsky: más de 100 personalidades de la cultura firman una carta abierta contra la 'cancel culture'

Cultura

De JK Rowling a Chomsky: más de 100  personalidades de la cultura firman una carta abierta contra la 'cancel culture'
Foto: Joel C Ryan| AP File

Un grupo de 150 escritores, académicos y activistas, entre los que se incluyen a JK Rowling o Noam Chomsky, han firmado una misiva abierta en la que se oponen a la cancel culture.  La carta, titulada «Una carta sobre la justicia y el debate abierto» y publicada en Harper’s Magazine, se produce en medio de un debate sobre la llamada cultura de la cancelación, donde las figuras públicas se enfrentan a críticas por los actos de ofensa percibidos.

Por qué te lo contamos: Rowling creó polémica a principios de junio con un tuit en el que afirmaba que «eliminar el concepto de sexo eliminaba la posibilidad de muchas personas de hablar de su vida», añadiendo «que no es odio decir la verdad». Las redes sociales tardaron poco en pronunciarse y la autora fue acusada de transfobia. Ahora, esta misiva vuelve a posicionar a la escritora en el punto de mira

En palabras de figuras públicas como Noam Chomsky o Margaret Atwood han expresado la preocupación por la «intolerancia hacia las personas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo» que está sumando fuerzas en Estados Unidos, incluido en el sector más progresista.

«El libre intercambio de información e ideas, que son el sustento vital de una sociedad liberal, está cada día volviéndose más estrecho. Aunque esperábamos esto de la derecha radical, lo censurador se está extendiendo más ampliamente en nuestra cultura: la intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo, y la tendencia a disolver asuntos complejos de política en una certitud moral cegadora», continúa en el escrito.

Además, los escritores y académicos, denominan a Donald Trump una «amenaza real para la democracia». En la carta aplauden el «necesario ajuste de cuentas» que se está produciendo tras las protestas antirracistas y las demandas de igualdad tras el asesinato de George Floyd, aunque también denuncian que eso «ha intensificado una nueva serie de actitudes morales y compromisos políticos» que debilitan el debate público.

Al analizar como un «control de daños en pánico» está llevando a la entrega de «castigos apresurados y desproporcionados en lugar de reformas consideradas», la carta critica cómo «los editores son despedidos por ejecutar piezas controvertidas; los libros son retirados por presunta falta de autenticidad; los periodistas tienen prohibido escribir sobre ciertos temas; los profesores son investigados por citar trabajos de literatura en clase; un investigador es despedido por distribuir un estudio académico revisado por pares; y los jefes de las organizaciones son expulsados por lo que a veces son simples errores torpes».

La carta termina con los escritores que afirman que «la forma de derrotar las malas ideas es mediante la exposición, el argumento y la persuasión, no tratando de silenciarlas o desearlas».